Mentiras de Marina del Pilar disuelven su acuerdo de cooperación con EEUU
Agencias estadounidenses estarían disolviendo el acuerdo con Marina del Pilar Ávila, investigada por presuntos vínculos con el narcotráfico. Foto: perfil de Facebook.

Guadalupe Lizárraga

Compartir

Una fuente de una unidad de inteligencia de Estados Unidos confirmó a Los Ángeles Press que la difusión escalonada de los audios responde al incumplimiento del acuerdo bajo el cual Marina del Pilar Ávila cooperaba con las agencias que la investigan.

Las nuevas grabaciones sobre Marina del Pilar corresponden a los primeros contactos y contradicen su versión de una sola reunión.

Por Guadalupe Lizárraga

Los Ángeles.— El FBI comenzó a disolver el acuerdo de cooperación que había establecido con la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, después de detectar mentiras en la información que entregó a las agencias estadounidenses que la investigan por presuntos vínculos con el narcotráfico.

Una fuente de una unidad de inteligencia de Estados Unidos confirmó a Los Ángeles Press que la difusión escalonada de las grabaciones busca exponer las contradicciones de la mandataria y documentar el incumplimiento de las condiciones bajo las cuales sería tratada como “testigo cooperante”.

«La están exponiendo porque el acuerdo se está disolviendo», explicó la fuente a esta periodista, quien conoce el desarrollo de las conversaciones y la estrategia seguida por las agencias estadounidenses.

De acuerdo con la fuente consultada, la cooperación estaba condicionada a que Marina del Pilar entregara información completa y veraz. La detección de una mentira material o de información falsa, incompleta o engañosa habría permitido a las autoridades estadounidenses retirar los beneficios ofrecidos, entre ellos la posibilidad de reducir eventuales cargos en su contra. Sin embargo, la información ya proporcionada conserva valor para las investigaciones.

Hasta ahora, la gobernadora ha negado cualquier negociación. A pesar de los audios filtrados, el registro de los vuelos del avión oficial hacia Estados Unidos y la confirmación hecha a Los Ángeles Press por autoridades estadounidenses desde mayo de 2025 de que estaba bajo investigación, la mandataria sigue negando su situación ante las agencias de Estados Unidos.

Con la exposición de los audios, la mandataria construyó la versión de que era “víctima de una trampa” y responsabilizó al exgobernador Jaime Bonilla. El exmandatario rechazó de inmediato las acusaciones y negó cualquier participación en los hechos.

Las grabaciones contradicen su defensa

En uno de los audios, grabado hace cinco meses y difundido recientemente, se escucha al interlocutor estadounidense expresar que la agencia no está satisfecha con los resultados obtenidos. Marina del Pilar responde que también está frustrada, que ha proporcionado información y que desconoce qué más esperan de su cooperación.

Para la fuente consultada, ese intercambio confirma que existía un proceso de cooperación en curso. A la gobernadora le permitirían continuar trabajando, sujeta a obligaciones y a los resultados esperados por la agencia.

«Ella está ofreciendo colaborar y dice que va a hablar con su abogado. Después, en México, afirma que no hubo negociaciones con la agencia. En la grabación confirma que está colaborando y que la agencia no está contenta», dijo la fuente a Los Ángeles Press.

La cooperación con las autoridades estadounidenses, según la explicación de la fuente, quedó comprometida cuando los agentes detectaron que Marina del Pilar había mentido durante el proceso.

«Los testigos se creen más astutos y no le hacen caso al abogado. Ella mintió. Si detectan una mentira, se rompe el acuerdo», explicó la fuente.

La ruptura no invalida la información entregada previamente. Los datos proporcionados durante las reuniones quedan en poder del gobierno estadounidense y pueden incorporarse a las investigaciones ya abiertas.

«Todo lo que dijiste ya se vuelve en contra tuya y todo lo que dijiste ya le sirvió al gobierno americano. La información que ya proporcionaste, ellos ya la tienen», precisó.

De acuerdo con su versión, Marina del Pilar proporcionó información relacionada con la presidente Claudia Sheinbaum. También habló de René Arzate García, alias «La Rana»; Jesús Alexander Sánchez Félix, «El Ruso»; y Emmanuel Everardo Serrano, «El Botas». La fuente mencionó, además, a integrantes de la familia Arellano, personas identificadas como los «Rough Riders» (sic) y las actividades desarrolladas en muelles y puertos de Baja California.

La fuente no detalló el contenido entregado sobre cada persona ni precisó qué datos fueron corroborados por las agencias o en qué consistió específicamente la mentira atribuida a la gobernadora. Tampoco existen documentos judiciales públicos que permitan conocer formalmente el alcance del acuerdo ni los incumplimientos en los que habría incurrido.

«Todo eso que ella contestó ya lo agarraron de gratis», resumió.

