Sierra Negra de Puebla azotada por caciques y crimen organizado

Compartir

 

Por Claudia Martínez Sánchez

El viento en Coyomeapan huele a café, tabaco y miedo. En su verde espesura color esmeralda los cerros abrazan los espíritus y las almas de los indígenas en la región de la sierra negra, en un lugar cercano a los caprichosos colores azules de la naturaleza. Solo ellos son bendecidos en el buen vivir de la madre tierra: tan cerca del cielo, las nubes, la lluvia… y tan lejos de la justicia.

La madrugada del 6 de junio, el miedo y el espanto se escuchó desde las montañas de Coyomeapan: hombres encapuchados de procedencia nayarita y veracruzana con armas largas en mano comenzaron a azotar de terror las alfombras doradas de luciérnagas que incendian la oscuridad para amarse entre los bosques; todos en la sierra los identifican como “Los Celestinos”, los caciques del pueblo, autores de la inseguridad y la violencia en estas tierras.

Las familias indígenas que se internan en la sierra, son las que viven de lo que la tierra les da. Estas familias, que viven en chozas de tejamaní y madera, han sido las más acechadas desde hace 11 años, cuando llegaron “Los Celestinos”. Pero el 6 de junio, los abusos de “Los Celestinos” fueron desmedidos: hogares fueron irrumpidos durante la madrugada por este grupo delincuencial para obligarlos, a mano armada, a votar por el candidato que forma parte de esta mafia, Rodolfo García López, de origen nayarita –esposo de la recién electa diputada federal, Araceli Celestino Rosas–. A los que mejor les fue, fueron a aquéllos a los que les llegaron a ofrecer de mil a dos mil pesos por el voto y a aquellos a los que les arrebataron su credencial para votar.

Alcaldesa de Coyomeapan, por MORENA, Araceli Celestino Rosas.

Con el primer rayo de sol que iluminó el pino y el encino de los bosques en esa mañana luminosa del 6 de junio, el pueblo entero salió a votar. La indignación y el coraje rebasó el miedo del pueblo, su voto era a favor del partido que fuera, en su mayoría al Partido Revolucionario Institucional (PRI), no por su confianza al tricolor, sino porque el candidato es indígena como ellos y, para el pueblo, es el candidato que los representa, mas no el esposo de la diputada Araceli Rosas Celestino.

Los habitantes detectaron que, en muchas de las casillas, a temprana hora, ya habían hombres nunca vistos en Coyomeapan y ni el náhuatl sabían pronunciar. “Son gente ajena al pueblo, llegaron con credencial para votar –dijo Don Telésforo–, por allá por los cerros, ahí debió ver la fila de encapuchados armados que subieron a amedrentar a los más humildes, los que apenas viven de la tierra y tienen sus chocitas de madera. Eso no se vale que le hagan a nuestra gente, ya es mucho lo que nos hacen, ya es mucho”, recordó, secándose las lágrimas.

Si bien es cierto que la sierra negra es tierra de olvido, indiferencia, marginación, desigualdad y discriminación, también es cierto que nunca antes había sido azotada por grupos criminales como “Los Celestinos”, hasta que llegó la presencia de la minera Autlán a la región con el proyecto hidroeléctrico.

Desde hace 11 años, “Los Celestinos” han aplicado la ley del revolver: aquel que no se arrodille a su ley, o lo meten a la cárcel o los desaparecen o los matan. Los indígenas en esta zona de la Sierra Negra, enclavada en la región de Dios y del olvido de las autoridades, habían venido denunciando desde hace un par de años el despojo de grandes hectáreas de sus tierras para la construcción de cabañas y algunas otras hectáreas para disfrazar la exploración de la tierra con barrenos para el proyecto hidroeléctrico que pretende devastar toda la sierra negra.

Los medios de comunicación difícilmente entran a realizar, a conciencia, una radiografía periodística de los escenarios de marginación, pobreza y terror que en 11 años han sufrido los indígenas de Coyomeapan. Pocos son los que entran e investigan a fondo la corrupción que existe en la sierra negra en contubernio con la empresa hidroeléctrica de minera Autlán.

La Celestina y sus caciques

La Celestina es una novela literaria que bien le hace honor al juego de palabras con el que se le apodan “Los Celestinos” en la Sierra Negra de Puebla. La Celestina es una bruja meretriz, mañosa, alcahueta que practica la hechicería para lograr sus más siniestros y oscuros propósitos. En Puebla, Araceli Celestino Rosas, diputada federal electa, parece salida de la obra de Fernando de Rojas, pero en los tiempos actuales del narcotráfico y la simulación gubernamental. Araceli encaja en el estilo de «jefa de plaza» de la Sierra Negra por su operación al servicio de las empresas mineras y la organización de grupos criminales para someter y aterrorizar a todo el municipio. Actualmente hay más de 20 denuncias en contra de esta funcionaria pública por amenazas, persecución, despojo de tierras y diversas violaciones a los derechos humanos de los indígenas de Coyomeapan.

