Lizárraga revela la fabricación de culpables, el intento de censura judicial y el papel de actores mediáticos como Ricardo Raphael en la construcción y defensa de una narrativa oficial revictimizando a los inculpados.
Por Búho Penal
En entrevista con Rubén G. Luengas, la periodista de investigación Guadalupe Lizárraga, directora de Los Ángeles Press, aborda uno de los episodios más graves de fabricación de culpables en la historia reciente de México: el Caso Wallace. Desde hace más de una década, Lizárraga ha documentado con expedientes judiciales, peritajes, testimonios de víctimas y resoluciones oficiales cómo este caso se sostuvo mediante tortura, detenciones arbitrarias, manipulación de pruebas y un cerco mediático que convirtió una narrativa oficial en “verdad incuestionable”.
Su investigación revela que personas inocentes fueron señaladas, procesadas y encarceladas para sostener un supuesto secuestro, mientras las irregularidades del expediente fueron sistemáticamente ignoradas por autoridades, jueces y comentaristas. Este trabajo periodístico no sólo expuso violaciones graves a derechos humanos, sino que abrió la discusión pública sobre el uso del sistema penal como herramienta de castigo y simulación de justicia.
En la entrevista, Lizárraga denuncia además cómo Ricardo Raphael retomó elementos centrales de esta investigación sin reconocer su autoría, y posteriormente promovió acciones legales por “daño moral” para intentar borrar del espacio público las investigaciones que lo vinculan con el sostenimiento mediático del caso. El intento de censura judicial, incluso contra un medio alojado en Estados Unidos, exhibe una estrategia de intimidación contra el periodismo que investiga la fabricación de culpables.
Desde Búho Penal reiteramos nuestro respaldo a Guadalupe Lizarraga. Su trabajo es parte fundamental de la lucha por la verdad, la libertad de prensa y la defensa de las personas injustamente criminalizadas. Investigar la fabricación de culpables no es delito; silenciarla sí es una amenaza para la justicia.
El vídeo se puede ver en el canal de YouTube de Rubén González Luengas aquí.
