Sheinbaum llama a la CNTE a evitar un “paro nacional”

Los Ángeles Press

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Sheinbaum reconoció también problemas con candidatos a cargos judiciales. Habló de una “auditoría”, a poco más de dos meses de la elección.

También insistió Sheinbaum en que habrá diálogo con los familiares que buscan a desaparecidos, aunque no hubo claridad respecto del alcance de ese diálogo.

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La actividad de este lunes en Palacio Nacional quiso ser, al menos en el diseño original de la Presidencia de la República, una oportunidad para insistir en las ventajas del programa de vivienda del gobierno de Claudia Sheinbaum.

A pesar de ese intento, la realidad terminó por imponerse una vez más y la promoción de los programas de vivienda que, en su conjunto, implicarían un millón de viviendas nuevas, un millón 550 mil apoyos y créditos para mejora de vivienda ya existente, además de otro programa para girar un millón de nuevas escrituras, y la promoción de la idea de la “vivienda como derecho” quedaron eclipsados por la ansiedad que provocan otros asuntos.

Por una parte, la violencia que sigue siendo un factor en todo México y, por la otra, los aranceles de Donald Trump que, aunque suspendidos parcialmente para la mayoría de los países, siguen afectando a México y Canadá.

En lo que hace a la violencia, baste señalar que apenas durante el fin de semana Navolato, Sinaloa volvió a ser escenario de violentos enfrentamientos entre las fuerzas federales y organizaciones criminales que “defendían” uno de los laboratorios clandestinos que según dijo Sheinbaum cuando reprochó a The New York Times que informara de sus operaciones no existen en México.

También porque, aunque Donald Trump ha emitido una serie de exenciones a las descomunales tasas de “aranceles recíprocos” que su equipo inventó de la nada, las pausas son, en el mejor de los casos, de 90 días y en junio regresaremos a lo que podía ser otra carnicería de los mercados de valores y de deuda.

Trump informó de exenciones para las computadoras y otros equipos electrónicos, algo que beneficia a México, pues desde Ciudad Juárez y Tijuana se abastece al mercado estadunidense de equipos de cómputo de escritorio y portátiles, así como de televisores.

También se dijo que se revisarán los aranceles para cada modelo de automóvil, según las reglas de origen, lo que podría implicar salvar a plantas de armado como la de Ford Motor Company en Cuautitlán Izcalli, Estado de México, o la de General Motors en Ramos Arizpe, Coahuila, pero la incertidumbre sigue para empresas como Nissan, que sostiene mucho del empleo formal en Aguascalientes.

Y, por si eso no fuera suficiente, está el problema de la deuda de agua de México, que obligó a Claudia Sheinbaum a abrir rápidamente las llaves de las compuertas de presas en el norte de México para saldar, al menos de manera parcial, esa deuda.

En ese sentido, hacia el final de la actividad, Sheinbaum habló del programa de Soberanía Alimentaria de su gobierno que, reconoció, enfrenta problemas derivados de las condiciones de sequía en el norte de México, especialmente en lo que hace a la producción de cereales forrajeros.

Sheinbaum dijo que “estas sequías han provocado disminución en la producción de maíz, por lo que vamos a implementar un programa para aumentar la producción de maíz en el sur y sureste de México”, aunque no siempre es fácil o incluso posible impulsar ese tipo de transiciones.

Captura de pantalla de la transmisión del 14 de abril de 2025.

El episodio del agua es preocupante porque reveló la manera en que transcurre la relación con el principal socio comercial, marcada por tensiones y fragilidad que el gobierno de México niega o de plano refuta de palabra, aunque en los hechos tenga que reaccionar a una rapidez sin precedentes para la velocidad con la que suelen ocurrir las cosas en el país.

Ocurrió con los más de 20 antiguos líderes de organizaciones criminales que México entregó en paquete al gobierno de Estados Unidos luego de muchos años de tolerar los inevitables retrasos en cualquier proceso judicial.

Lejos de reconocer que reaccionaban a las presiones de Estados Unidos, Sheinbaum y su equipo dijeron reaccionar a la corrupción del Poder Judicial contra el que volvieron a cargar.

En ese sentido, este lunes Sheinbaum volvió a evidenciar los límites de la elección judicial como la quisieron hacer Andrés Manuel López Obrador y ella, pues este lunes reconoció que entre los candidatos “hay personajes ligados a temas de corrupción”, como también los hay a encubrimiento de abuso sexual o a la defensa de líderes del narcotráfico.

Lejos de aceptar que los filtros que el modelo que Morena impuso contra viento y marea en los últimos meses fallaron, Sheinbaum ahora habló de la necesidad de hacer lo que ella, quizás de manera coloquial llamó “una auditoría”. La duda inevitable es si no era eso lo que debían hacer los comités, incluido el del Poder Ejecutivo encabezado por el expresidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea.

Los desaparecidos

Luego está el grave problema de las personas desaparecidas que no tendrá una fácil y rápida solución. Sheinbaum insistió en que “habrá un diálogo permanente con las madres buscadoras y las atenderá”.

Insistió en que se consideran sus propuestas para modificaciones de las leyes relacionadas con personas desaparecidas. En ese sentido, una vez más, Sheinbaum quiso presentar a su gobierno como algo distinto a los gobiernos previos, salvo el de López Obrador con el que insistió, en cambio, en la idea de continuidad, sin reconocer que uno de los asuntos en las que López Obrador se alineó con gobiernos previos de los partidos Revolucionario Institucional y Acción Nacional fue el de los desaparecidos.

López Obrador no ofreció solución al problema de los desaparecidos. El entonces presidente maltrató y vilipendió desde su tribuna de Palacio Nacional a Karla Quintana, una ahora exfuncionaria pública cuyo único error fue tratar de esclarecer el problema de los desaparecidos.

Según la plantilla de la “Cuarta Transformación”, López Obrador hizo de Quintana parte de una conspiración en contra de su gobierno, de la que no hubo prueba alguna.

Lejos de “ser diferente”, López Obrador la destruyó para insistir en la idea, copiada de los gobiernos del PRI, de que el Ejército es “pueblo uniformado” y de que, lo que sea que hayan hecho con las personas desaparecidas, lo debemos olvidar.

Y como hay quienes se niegan a olvidar, entonces el recurso ha sido el de esperar a que o los familiares de los desaparecidos mueran o esperar a que los responsables de esas desapariciones mueran y poder dar, de esa manera, lo que hasta ahora ha sido la única solución del gobierno de México a esa realidad.

Sheinbaum insistió, en ese sentido, en que su gobierno no reprime y en que se escucha a los familiares de las personas desaparecidas, como según ella mismo dijo, también escuchan a los profesores que no se pliegan al designio del gobierno federal respecto de sus salarios o de las condiciones de su retiro, pero la realidad es que tampoco se ofrece una solución a sus demandas.

En ese sentido, Sheinbaum llamó a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación a abstenerse de llamar a un “paro nacional”, pues—según Sheinbaum—“no es necesario”.

Una vez más les ofreció diálogo aunque reconoció de antemano que hay temas en los que su gobierno no tiene los recursos para satisfacer sus demandas.

Captura de pantalla de la transmisión del 14 de abril de 2025.