Ante las elecciones de Venezuela, AMLO también descalificó a la OEA y llamó a respetar a la autoridad electoral venezolana a pesar de que él desacredita a la autoridad electoral mexicana.
Mientras AMLO defendía a Maduro, el peso mexicano tuvo su peor cotización frente al dólar en los últimos doce meses, alcanzando los 18.70 pesos por dólar.
Los Ángeles Press
Mientras Andrés Manuel López Obrador negaba que haya indicios de violencia en el occidente de México luego del episodio que llevó a Ismael Zambada a ser arrestado a las afueras de El Paso, Texas, el peso mexicano alcanzó su nivel más bajo en el último año al cotizarse en poco más de 18.70 pesos por cada dólar de Estados Unidos.
López Obrador habló, una vez más del arresto de Zambada y uno de los hijos de Joaquín Guzmán Loera luego de que aterrizaran en el aeropuerto de Santa Teresa, Nuevo México, para negar que hubiera indicios de violencia, a pesar de que apenas ayer fue atacado el mausoleo de la familia uno de los líderes de las organizaciones criminales en Culiacán, Sinaloa.
En efecto, aunque López Obrador insistió poco antes de las nueve de la mañana que no había razón para preocuparse por alguna ola de violencia en México, la prensa local de Sinaloa da cuenta este martes de la destrucción del mausoleo de la familia de Dámaso López Núñez, conocido en los círculos criminales como El licenciado.

Además de que destruyeron lo que podría pasar por ser una capilla de tamaño mediano en cualquier pueblo en México, los autores del atentado en el que se usaron explosivos, se llevaron los restos del padre y el hermano de López Núñez quien, en la actualidad, purga una condena por su papel en el tráfico y distribución de estupefacientes en Estados Unidos.
En el mausoleo en un cementerio de Eldorado, Sinaloa, se encontraban los restos de una tercera persona, antiguo síndico de ese municipio de Sinaloa. Además del padre de López Núñez, los responsables del ataque al mausoleo se llevaron los restos de Adolfo López Núñez, hermano del así llamado Licenciado, quien fue asesinado en su domicilio en Quilá, Sinaloa, en 2019.
En lo que hace al comportamiento de la moneda mexicana, hacia las nueve de la mañana tiempo del centro de México, registró su valor máximo en los últimos doce meses, como se puede observar en la gráfica que se presenta después de este párrafo tomada de Yahoo Finance.

Antes de este máximo, el anterior se registró el jueves 6 de junio, durante una de las actividades del presidente de México en Palacio Nacional, cuando, a pesar de carecer facultades para dar resultados de la elección del 2 de junio, presentó una serie de gráficas en las que otorgaba a Morena y sus socios una mayoría que le permitiría controlar por completo el Poder Legislativo, como se puede ver en la nota que aparece enlazada inmediatamente después de este párrafo.
El día siguiente, López Obrador incluso habló de la posibilidad de que este mismo año se eligieran a todos los nuevos integrantes de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como se puede ver en la nota que aparece después de este párrafo.
Apoyo a Maduro
Antes de negar que pueda haber motivo para preocuparse por una posible ola de violencia en México, López Obrador se alineó con el gobierno de Nicolás Maduro que, ha sido señalado por agrupaciones de exiliados, organizaciones de derechos humanos y observadores electorales, por las irregularidades perpetradas durante la elección del domingo próximo pasado.
Después de las nueve y cuarto, López Obrador comparó la más reciente elección en Venezuela con la elección mexicana de 2006 y lanzó una andanada de descalificaciones contra la Organización de Estados Americanos, a la que acusó de “injerencismo” por lo que sus funcionarios han dicho acerca de los resultados electorales en Venezuela: “Ya esa organización debe reformarse, no sirve de nada”, apostilló.
Incluso llamó a que “no metan las manos ni las narices”, hasta que la autoridad electoral venezolana resuelva. Esa actitud contrasta, sin embargo, con la manera en que él ataca y descalifica siempre que le es posible a las autoridades electorales mexicanas, el Instituto Nacional Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación.
Poco antes de las diez de la mañana dijo que “le había ido muy bien” en la más reciente reunión con los familiares de los alumnos de la normal de Ayotzinapa que fueron víctimas de los hechos de violencia de septiembre de 2014.
Poco antes anunció como un logro de su gobierno el levantamiento de una encuesta sobre adicciones.
Sin embargo, tanto el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática, como el así llamado Sector Salud, que agrupa a las instituciones del ramo bajo la coordinación de la Secretaría de Salud, realizan distintos tipos de encuestas que abordan el problema de la salud y las adicciones desde finales del siglo pasado.
Algunas de las encuestas, así llamadas, “nacional de adicciones” se pueden consultar en el repositorio que las agrupa, disponible aquí. La más antigua ahí es de 2008, cuando Felipe Calderón Hinojosa era presidente.
Sin embargo, en el sitio del INEGI, es posible encontrar una anterior, de 2002, disponible aquí, levantada cuando Vicente Fox Quezada era presidente.
En ese sentido, la afirmación de presentar como algo novedoso una encuesta sobre los efectos de las adicciones en México es, en el mejor de los casos, de dudoso valor.
