La ONU insiste en sus advertencias acerca de un posible colpaso de la ayuda a Rafah y el riesgo de una "hambruna total".
El lunes, el presidente Joe Biden había advirtido nuevamente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, contra la invasión de Rafah.
Por Samy Magdy, Melanie Lidman y Lee Keath
EL CAIRO — Tanques israelíes tomaron el martes el control del vital cruce fronterizo de Rafah en Gaza, mientras Israel desestimaba los llamados urgentes de sus aliados y avanzaba hacia Rafah, en momentos en que las negociaciones de alto el fuego con Hamás seguían al filo de la navaja.
La Organización de Naciones Unidas advirtió sobre un posible colapso de la ayuda a los palestinos a partir del cierre de Rafah y el otro cruce principal hacia Gaza, Kerem Shalom, en momentos en que los funcionarios del organismo internacional advierten que la parte norte del enclave ya está experimentando una “hambruna total”.
La súbita incursión israelí se produjo después de horas agitadas que incluyeron declaraciones de Hamás en el sentido de haber aceptado una propuesta de alto el fuego mediada por Egipto y Qatar. Israel, sin embargo, insistió en que el acuerdo no cumplía con sus demandas fundamentales.
Las medidas diplomáticas de alto riesgo y la arriesgada política militar dejaron vivo un rayo de esperanza, aunque sea apenas, de que un acuerdo produzca al menos una pausa en la guerra, que el martes cumplió siete meses y ha matado a más de 34 mil 700 palestinos, según funcionarios de salud locales y ha devastado la Franja de Gaza.
La incursión parecía estar lejos de la ofensiva total que Israel había anunciado y no se supo de inmediato si se ampliaría. La inminente operación amenaza con ampliar la brecha entre Israel y su principal aliado, Estados Unidos, que dice estar preocupado por el destino de alrededor de un millón 300 mil palestinos hacinados en la ciudad.
Apenas el lunes, el presidente Joe Biden advirtió nuevamente al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, contra la invasión de la ciudad después de que Israel ordenara a 100 mil evacuar partes de Rafah.
Los vítores de alegría de la noche a la mañana entre los palestinos de Rafah por la aceptación del alto el fuego por parte de Hamás se convirtieron en miedo el martes.
Las familias huyeron en un flujo constante de los barrios orientales de Rafah a pie o en vehículos y carros tirados por burros llenos de colchones y suministros. Los niños observaron cómo los padres desmontaban las tiendas de campaña en los extensos campamentos que han llenado Rafah durante meses para trasladarse a su siguiente destino que, sin embargo, no es claro cuál podría ser.
“A Netanyahu sólo le importa llegar a la cima. No le importan los niños. No creo que esté de acuerdo” con un trato, dijo Najwa al-Saksuk mientras su familia empacaba sus bienes. Los ataques israelíes resonaron y levantaron columnas de humo negro.
La 401ª Brigada israelí entró en el lado de Gaza del cruce de Rafah a primera hora del martes, dijo el ejército israelí, tomando "control operativo" del mismo. Las imágenes publicadas por el ejército mostraban banderas israelíes ondeando desde tanques que se apoderaron de la zona. También dijo que tropas terrestres y ataques aéreos apuntaron a posiciones sospechosas de Hamas en Rafah.
El ejército afirmó que tenía información de que el cruce estaba “siendo utilizado con fines terroristas”, aunque no proporcionó pruebas de inmediato. Dijo que combatientes de Hamas cerca del cruce lanzaron un ataque de mortero que mató a cuatro soldados israelíes cerca de Kerem Shalom el domingo y que el martes se dispararon más morteros y cohetes desde el área.
El cruce de Rafah con Egipto y el cruce de Kerem Shalom con Israel son puntos de entrada vitales para alimentos, medicinas y otros suministros que mantienen con vida a la población de dos millones 300 mil residentes de Gaza. Esos puntos han permanecido cerrados al menos durante los últimos dos días, aunque el cruce más pequeño de Erez, entre Israel y el norte de Gaza, sigue abierto.
Combustible para un día
Las autoridades israelíes negaron el martes a la oficina de asuntos humanitarios de la ONU el acceso al cruce de Rafah, dijo su portavoz Jens Laerke, al tiempo que advertía que la interrupción podría terminar la frágil operación de ayuda. Todo el combustible para los camiones de ayuda y los generadores pasa a través de Rafah, y Laerke dijo que tienen una “muy, muy corta reserva de combustible, aproximadamente para un día”.
