Sheinbaum convierte el arresto de Zambada en “agravio“ contra México
La presidente de México Claudia Sheinbaum el 10 de julio de 2026. Foto: Captura de pantalla de la transmisión del 10 de julio de 2026.

Los Ángeles Press

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Sheinbaum volvió a reprochar a Estados Unidos el que haya arrestado a Ismael Zambada de la manera en que lo hizo en Santa Teresa, Nuevo México.

El hecho, sin embargo, es que México había arrestado a Mauro Alberto Núñez Ojeda, piloto al servicio de la familia de Joaquín Guzmán, quien llevó a Zambada a Nuevo México. Sheinbaum misma lo extraditó a Estados Unidos.

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La actividad de este viernes 10 de julio en Palacio Nacional estuvo centrada en presentar al gobierno de Claudia Sheinbaum como distinto al de Felipe Calderón.

La mandataria insistió en que el operativo mediante el cual Ismael Zambada fue detenido en territorio estadounidense fue ilegal. Sin embargo, después de una semana de llevar ese reclamo al atril de Palacio Nacional, sigue sin quedar claro qué resultado espera obtener el gobierno de México con esa postura.

En ese contexto, el gobierno de Sheinbaum también buscó marcar diferencias con la administración de Felipe Calderón y destacar la recuperación de piezas arqueológicas para presentar a Andrés Manuel López Obrador como el mandatario que más bienes patrimoniales ha repatriado al país.

En lo que hace al reclamo mediático por el arresto de Zambada, Sheinbaum reiteró los mismos argumentos e ideas que defendió ya en julio y agosto de 2024 López Obrador cuando dedicó casi la totalidad de esos dos meses a presentar a su gobierno como víctima de una "embestida" del gobierno de Joe Biden por la manera en que se logró el arresto de uno de los líderes del Cártel de Sinaloa.

Captura de pantalla de la transmisión del 10 de julio de 2026.
Imagen sobre la recuperación de bienes arqueológicos. Foto: Captura de pantalla de la transmisión del 10 de julio de 2026.

Por razones que nunca han sido esclarecidas, varios gobiernos federales de México, incluido el de Andrés Manuel López Obrador, optaron por no ejecutar las órdenes de arresto vigentes al menos desde 1998. En ese periodo, la confrontación entre los cárteles de Juárez y de Sinaloa generaba reportes que describían en Ciudad Juárez una situación cercana a una guerra civil.

Las administraciones de Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quezada, Felipe Calderón Hinojosa, Enrique Peña Nieto y López Obrador mantuvieron archivadas esas órdenes.

Sheinbaum no ha explicado por qué nunca se hicieron efectivas. Durante la última semana, ha insistido en presentar a su gobierno como víctima de una embestida de Estados Unidos por haber hecho lo que las autoridades mexicanas evitaron durante décadas: ofrecer alguna medida de justicia a las muchas víctimas de la violencia generada por las organizaciones criminales que operan en México.

En ese sentido, lejos de que Sheinbaum efectivamente desmienta las críticas que formula el gobierno de Donald Trump de manera pública y evidente y que antes insinuaban con sus decisiones los gobiernos de Joe Biden y Barack Obama, lo que queda de la semana que hoy concluye en Palacio Nacional es esta idea de que el gobierno de México usa el arresto de Zambada para presentarse como víctima del de Estados Unidos.

En el entendido que hoy mismo Sheinbaum elevó el alcance de sus críticas para incluir, como solía hacer Felipe Calderón cuando era presidente de México, al gobierno de Barack Obama por la manera en que realizó el operativo Rápido y Furioso.

Sin embargo, Sheinbaum misma hizo todo lo posible por presentar a Calderón como dispuesto a aceptar todo lo que venía del gobierno de Estados Unidos, cuando la realidad es que hubo severos enfrentamientos entre Calderón y Carlos Pascual, el entonces embajador de Estados Unidos en México.