El origen de Los Celestinos

La historia de “Los Celestinos” comienza en 2010 con la llegada de David Celestino, un médico que no es originario de la sierra, pero que se fue ganando la confianza de las comunidades; es así que llegó a ser el presidente municipal de Coyomeapan, a base de mentiras, haciendo creer al pueblo que era generoso y buena persona; sin embargo, en el periodo municipal de David Celestino, comenzaron las balaceras, los actos de intimidación y la discriminación a los indígenas; desde entonces, los indígenas son obligados a hablar correctamente el español cuando llegan a las dependencias locales: son regañados por las autoridades municipales por hablar náhuatl, son objeto de burla y maltrato en el menor de los casos.

En 2014, David Celestino le cedió el cargo como presidenta municipal a su hermana Araceli Celestino Rosas, electa de igual manera, a base de compra de votos, intimidación y amenazas. Ahora, la señora ocupará un cargo federal como diputada; esta mujer ha manifestado a los habitantes de Coyomeapan, sin pudor y empacho alguno, que su emporio se lo debe a su compadre, el gobernador del estado de Puebla, Luis Miguel Barbosa Huerta.

Sicarios en la nómina del Ayuntamiento

Así pues, a los caciques “Los Celestinos” se les adhieren hasta los hijos de expresidentes municipales, los que cobran en la nómina del Ayuntamiento; después de terminar con su trabajo de servidores públicos, se ocupan como sicarios, gatilleros y golpeadores, como es el caso de los hijos del ex presidente municipal Marco Antonio Rojas Mendoza: Alfredo Rojas Arrollo y Sergio Rojas Arrollo, principales operadores de “la maña” en esta región.

Otros hijos de exalcaldes al servicio de “Los Celestinos”, que lavan los trapos sucios al interior de la administración celestina son: Omar Aguilar Bonilla, hijo del expresidente municipal Erasto Aguilar González, desde hace 11 años, cobra en la nómina del ayuntamiento con el cargo de secretario particular de David Celestino, Araceli Celestino Rosas, actualmente aparece en la planilla de Rodolfo García López como presidente municipal suplente.

Al servicio de “Los Celestinos”, también aparecen otros nombres de hijos de exalcaldes esperanzados en ser los próximos en la silla municipal: Giovanni Aguilar, Rodolfo Bolaños, Federico Avendaño, Everardo Arguelles, Édgar Nuño. Todos ellos con la fe ciega de la falsa promesa de Araceli Celestino: al que le eche ganas, lo harán presidente municipal en las próximas elecciones.

Para “Los Celestinos”, perder Coyomeapan es sinónimo de pérdidas millonarias entre la minera Autlán y sus operadores, que hacen exactamente lo mismo que en otras regiones del país, donde se pretenden instalar empresas eólicas, mineras e hidroeléctricas. Su operación principal es el resquebrajamiento social, el desplazamiento de las familias indígenas mediante la inseguridad y la violencia, la persecución, amenazas y encarcelamiento de indígenas.

Antonio Sandoval, encarcelado y acusado como autor intelectual y material de la desaparición del defensor de la tierra Sergio Rivera Hernández, en las elecciones de 2018 en Zoquitlán, Puebla, fue contratado hace unas semanas como guardaespaldas, y es uno de los gatilleros al servicio de “Los Celestinos”, tal como lo fue con Fermín González León, el exalcalde de Zoquitlán, también operador de la minera Autlán, acusado y encarcelado de igual manera, por la desaparición de Rivera Hernández.

Este último, González León, en estas elecciones también operó para la empresa minera; para nadie es ajeno que, a mano armada con un grupo de hombres, la madrugada del 6 de junio ingresó violentamente en los hogares de las comunidades indígenas en Zoquitlán; pero, ¿quién arma a estos exalcaldes mañosos? ¿Quién les patrocina armas largas? ¿De dónde sale tanto dinero para comprarlas?  ¿Quiénes son los autores de esta nueva oleada de caciques modernos a la copia fantoche y barata de narcos series? La respuesta es: Minera Autlán. ¿Quiénes son los más fáciles de corromper?: Las autoridades municipales, por eso González León y “Los Celestinos”, así como los hermanos Hernández Hernández en Eloxochitlán, pelean porque nadie les arrebate el hueso.