Los nombres de «La Rana», «El Ruso» y «El Botas» habían sido identificados por Los Ángeles Press dentro de las líneas de investigación estadounidenses relacionadas con la gobernadora y su entorno político.

Los nuevos audios son anteriores

Las dos conversaciones divulgadas esta semana por Héctor de Mauleón fueron presentadas como “nuevos audios”. Su contenido corresponde a una etapa anterior a las grabaciones conocidas el 21 de junio y el 13 de julio.

La fuente explicó que el fragmento difundido más recientemente pertenece a los primeros contactos para organizar una reunión con agentes estadounidenses. En esa conversación, un intermediario informa a Marina del Pilar que el Departamento de Seguridad Nacional y el Departamento de Estado habían autorizado un encuentro para finales de agosto en Panamá.

Panamá fue propuesto como "territorio neutral". La gobernadora pregunta si podría acudir acompañada por sus abogados. Su interlocutor responde que consultaría esa condición con sus superiores en el DHS.

Una segunda conversación registra el cambio de sede. Los interlocutores hablan de una propuesta para reunirse en Ciudad de México y explican que agentes de HSI y del FBI pretendían llevarla a un territorio neutral para mantener el encuentro fuera de la atención pública o evitar filtraciones.

La sede acordada fue, finalmente, Tijuana. El intermediario le informa que los agentes del FBI estaban dispuestos a viajar a Baja California.

La secuencia muestra gestiones sostenidas mediante varias llamadas y encuentros. Los contactos comenzaron antes de la reunión del 15 de diciembre de 2025 reconocida por la misma gobernadora.

Marina del Pilar dijo el 15 de julio que había celebrado una sola reunión y que nunca existió comunicación posterior con su abogado. Sin embargo, los audios desmienten esa afirmación. Las conversaciones registran la negociación del encuentro, la elección de la sede, la participación de su defensa, las agencias involucradas y las condiciones de confidencialidad. No era una gestión limitada a recuperar una visa de turista.

Los interlocutores le explican que tendría que corroborar información que las agencias ya conocían y que su sinceridad podría ayudarla con el problema migratorio. Las condiciones corresponden a un acercamiento dirigido a obtener información, según la reconstrucción de la fuente.

El ingreso a Estados Unidos sin visa

La fuente también confirmó que Marina del Pilar había ingresado previamente a Estados Unidos sin una visa vigente, mediante una autorización especial del Departamento de Seguridad Nacional.

Ese cruce explica la referencia de la mandataria en otro de los audios: «No, yo no quiero cruzar Estados Unidos después de la última vez».

Los Ángeles Press documentó en mayo de 2026 que el avión oficial del Gobierno de Baja California, matrícula XC-GBC, realizó vuelos hacia San Diego, Calexico e Imperial después de que la gobernadora reconoció la revocación de su visa.

Los registros de Flightradar24 acreditan -de marzo a mayo de 2026-, 41 movimientos, entre los que se incluye los movimientos binacionales de la aeronave. No contienen los nombres de los pasajeros ni el motivo oficial de cada traslado, por ser información confidencial. Pero el dato aportado ahora por la fuente identifica a Marina del Pilar como pasajera en uno de esos ingresos y atribuye su autorización al DHS.

La misma gobernadora confirmó este 16 de julio que había ingresado a Estados Unidos con autorización del DHS, «pero solo una vez». Su declaración confirma el cruce que antes no había reconocido. Las grabaciones exponen, además, varias reuniones con representantes de diferentes agencias, ofrecimientos de información, reclamos por la falta de resultados esperados y el temor de ser detenida o extraditada.

La filtración como advertencia

La entrega de los audios a Héctor de Mauleón forma parte de una operación controlada desde la Ciudad de México, como informó Los Ángeles Press el 14 de julio.

La fuente sostiene que el periodista recibe los materiales a través de la Embajada de Estados Unidos y funciona como canal para divulgar fragmentos seleccionados de las conversaciones.

La difusión de los primeros contactos completa ahora la secuencia: Marina del Pilar aceptó una reunión en Panamá, negoció la presencia de sus abogados y recibió después la confirmación de que los agentes viajarían a Tijuana. En conversaciones posteriores, reclamó que su cooperación no producía resultados y ofreció entregar más información.

El reclamo del interlocutor estadounidense aparece cuando la relación ya estaba deteriorada. La agencia consideraba improductivas las reuniones y había detectado inconsistencias en las declaraciones de la mandataria.

«Ella sí cooperó. Se creyó astuta, la agarraron en una mentira y se rompen los acuerdos», afirmó la fuente.

Las grabaciones documentan una relación prolongada con representantes de distintas agencias estadounidenses, ante quienes Marina del Pilar ofreció información que permanece en poder de esas autoridades.

Agréganos como fuente preferida en Google