"Si no llega combustible durante un período prolongado, sería una forma muy eficaz de llevar a la tumba la operación humanitaria", afirmó.
Los ataques y bombardeos israelíes en Rafah durante la noche mataron al menos a 23 palestinos, entre ellos al menos seis mujeres y cinco niños, según los registros hospitalarios.
Mohamed Abu Amra dijo que su esposa, dos hermanos, su hermana y su sobrina murieron cuando un ataque arrasó su casa mientras dormían. “No hicimos nada. No tenemos a Hamás”, dijo. “El fuego devoró nuestro hogar. Destruyeron nuestra casa”.
El ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto condenó la toma del cruce y la calificó de “una escalada peligrosa”.

Egipto ha advertido previamente que cualquier toma de Rafah, que se supone es parte de una zona fronteriza desmilitarizada, o un ataque que obligue a los palestinos a huir a través de la frontera hacia Egipto amenazaría el tratado de paz de 1979 con Israel, que ha sido un eje para la seguridad regional.
Netanyahu ha dicho que una ofensiva para tomar Rafah, que según Israel es el último gran bastión de Hamás en Gaza, es crucial para el objetivo de destruir a Hamás después de su ataque del 7 de octubre contra el sur de Israel que desencadenó la guerra.
Tras el ataque de Hamás, los militantes mataron a unas mil 200 personas y tomaron a otras 250 como rehenes de regreso a Gaza. Los críticos israelíes dicen que Netanyahu está preocupado por la supervivencia de su gobierno, ya que los socios de línea dura de su coalición podrían huir si firma un acuerdo antes de una invasión de Rafah.
Cuando Israel anunció que seguiría adelante con las operaciones en Rafah, dijo que la propuesta de alto el fuego que acordó Hamás no cumplía con sus “demandas fundamentales”. Pero dijo que enviaría una delegación a Egipto para continuar las negociaciones. Un funcionario egipcio dijo que delegaciones de Hamás y Qatar llegaron a El Cairo el martes.
Un funcionario egipcio y un diplomático occidental dijeron que el borrador aceptado por Hamás sólo tenía cambios menores en la redacción de una versión que Estados Unidos había impulsado anteriormente con la aprobación israelí.
Los cambios se hicieron en consulta con el jefe de la Agencia Central de Inteligencia, CIA, William Burns, quien aceptó el borrador antes de enviarlo al grupo palestino, dijo el diplomático y funcionario, hablando bajo condición de anonimato para discutir las deliberaciones internas.
La Casa Blanca dijo que Burns estaba discutiendo la respuesta de Hamás con los israelíes y otros funcionarios regionales.
Según una copia publicada por Hamás después de su aceptación, la propuesta describe una liberación gradual de los rehenes junto con la retirada gradual de las tropas israelíes de todo el enclave y termina con una “calma sostenible”, definida como un “cese permanente de hostilidades militares y operaciones hostiles”. Se cree que Hamás todavía mantiene cautivos a unos 100 israelíes, junto con los cuerpos de otros 30.
En la primera etapa del alto el fuego, de 42 días, Hamás liberaría a 33 rehenes (entre ellos mujeres, niños, adultos mayores y enfermos) a cambio de la liberación de cientos de palestinos en prisiones israelíes, así como de la salida de las fuerzas israelíes de partes de Gaza. Luego, las partes negociarían los términos de la siguiente etapa, según la cual los civiles y soldados restantes serían liberados, mientras que las fuerzas israelíes se retirarían del resto de Gaza.
Hamás ha exigido el fin de la guerra y la retirada total de Israel a cambio de la liberación de todos los rehenes. Públicamente, los líderes israelíes rechazan esa compensación y prometen que la guerra continuará hasta que todos los rehenes sean liberados y Hamás sea destruido.
___
Lidman informó desde Jerusalén. Los periodistas de The Associated Press Ashraf Sweilam en el-Arish, Egipto, y Abby Sewell en Beirut contribuyeron a este informe.
Lee Keath es el editor jefe de artículos sobre Medio Oriente para The Associated Press. Ha informado desde El Cairo desde 2005.
Traducción al español y edición de Rodolfo Soriano-Núñez