Para la reunión con Greer, representante comercial de Donald Trump, Sheinbaum contó con la asistencia de Marcelo Ebrard.
Antes de la reunión con Greer, Sheinbaum insistió en la necesidad de promover un nuevo tipo de canciones con México Canta.
Los Ángeles Press
La actividad de este jueves 23 de julio en Palacio Nacional estuvo centrada en promover la nueva etapa de la segunda edición de México Canta, el concurso de música mexicana que el gobierno de Claudia Sheinbaum promueve en México y Estados Unidos en la lógica de alentar nuevas narrativas de la realidad que viven las personas en ambos países.
La actividad en el Salón Tesorería tuvo, en ese sentido, poco o ningún tiempo para abordar temas clave para la vida del país como la reunión que la propia titular del Ejecutivo tendría minutos después con el representante comercial del gobierno de Donald Trump, el embajador Jamieson Greer.
Tampoco hubo tiempo para hablar, por ejemplo, de la violenta ejecución en sus oficinas, del alcalde de Temoac, Morelos, de la que se da cuenta en el texto que aparece enlazado un poco más adelante.
De hecho, además de Sheinbaum, el gobierno federal sólo tuvo como representante a Claudia Curiel, la secretaria de Cultura. Con ellas estuvo Armando Toledo Rosas, conocido en los círculos que consumen la música que él interpreta como El Bogueto y algunos de los participantes en México Canta que viven en Estados Unidos.
La actividad estuvo centrada en promover la participación en los programas que transmitirán el concurso como tal y, sobre todo, en las votaciones que caracterizan a este tipo de actividades por medio de teléfonos celulares y otros dispositivos.
Sheinbaum pidió de manera expresa centrar las intervenciones que hicieran los asistentes a ese tema y, aunque en principio dejó abierta la puerta a que se consideraran otros temas, en los hechos eso no ocurrió.
El sector de los medios más dócil y solícito con el gobierno de Sheinbaum aprovechó tanto como fue posible el que Sheinbaum los eligiera para hacer algo parecido a preguntas que, en todo caso, siempre iban precedidas de prolongados comentarios elogiosos a Sheinbaum misma o al diseño del concurso y que, en realidad, no rompieron en ningún momento con el límite impuesto.
Un poco después de las nueve de la mañana, la actividad concluyó para permitir que Sheinbaum se preparara para su reunión con Greer.
Sheinbaum aprovechó las “preguntas” que se le hicieron para insistir en la exaltación de la cultura y los valores mexicanos que hacen de las actividades en el Salón Tesorería algo más parecido a un mitin del Movimiento de Regeneración Nacional que a una conferencia de prensa.
Los propios cantantes invitados a Palacio Nacional contribuyeron a generar esa atmósfera de actividad electoral del partido en el gobierno pues, además de los aplausos que se ofrecían entre ellos mismos, de inmediato aumentados por los empleados de la Presidencia de la República, siempre que tuvieron la oportunidad de hacerlo expresaron su apoyo y admiración a Sheinbaum.
En una de las oportunidades que tuvo para responder a los comentarios elogiosos que le hacían los medios que tienen acceso a Palacio Nacional, Sheinbaum dedicó varios minutos a hablar de Consuelito Velásquez, una cantautora de la primera mitad del siglo XX para presentarla como ejemplo de lo que ella repetidamente presentó como la “belleza de la música mexicana”.
Momentos antes, Sheinbaum había regresado a otro de sus temas favoritos: justificar las restricciones que su gobierno ha establecido contra canciones y otros productos culturales que, según su gobierno, hagan apología del delito, del crimen organizado o del consumo de drogas.
Sheinbaum repitió las críticas que ha hecho muchas veces antes a los programas de televisión y cintas que, en su opinión, promueven la idea de que “que si te involucras con algún grupo delictivo vas a ser exitoso, vas a tener dinero, mujeres, porque eso es lo que promueven, lamentablemente, una vida de lujos. Y entonces, ¿qué pasa en un joven? Pues convierten en un héroe o en una heroína a un capo de la droga. Y nosotros estamos en contra de eso, porque esa no es vida para los jóvenes, eso es muerte para los jóvenes. En la venta de la droga y lo que se promueve y también en una vida, pues llena de penurias.”
En los últimos minutos de la actividad, Sheinbaum celebró su manera de interpretar las cifras de la economía mexicana. En su opinión “todo bien” en materia económica a pesar de que la situación en materia económica en México está marcada por la incertidumbre que generó a principios de esta semana el intento del gobierno de Donald Trump de imponer nuevos aranceles, de hasta el 50 por ciento, a productos de países que en otras épocas se veían a sí mismos como firmes aliados de Estados Unidos.
En la reunión que Sheinbaum tendría después de las diez de la mañana con el embajador Jamieson Greer también participó Marcelo Ebrard y los equipos de la secretaría de Economía del gobierno federal.
