Al pedir ayuda para resolver Ayotzinapa, AMLO ofreció también protección a quienes aporten datos sobre lo ocurrido a los normalistas.
Luego de hacer el llamado sobre Ayotzinapa, AMLO negó que sus hijos vayan a reunirse con Claudia Sheinbaum para negociar contratos para sus empresas.
Los Ángeles Press
Este jueves 27 de junio, la actividad en el Salón Tesorería de Palacio Nacional se centró en descalificar cualquier posible crítica o señalamiento de corrupción a la familia presidencial y a los allegados de Andrés Manuel López Obrador.
De manera sorpresiva, sin embargo, poco después de las ocho de la mañana, López Obrador regresó al tema Ayotzinapa. Lo hizo luego de reiterar sus ataques a Carlos Salinas de Gortari y Felipe Calderón Hinojosa, entre otras figuras del pasado nacional.
Lo sorprendente es que, López Obrador se había comprometido el 20 de junio pasado a entregar lo que él llamó, “dos o tres informes” sobre lo ocurrido en septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero, como se puede ver en la nota que aparece enlazada inmediatamente después de este párrafo.
Unos días después, el lunes de esta semana, el 24 de junio, AMLO cambió la calificación a lo que, según él habrá de entregar a los familiares de las víctimas de Ayotzinapa. Lo denominó un “informe personal”, como se puede ver en la nota enlazada luego de este párrafo.
Hoy, a despecho de esos llamados, que uno supondría sólo podrían hacerse si Presidencia de la República ya tuviera listo lo fundamental de los “dos o tres informes” o del “informe personal” que López Obrador ofreció entregar la próxima semana, el presidente pidió a quienes participaron en la “desaparición” de los estudiantes de la Normal de Ayotzinapa “que nos ayuden, les damos garantías, porque lo que queremos es encontrar a los jóvenes”.
Un poco después amplió el alcance del llamado para incluir a toda la población “para que ayude a localizar a los desaparecidos de Ayotzinapa”. A ellos también les ofreció que “el gobierno garantizará su protección” e incluso dijo que “si me tienen confianza, se van a cumplir los compromisos”.
En otros asuntos, López Obrador pareció reconocer el riesgo que plantean sus propios hijos por su propensión a hacer negocios con el gobierno federal y los de los estados en los que gobierna el Movimiento de Regeneración Nacional.
Según López Obrador, garantiza que no buscarán a la exjefe de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, para que sean contratados ellos o sus empresas como proveedores.

Eso lo dijo a pesar de que, por enésima ocasión, descalificó las quejas que distintos medios hemos publicado a lo largo de los últimos cinco años y medio acerca de la manera opaca en que el gobierno federal y los estatales hacen negocios en México.
Según López Obrador “son falsas las acusaciones de que mis tres hijos van a tener una reunión con Sheinbaum para tener negocios en la nueva administración.”
Como ya es costumbre en el México de López Obrador, el titular del Ejecutivo acusó a los periodistas de mentir y tachó a los medios de comunicación de “mercenarios”.
En ese sentido, López Obrador dijo que la próxima semana Pablo Gómez Álvarez informará sobre las actividades de la Unidad de Inteligencia Financiera del gobierno federal, aunque insistió en que en su gobierno no se persigue a ningún periodista.
López Obrador condenó el intento de golpe de Estado en Bolivia, dijo que “afortunadamente el gobierno de Bolivia, de Luis Arce, respondió muy bien, el pueblo, la gente defendió la democracia y rechazó el golpe militar. Qué bueno que no prosperó ese intento de golpe de Estado…”
Finalmente, llamó a los mexicanos que residen en Estados Unidos a prestar atención al debate presidencial que CNN transmitirá esta noche entre Joe Biden y Donald Trump. Consideró importante que se hable de la migración y llamó a los mexicanos que viven en Estados Unidos que se vote por quien busca apoyarlos para que obtengan los permisos correspondientes.
Fue en ese punto que López Obrador presentó la gráfica que aparece inmediatamente después de este párrafo que da cuenta de los así llamados “encuentros irregulares” entre autoridades y personas migrantes en la frontera México-Estados Unidos, según los datos que reporta la Secretaría de Relaciones Exteriores.

En lo que hace al mercado cambiario, la jornada fue de relativa estabilidad, pero el peso mexicano, como se puede apreciar en la gráfica que, tomada de Yahoo Finance, aparece inmediatamente después de este párrafo y que resume los últimos cinco días de cotizaciones, se encuentra en una suerte de meseta, con una tendencia al alza por encima de los 18 pesos mexicanos por cada dólar de Estados Unidos.

La línea de tiempo en verde representa el horario de la Ciudad de México. La línea de tiempo en negro representa la de Londres, capital del Reino Unido, que es donde se encuentran estos mercados cambiarios.