GIEI revela que Ejército se infiltró en normalistas de Ayotzinapa

Ignacio García

Compartir

El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) reveló en su tercer informe respaldado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que el Ejército mexicano se infiltró en los estudiantes normalistas de Ayotzinapa días antes de la desaparición de los 43 jóvenes la noche del 26 de septiembre de 2014.

De acuerdo con el informe de los expertos, había una operación de inteligencia ordenada por elementos del Batallón 27 del Ejército, similar a las labores de contrainsurgencia para seguir a los jóvenes y lo que sucedía en el interior de la escuela normal rural de Ayotzinapa, por lo que habían infiltrados castrenses.

Claudia Paz, una de las representantes del GIEI, expuso que en el grupo de los normalistas habían dos elementos del Ejército infiltrados, por lo que había información minuto a minuto de lo que acontecía, por lo que había estas labores de contrainsurgencia desde 2010.

Francisco Cox, otro de los integrantes del GIEI, expresó que el Ejército mexicano tenía conocimiento en todo momento de lo que ocurrió antes, durante y después de la desaparición de los estudiantes normalistas de Ayotzinapa en 2014, aunado a que las autoridades militares conocían que las organizaciones delictivas transportaban droga hacia Estados Unidos en autobuses de pasajeros como los que los estudiantes ocuparon.

Los integrantes de GIEI sostuvieron que en un principio no se tenía esta información hasta que hubo mayor apertura por parte de las autoridades, por lo que el Ejército mexicano conocía de las actividades de la organización criminal conocida como “Guerreros Unidos” que estaba en disputa con “Los Rojos”.

Asimismo, 22 personas que han declarado sobre los hechos murieron, de las cuales sólo dos fueron por causas naturales, por lo que ha complicado las investigaciones en los últimos ocho años y por ello pudieron corroborar que hubo conocimiento en tiempo real de las autoridades de los crímenes cometidos contra los estudiantes.

Además, se comprobó que hubo presencia de elementos castrenses a unos metros de los hechos ocurridos contra los estudiantes normalistas, aunado a que tanto el Ejército como la policía estatal y la policía federal sabían sobre los movimientos de los jóvenes desde días antes.