La iglesia que construyó Heriberto Lazcano en Pachuca, Hidalgo

Juan Ricardo Montoya Benítez

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Heriberto Lazcano se convirtió en una especie de leyenda debido a que no se encontró su cuerpo tras su supuesta muerte. 

Por Juan Ricardo Montoya

Hace diez años, el 8 de octubre de 2013, en la popular y peligrosa colonia El Tezontle, de Pachuca, seguidores y admiradores de Heriberto Lazcano Lazcano, alias El Pagua o El Verdugo, líder de la banda delictiva de Los Zetas, celebraron una misa en memoria del sanguinario capo pero benefactor de la localidad para conmemorar el primer aniversario de su muerte.

El Lazca, como también se le conocía, fue abatido a la edad de 38 años durante un enfrentamiento con elementos de la Secretaría de Marina el 7 de octubre de 2012, en el poblado de Progreso, del estado de Coahuila, y cuyo cadáver desapareció de manera misteriosa.

La convocatoria a la misa del aniversario luctuoso se hizo en diversas mantas que fueron colocadas en calles y plazas:

"Se les invita a todos los vecinos y amigos de la colonia El Tezontle a la misa del aniversario luctuoso del señor Heriberto Lazcano Lazcano que se llevará a cabo en la iglesia de la colonia, en punto de las 7 pm del día de hoy".

Era el mismo lugar donde en 2010 este líder de Los Zetas mandó construir la iglesia de culto católico. El inmueble tenía una placa de metal de agradecimiento, aunque después fue retirada.

De acuerdo con los relatos de los lugareños, antes de que Lazcano construyera la igesia, las misas dominicales se hacían en un lote baldío, donde algunos vecinos colocaban sillas para escuchar al sacerdote y comulgar.

Un 2 de febrero, Día de la Candelaria, de 2006 o 2007, para sorpresa de los vecinos, varios grupos musicales, algunos de renombre, acudieron al poblado y amenizaron por varias horas la fiesta patronal "por cortesía del patrón Heriberto Lazcano". También hubo rifas de electrodomésticos y de autos.

Por esos días, la nueva iglesia católica se comenzó con pequeñas cooperaciones de los parroquianos, entre éstos del mismo Lazcano, quien además de proporcionar fuertes cantidades de dinero mes a mes hasta que concluyó la obra, también enviaba camiones llenos de bultos de cemento, grava, ladrillos y otros materiales para edificar la iglesia. Por eso era habitual que la gente colocara arreglos florales con las letras del nombre del narcotraficante en la obra negra de la iglesia. Así, a lo largo de nueve años, los pobladores de El Tezontle celebraron misas por el descanso eterno del alma de Lazcano, cada 8 de octubre y 2 de febrero. Para ello adornaban la iglesia con arreglos florales con la foto y nombre de El Pagua.

De forma repentina, a partir de 2022 se dejó de honrar al capo en "El Tezontle", cuando menos de forma pública, en medio de rumores de que "el patrón" seguía vivo y que constantemente visitaba la colonia escoltado por sus sicarios.

El Lazca, de sicario a poderoso líder del narcotráfico.

Tezontle, el terruño querido de El Verdugo

Un dato que podría ayudar a explicar por qué Hidalgo fue entre 2006 a 2014 uno de los principales bastiones del Cártel del Golfo es el hecho de que Heriberto Lazcano Lazcano, El Verdugo, principal líder de Los Zetas, vivió por muchos años en la popular colonia El Tezontle de Pachuca.

Informes de inteligencia militar señalan que, a pesar de que no se tiene certeza del lugar exacto del nacimiento de El Verdugo (se especula si nació en Apan o en Pachuca, un 25 de diciembre de 1974), se sabe que Heriberto Lazcano era hidalguense y que vivió parte de su juventud en El Tezontle, donde soldados originarios de otros municipios de Hidalgo y de otros estados rentan casas y departamentos.

Localizada a un costado de la carretera México-Pachuca, a unos cuantos metros de la décimo octava zona militar y cerca de la opulenta zona plateada -conjunto de edificios integrado por hoteles de lujo, centros de convenciones y una plaza comercial rematada con un soberbio teatro, el Gota de Plata, construido durante la administración del exgobernador Manuel Ángel Núñez Soto en lo que fuera un ejido-, la colonia El Tezontle, cuyos habitantes son en su mayoría militares, es una de las más marginadas y pobres de Pachuca.

Se cuenta que El Lazca, tras darse de baja en el Ejército mexicano, donde recibió entrenamiento contrainsurgente, formó junto con Arturo Guzmán Decena, en 1996, al primer grupo de Los Zetas con soldados que fueron reclutados precisamente de la décimo octava zona militar.

