
"Ya en la Navidad, las familias van a estar muy contentas en Acapulco", dijo López Obrador acerca de la reconstrucción.
López Obrador insistió en descalificar a los medios de comunicación como “conservadores y reaccionarios” por criticarlo.
Los Ángeles Press
A pesar del estado de urgencia que se vive en Acapulco y su zona metropolitana, la conferencia de prensa de este martes 31 de octubre se atuvo al guión que Andrés Manuel López Obrador ha dictado en las últimas semanas. De hecho, López Obrador usó hoy la urgencia para dar una nueva vuelta de tuerca al impulso de su conflicto con el Poder Judicial de la Federación.
Les propuso, poco después de las 8 y media de la mañana que acepten la decisión del Congreso de desaparecer los fideicomisos de modo que los recursos se usen para la reconstrucción en Acapulco con la participación de una comisión integrada por ellos que verifique el destino de los recursos.
Necesita que estén de acuerdo, porque sabe que, a final de cuentas, es el propio Poder Judicial el que tiene la última palabra sobre lo que ocurrirá con esos fideicomisos, sobre todo ahora que empiezan a caer los amparos promovidos por los empleados del Judicial.
Dejando de lado ese asunto, lo único nuevo en la conferencia fue la tímida toma de posición de su gobierno respecto del conflicto actualmente en curso en Guatemala. Por ahí de las nueve y media de la mañana, a pregunta expresa, López Obrador lamentó la situación que enfrenta Bernardo Arévalo, ganador de la segunda ronda de la elección presidencial. Diez minutos después, expresó su deseo de que “todo se resuelva en santa paz” en el país vecino al sur.
López Obrador llamó, en ese sentido, a que se respete la voluntad de la mayoría de la población que optó por Arévalo en las elecciones de agosto de este año, con poco más del 58 por ciento del total de los sufragios contra 37 por ciento de Sandra Torres.
Arévalo es líder del partido llamado Movimiento Semilla o Semilla, que ha sido señalado en Guatemala por irregularidades menores que, sin embargo, tratan de usarse para desacreditar el resultado del proceso electoral en su conjunto. Un fiscal guatemalteco dio curso a una solicitud para que se desconociera la personalidad jurídica de Semilla, equivalente en México a que se le retirara el registro a un partido político.
Gracias a ello, la elección guatemalteca estuvo marcada por un farragoso debate acerca de las consecuencias jurídicas que debería tener la pérdida de la personalidad jurídica que se complican todavía más cuando se considera que otras instancias del poder judicial de Guatemala validaron los resultados de la primera vuelta de las presidenciales celebrada en junio de este año.
De esa manera, Arévalo apareció en la boleta presidencial guatemalteca para la segunda vuelta y ahí ganó por un margen de dos a uno a su rival. A pesar de ello, la Corte de Constitucionalidad de Guatemala concedió un amparo a nueve partidos de derecha, incluido el actual partido en el poder, Vamos que alegan supuestas irregularidades a favor de Arévalo.
Posteriormente, la Corte Suprema de Justicia declaró sin lugar el amparo pedido por los partidos y el Tribunal Supremo Electoral fue autorizado para validar el resultado de la elección, a pesar de lo cual se siguen interponiendo recursos para retrasar el reconocimiento del triunfo de Arévalo
A pesar de ello, el bloque de nueve partidos, muy pequeños y atomizados, pide que se reponga toda la elección en su conjunto, posibilidad que ha sido rechazada por Arévalo, que en fechas recientes ha hecho llamados al diálogo para avanzar en el proceso que lo llevará a ser investido como presidente en enero próximo.
No habrá amarga Navidad en Acapulco
Dejando de lado estos dos asuntos, la conferencia de prensa de López Obrador dio cuenta de los avances en la solución del estado de urgencia que se vive en Acapulco. Según él, para la Navidad de este año las cosas estarán bien en el puerto y su zona metropolitana.
Poco después de las ocho de la mañana dijo “ya en la Navidad las familias van a estar muy contentas en Acapulco. No va a haber amarga Navidad en Acapulco.”
El apego al guión marcado por López Obrador le permitió incluir ataques y reproches tanto a la autoridad electoral como a los medios de comunicación.
Al Instituto Nacional Electoral le volvió a reprochar que haga llamados a que el presidente modere sus ataques a sus adversarios y las arengas de campaña que repetidamente formula a favor de Claudia Sheinbaum durante las conferencias de prensa que celebra todos los días.
A los medios de comunicación López Obrador los volvió a enmarcar en la falacia que los presenta como conservadores o reaccionarios para implicar que sólo los conservadores o reaccionarios lo critican.
Lejos de reconocer el carácter falaz de su argumento, López Obrador insistió hoy en usarlo y lo extendió a los medios de comunicación de Estados Unidos, a los que puso en la misma categoría que los medios mexicanos a los que comparó con dos de las bestias negras de la historia de México, Antonio López de Santa Anna y Lucas Alamán.
Insistió, además, en que su gobierno, por ser muy popular, no causa división ni polarización alguna, para lo cual volvió a usar una encuesta que lo coloca como el segundo mandatario más popular, aunque no ofrece referencias de esa encuesta.
Cerca de las 8:20 de la mañana, López Obrador usó de nueva cuenta los exabruptos de Vicente Fox en sus cuentas de redes sociales para pretender que cualquier crítica a su gobierno sigue las mismas motivaciones que los exabruptos de Fox o las motivaciones que orientan la conducta de Joaquín López Dóriga.
López Obrador extendió el argumento falaz a Jesucristo. Por ahí de las ocho y media dijo “Jesús estaba a favor de los pobres. No era de la simpatía de los potentados que lo crucificaron” por lo que sería de suponerse que cualquier crítica que se le haga a él debe estar motivada por las mismas razones que llevaron a la crucifixión de Jesús en la Pascua judía del año 33 de nuestra era en Jerusalén.
La conferencia continuó esa línea de argumentación hasta que empezó a hablar de Guatemala poco después de que dieran las 9:30 de la mañana. El encuentro en el Salón Tesorería de Palacio Nacional acabó al cuarto para las diez luego de que López Obrador recordó que hoy por la tarde, mientras él viaja a Acapulco para supervisar la situación allá, se celebrará una reunión de trabajo del gabinete económico para definir los apoyos para la población afectada en Acapulco.