Como Ken Salazar durante el gobierno de López Obrador, Pascual celebraba los logros de Calderón en algunos ámbitos de la vida pública en México, pero hacía ver que no se actuaba con la consistencia necesaria cuando se trataba de impedir la violencia que objetivamente, como hoy mismo lo recordó Sheinbaum, se salió de control durante la administración del michoacano.

Qué tan difícil es comprender lo que Sheinbaum quiere lograr con la actual estrategia de denunciar el arresto de Zambada en territorio de Estados Unidos quedó de manifiesto, cuando alguien le preguntó si plantearía el problema en una posible llamada telefónica con Donald Trump y evitó el fondo de la pregunta que tenía que ver con esclarecer si le pedirá a Trump, por ejemplo, la extradición del piloto que llevó a Zambada a Estados Unidos.

Sheinbaum dejó el tema a la Fiscalía General de la República aunque, fiel a su estilo, no descartó la posibilidad de hablar con su contraparte del asunto. Lo paradójico del asunto, en todo caso, es que el gobierno de México dice haber identificado al piloto del avión que se usó para llevar a Zambada a Estados Unidos.

Distintas fuentes lo identifican como Mauro Alberto Núñez Ojeda, conocido en algunos círculos delincuenciales en México como El Jando. En esos mismos círculos se le conocía además como piloto personal de Iván Archivaldo Guzmán, uno de los hijos de Joaquín Guzmán Loera.

A Núñez Ojeda lo habrían arrestado en Sinaloa en febrero de 2025. El gobierno de México decidió, a pesar de que ya se sabía de su posible papel en el arresto de Zambada, extraditarlo a Estados Unidos, donde se declaró culpable de “conspiración para traficar cocaína”.

En todo caso, aunque Sheinbaum reconoció la posibilidad de que ella y Trump pacten una llamada, Sheinbaum evitó dejar en claro qué espera su gobierno del actual presidente de Estados Unidos al litigar una vez más, ante los medios, el tema de Zambada.

En un escenario como el actual, en el que el Tratado México-Estados Unidos-Canadá ya tiene una fecha de caducidad de enero de 2036, ¿Sheinbaum espera que Trump devuelva a Zambada a México? ¿Espera que, como hizo el propio Trump con Juan Orlando Hernández, el expresidente de Honduras, le otorgue un perdón presidencial a Zambada para devolverlo a México? Y si Trump hiciera eso, ¿qué impediría que lo hiciera también con el resto de los dirigentes del Cartel de Sinaloa o de cualquier otra organización criminal que opere desde México?

Es claro que el gobierno de Trump no se destaca por la consistencia de sus decisiones de política pública, pero ¿tiene sentido insistir en el tema de Zambada como lo hace Sheinbaum?

El asunto es más relevante porque Sheinbaum misma insistió en que no es cierto que el gobierno de Estados Unidos desconfíe del de México. Sheinbaum mostró su molestia cuando se le insinuó que el arresto de Zambada haya ocurrido de esa manera por la desconfianza de EEUU a las autoridades mexicanas.

En todo caso, así transcurrió la semana que hoy concluye, sin que en estricto sentido se vea alguna salida clara a lo que es el estancamiento de la relación entre ambos países.

Sheinbaum dedicó algunos minutos al final de su actividad a hablar de fortalecer las relaciones con Suiza, ¿se espera en Palacio Nacional que un país de nueve millones de habitantes pueda convertirse en el socio comercial que compense la eventual cancelación del T-MEC?

En otros asuntos, Sheinbaum informó de la inminente llegada a Venezuela de los dos buques de la Marina de México que transportan ayuda a los damnificados de ese país.

De igual modo, regresó a reconocer como posibilidad el restablecer la relación con Perú luego de que la recién electa Keiko Fujimori respondiera en Lima a una pregunta sobre el tema.

Captura de pantalla de la transmisión del 10 de julio de 2026.
Captura de pantalla de la transmisión del 10 de julio de 2026.

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