Entre los elegidos para "trabajar" como brazo armado del Cártel del Golfo se escogió a Gafes o sea miembros del Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales, grupo de elite conformado para combatir grupos subversivos o guerrilleros pero que decidieron cambiarse de bando.

Por ese motivo, el nombre de Heriberto Lazcano cala hondo entre los vecinos de El Tezontle, cuyo sentimiento hacia el líder de Los Zetas es una extraña combinación de miedo y respeto. “Aquí todos lo admiramos y lo respetamos –nos comentó Roberto M., uno de los colonos de El Tezontle, quien se refiere a Lazcano como si aún viviera- porque, a su manera, ha sabido ser “alguien” y ha ayudado no sólo a su familia, sino también a la gente de aquí a salir adelante dándole trabajo bien pagado”.

Como es típico en los capos de la mafia, la gente asegura que Heriberto Lazcano no falleció, que sigue con vida y que ha donado grandes cantidades de dinero para obras de caridad y traer grupos musicales de renombre cada 15 de septiembre y 2 de febrero, los cuales amenizan el festejo del Día de la Independencia o del Día de la Candelaria, tocando “narcocorridos” por espacio de cuatro o cinco horas en la plaza central de El Tezontle.

En 2009, este reportero dio a conocer en un diario local como en diciembre de 2008 "El Mascafierros", líder de plaza de Los Zetas en Hidalgo, organizó y pagó la fiesta y baile del Día del Policía, celebrada en el salón municipal de Actopan y la que fue amenizada por Los Cadetes de Linares y el Grupo Pesado.

Aunque este año cumplió 11 años de supuestamente haber sido abatido, el hecho de que el cadáver del capo permanece desaparecido ha reforzado la leyenda que circula en la colonia de que "El Lazca" no ha muerto.

"Mejor váyase antes que le informen al patrón que usted anda husmeando en su capilla", advirtió a este reportero el viejo guardián del panteón ejidal de San Francisco, ubicado en El Tezontle. El vigilante no es el único que asegura que El Lazca vive y se pasea por el lugar en camionetas blindadas escoltadas por sus lugartenientes a bordo de otros vehículos.

Los temibles guardianes de El Tezontle

Juan Manuel Escobedo Delgadillo, alias El Oso, y quien hasta junio de 2009 fungió como policía municipal de Pachuca tras ser detenido por pretender secuestrar a un joven en el restaurante VIPS de Pachuca, en su declaración ministerial que rindió ante el agente del Ministerio Público federal -integrada a la averiguación previa PGR/SIEDO/UEIS/2009- reconoció que trabajaba para Los Zetas e identificó al que en ese entonces era el jefe de plaza de Pachuca como El Mascafierros, el cual al parecer murió en una balacera un mes después.

También reconoció que más de 100 policías municipales de Pachuca, Actopan, Mineral de la Reforma y de la AFI y policía estatal que presuntamente cobraban entre 5 mil y 20 mil pesos para trabajar para Los Zetas. Además de “halcones” –espías o vigilantes- encargados de cuidar El Tezontle y otros lugares de Pachuca donde operaban Los Zetas.

“Conozco varios halcones, es decir, personas contratadas por Los Zetas, las cuales se encargan de seguir los vehículos que se consideran sospechosos o de alguna autoridad distinta a la de Pachuca”, declaró El Oso.

“...informan si hay algún retén por parte de la autoridad federal o militar; entre ellos están las siguientes personas que solo conozco por apodos o el primer nombre. “Martín” es de aproximadamente 1.65 metros de estatura (...) esta persona es el encargado de los "halcones”; el vehículo que usa es un Sentra color blanco con cola de pato, con placas del DF, sin recordar el número de las mismas; siempre anda de recorrido; en el vehículo trae un radio de transmisión y un radio Nextel, mismo que utilizan para dar las novedades de cómo se encuentran las carreteras”.

Informó que además de vigilar las carreteras Pachuca-México, Pachuca-Actopan y Boulevard Santa Catarina –que pasa a un lado de El Tezontle- “Martín checa el movimiento de la carretera que va a Sahagún por donde están los bares Kaos, Divas y Foxi, así como la carretera que va a Tulancingo y el camino que va a El Tezontle”.

Tras aclarar que en esas vías siempre había o hay un “halcón”, El Oso agregó que la vigilancia de El Tezontle por las noches estaba a cargo de El Cuco, sujeto de 1.80 metros de estatura, tez blanca y complexión robusta con bigote; de día la cuna de Heriberto Lazcano es vigilada por “Jimy”, también de 1.80 metros, complexión atlética y cabello corto.

