Sheinbaum evita defender a Marina y justifica detención de Ruffo

Los Ángeles Press

Compartir

Sheinbaum pidió a Marina del Pilar Ávila que aclare sus encuentros con las agencias de seguridad del gobierno de Estados Unidos.

Según Sheinbaum, “no era prudente asistir” a la reunión convocada por Marco Rubio que busca declarar a Cuba promotor del terrorismo.

Los Ángeles Press

La actividad de Claudia Sheinbaum este viernes 17 de julio tuvo lugar en Tulum, Quintana Roo. Como suele suceder cuando visita alguna entidad de la república, el séquito presidencial estuvo dominado por los integrantes del gabinete de Seguridad, con Omar García Harfuch como cabeza visible.

Gracias a ello y a la violencia que afecta a Quintana Roo desde hace al menos dos décadas, aunque se habló del sargazo, la protección del patrimonio ecológico y de turismo, hubo el recuento típico del gobierno federal lleno de elogios a su desempeño y su manera de entender el problema.

Fue sólo hasta el final de la actividad cuando se dedicaron algunos minutos a hablar de la situación que se vive en Baja California donde ante la erosión constante de la imagen pública de la gobernadora Marina del Pilar Ávila, el gobierno federal decidió dar lo que muchos ven como un manotazo contra una figura clave en el México de los ochenta: Ernesto Ruffo Appel.

Ruffo Appel ganó fama por ser el primer gobernador electo bajo las siglas del Partido Acción Nacional en todo México, además de ser el primero en romper el monopolio que ejerció el Partido Revolucionario Institucional en todas las entidades de la república donde se celebraban ese tipo de elecciones desde principios de los treinta hasta finales de los ochenta del siglo pasado.

La brevísima referencia al caso de Ruffo Appel y quienes aparentemente son sus cómplices, insistió en la idea de que la Fiscalía General de la República actúa de manera autónoma en México y de que, contra la opinión de muchos, no es un manotazo para quitarle presión a la actual gobernadora Marina del Pilar Ávila.

En todo caso, habrá que esperar a ver de qué manera opera el aparato de justicia mexicano en el caso de Ruffo Appel.

En Tulum, Sheinbaum se limitó a decir que la fiscalía investigaba a Ruffo desde que el titular de la FGR era Alejandro Gertz Manero. Según Sheinbaum, Ruffo Appel ingresaba “tanques de ferrocarril que no reportaban que traían diésel, sino que traían otro material”.

Abundó al decir que el objetivo era el de “evitar el pago de impuestos, porque el diésel tiene un impuesto que es el IEPS que, si se dice que es otro producto, pues entonces no se paga ese impuesto”.

Sheinbaum enmarcó el asunto en la lógica del “huachicol fiscal”, aunque ella misma se corrigió para calificarlo poco después de “contrabando de combustible”, porque entraba mucho más de lo que se declaraba” y separó el caso de Ruffo Appel de los casos que involucran de manera indirecta a la Secretaría de Marina-Armada de México.

Según Sheinbaum, su gobierno actuará “en el marco de la ley” en este asunto y reconoció la posibilidad de que Ruffo demuestre su inocencia.

El problema, sin embargo, es que como se hace ver en el texto publicado hoy por Los Ángeles Press enlazado antes de este párrafo, la Fiscalía General de la República ayer en la tarde no documentó las causas del arresto. Es cierto que, en el transcurso de la noche, presentó alguna información que haría de Ruffo Appel y sus empresas figuras clave en el abasto de este combustible de contrabando en el noreste del país, en los estados de Tamaulipas y San Luis Potosí, a pesar de que la base de las empresas de Ruffo Appel siempre ha estado en el noroeste de México, en la península de Baja California.

Ya en otros asuntos, Sheinbaum explicó la decisión de su gobierno de no asistir a la reunión en la que Marco Rubio, el secretario del Departamento de Estado y Consejero de Seguridad Nacional de Donald Trump presentó al gobierno de Cuba como promotor del terrorismo.

Según Sheinbaum, su gobierno estimó que “no era prudente asistir” a la reunión, lo que marca otra diferencia más entre su gobierno y el de Trump en un momento en que afloran en distintos temas, las marcadas diferencias entre los puntos de vista de los dos gobiernos.

En ese sentido, fue notable que al abordar el tema de los audios filtrados de las reuniones de Marina del Pilar Ávila con representantes de distintas agencias del gobierno de Estados Unidos, Sheinbaum optó por dejar que sea la gobernadora la que, desde Mexicali, informe qué ocurre con su caso.

Hermética, la titular del Poder Ejecutivo de la Federación se limitó a decir que no se ha “comunicado con ella” al tiempo que la conminaba a “dar una explicación sobre este tema”, a pesar de que en días recientes Sheinbaum misma exoneró a Ávila al decir que los intercambios con los funcionarios del gobierno de Estados Unidos eran temas del ámbito privado y que no comprometían la seguridad nacional del país.

La justificación resulta difícil de aceptar dado que lo que llevó al gobierno de Estados Unidos a retirarle la visa a Ávila, a quien era entonces su marido, así como a un grupo de funcionarios federales, estatales y municipales electos bajo las siglas del MORENA en Baja California son los presuntos vínculos con organizaciones criminales que Estados Unidos, Canadá y otros países han clasificado ya como "terroristas".

El asunto es más grave porque, Ávila ya entró en un accidentado intercambio público con el exgobernador Jaime Bonilla que, a diferencia de Ávila, tiene la doble ciudadanía, mexicana y estadounidense que es, por cierto, una característica que también distingue a Ruffo.

En lo que hace a la situación en materia de seguridad en Quintana Roo, tanto Sheinbaum como García Harfuch volvieron hacer valoraciones del desempeño del gobierno federal basadas en una mirada muy corta, que se limita a comparar a la actual administración con la de Andrés Manuel López Obrador que tiene el dudoso mérito de haber acumulado más de 210 mil homicidios en sus seis años de gestión, la cifra más elevada en la historia de México desde 1988, cuando se empezó a contabilizar ese tipo de delito con los criterios actuales.

Claudia Sheinbaum y Omar García Harfuch en Tulum, 17 de julio de 2026.

En materia de homicidios, Sheinbaum se refirió brevemente al caso del periodista poblano Josué Martínez Contreras, quien fue ejecutado cerca de su hogar en el municipio de San Martín Texmelucan, Puebla.

San Martín está ubicado justo en la frontera entre ese estado y el de Tlaxcala y lo atraviesan tanto la antigua carretera libre como la autopista de cuota que conectan a la Ciudad de México con la de Puebla y se convierte kilómetros después en la Puebla-Veracruz. Desde hace años es la base de operaciones de distintas organizaciones criminales en el centro de México.

Sheinbaum se limitó a decir que el gobierno de Puebla ya investiga el caso del homicidio de Martínez Contreras.

Finalmente, la titular de la Presidencia reconoció los efectos negativos que tendrá sobre los precios del petróleo a escala global el reinició de las hostilidades en el estrecho de Ormuz.

Captura de pantalla de la actividad del 17 de julio de 2026.
Captura de pantalla de la actividad del 17 de julio de 2026.