Otros de los “halcones” son El Sky, El Do –también de 1.80 metros y pelo corto- así como una mujer identificada como La Payaso, a la cual apodaban así por tener el pelo pintado de rosa.

También menciona a El Cuervo, al que describe de complexión delgada, 1.80 metros de estatura, moreno, cabello corto y nariz chata, quien supuestamente “fue sargento del ejército”.

“Esta persona -dice textualmente Juan Manuel Escobedo- les pasaba información en relación a los movimientos del ejército de la 18 zona militar”. La base castrense se halla a unos 300 metros de El Tezontle, a unos cuantos metros de la narco iglesia donada por Heriberto Lazcano.

Sobre los armamentos con los que El Mascafierros contaba, El Oso dice que eran de muy alto poder: “siempre anda abordo de un vehículo Mercedes Benz, deportivo, color gris el cual está blindado y anda armado; trae una “mata policías” 5.62, una R-15, una bazuca, como ocho granadas de fragmentación; chalecos y uniformes de la AFI”.

Narcocorrido enaltece origen hidalguense de Heriberto Lazcano

En 2009, un narcocorrido que circula en el popular sitio de Internet YouTube señala que Heriberto Lazcano Lazcano es oriundo de la colonia El Tezontle, de la ciudad de Pachuca, Hidalgo.

El “Corrido del Lazca”, perfectamente interpretado por un grupo norteño, el cual no se logró identificar, dura 3 minutos con 51 minutos y es posible escucharo en la red. En él, se cuenta cómo Heriberto Lazcano, militar de élite del Ejército Mexicano, fue invitado a trabajar para Osiel Cárdenas Guillén, jefe del Cartel del Golfo, una de las bandas de narcotraficantes más poderosas de América Latina.

"Las razones son muy obvias, no mencionaré su nombre; su lealtad es muy notoria, solo diré pormenores. Siempre lleva en su memoria que es oriundo de su Tezontle, su residencia es Pachuca, pero anda a salto de mata", dicen los primeros párrafos del corrido.

"Cree mucho en su huesuda, ese Pagua es una reata; con él trae una tartamuda, cuando de matar se trata", dice en referencia a que Lazcano era devoto de la Santa Muerte, y cuyo santuario se ubica a un lado del cementerio de Pachuca.

"Su amigo de la frontera vino a proponerle metas. Porque no eres un cualquiera, voy hablarte con la neta; cuidaremos a una fiera al comando de los Zetas”.En estos versos, se narra el momento en que supuestamente Lazcano es “invitado” a formar el grupo de sicarios, cuyo objetivo principal era resguardar la integridad física de Osiel Cárdenas Guillén.

"Contestó yo soy de Hidalgo, mi amiga es la Santa Muerte y no soy un castrado, probaremos nuestra suerte". "Anda ve y dile al alto mando que desde hoy seré el más fuerte”, es la contestación que hace Lazcano a Arturo Decena, fundador de Los Zetas.

"Por su valentía a ultranza le confiaban cosas gruesas. Se volvió hombre de confianza, accionaba con destreza y el que con otro hacía alianza, le costaba la cabeza", continúa el corrido enlateciendo sus habilidades.

Un aspecto oscuro del corrido y cuyo significado es confuso son las líneas que siguen: "Un día le dijo a su cuate esto no es cosa de enaguas, más que tener aguacates se necesitan las paguas; tal vez algún día nos maten, pero no hay que abrir el agua”.

Más adelante se hace alusión a la complicidad que hay entre Los Zetas y cuerpos policíacos en Hidalgo, tal y como posteriormente quedó al descubierto. "Voy hacerte un encargo, le dijo el más grande Zeta, te regresas para Hidalgo, llévate estas metralletas; Y por si te sirve de algo, también carga la torreta". Al final, se hace apología al poder que actualmente tiene Lazcano, quien de ser un simple sicario, ahora, con el paso del tiempo, es el jefe máximo de Los Zetas.

"La Pagua ya es alto mando, muchos capos lo respetan". "Lo cuida todo un comando, el gobierno está en alerta, hacía falta en Hidalgo un gran comandante Zeta”. La interpretación del corrido viene acompañado de fotos de ejecuciones, principalmente la de policías estatales de Hidalgo suscitada a finales de octubre de 2009 por un supuesto comando Zeta en las inmediaciones de la Feria Internacional de Pachuca, en la colonia Juan C Doria.