A la minera Autlán no le conviene volver a hacer labor de convencimiento ni a volver a comprar conciencias con nuevas administraciones y menos con nuevos alcaldes; por eso Antonio Sandoval, el gatillero de Fermín González, es tan cercano a “Los Celestinos”, porque todos persiguen el mismo fin: cumplir pactos con la empresa minera: someter a los pueblos, despojar a los campesinos de sus tierras, lograr el desplazamiento de familias para abrir el paso a la hidroeléctrica a costa de la devastación de bosques, ríos y de la vida de los habitantes de Coyomeapan, Zoquitlán y Eloxochitlán.

El Estado se combate a sí mismo: la simulación contra el narcotráfico

Si bien es cierto que Luis Miguel Barbosa Huerta reconoce abiertamente que existe la presencia de grupos delincuenciales en la Sierra Negra como Zapotitlán Salinas, Tlacotepec de Porfirio Díaz, Zoquitlán, Altepexi y Coyomeapan, también es verdad que se ha protegido a estos alcaldes caciques al descartar investigaciones, pese a que se cuentan con suficientes denuncias en instancias federales y estatales; Barbosa Huerta ha descartado que estos alcaldes tengan nexos con bandas delincuenciales dedicadas al robo de hidrocarburo y narcomenudeo u otras actividades ilícitas.

Sin embargo, en el caso del municipio de Ajalpan, con el expresidente Ignacio Salvador, prófugo de la justicia, no le ha quedado más remedio que aceptar que sí hay alcaldes vinculados al crimen organizado en esta región del estado de Puebla:

“Sabemos quiénes son las bandas, y estamos encima de ellos, pero trabajamos junto con la Guardia Nacional y Ejército Mexicano, para darle garantía a la ciudadanía”.

Para el investigador,  antropólogo y escritor de la casa editorial Grijalbo, el Dr. Edgar Morín, autor de La Maña, Crímenes de Cuello Blanco,Tinta y Carne, “quienes explotan los recursos naturales en estas comunidades son poderes fácticos. Cuando te hablo de usos y costumbres, lo manifiesto en un tono irónico porque ese es el pretexto para que el estado no llegue; una parte de la historia de México es también un historia de una serie de intermediarios parasitarios, y los caciques entran en esta categoría casi sociológica, son intermediarios parasitarios entre el estado mexicano –que está ausente totalmente en esas comunidades–, y cuando digo ausentes lo digo en términos históricos, porque cuando han estado, es sólo para saquear y explotar, y ese es el mecanismo histórico que se ha reproducido, justo como ocurrió en la relación entre el estado y los estudiantes  con la presencia de los porros en los movimientos estudiantiles.

No hay que olvidar que en Puebla históricamente han figurado cacicazgos terribles como el de Maximino Ávila Camacho o el más reciente en su intento de hacer un cacicazgo autoritario, poco democrático, bastante violento y corrupto, como el de Rafael Moreno Valle.

Desde su percepción en torno a los nuevos caciques modernos, el proceso de simulación no ha terminado, y menciona: “hay una simulación en lo hechos sobre distintos problemas que tiene el estado: delincuencia, corrupción, espionaje político, crimen organizado, el huachicol, y en esto de las mineras se tiene que investigar la relación de corrupción con figuras del poder, sin embargo, la ciudadanía no tiene confianza en las autoridades porque las autoridades no se han ganado la confianza de la ciudadanía, con estas relaciones perversas entre el crimen organizado, el poder político y el poder económico».

No son pocos los testimonios que dan cuenta de los problemas públicos de la comunidad:

“Tenemos el fenómeno de colusión y omisión, es decir, se traduce en que el crimen organizado le hace el trabajo sucio a funcionarios de mineras para eliminar a opositores, defensores de derechos humanos, ecologistas, defensores de la tierra ecologistas y me parece que allí hay un problema muy importante que se traduce en que el estado mexicano lo atiende, es decir, pareciera que el estado mexicano sí atiende este tema de manera simulada».

“Donde vemos este tipo de explotación hay una violencia importante contra los opositores a estos proyectos llámese defensa de la tierra mineras, hidroeléctricas y esto se ve en todo el país.

“El fenómeno no se esta combatiendo con eficacia, esa es la realidad porque la relación entre políticos y células de grupos criminales y caciques sigue vigente; mientras el estado no intervenga de verdad, el fenómeno seguirá creciendo.

“El gobierno de Miguel Barbosa también sigue simulando, lo que tendríamos que entender es que la corrupción y el crimen no se acaba por decreto, el estado que combate al crimen, se combate así mismo; Falcone lo decía: cuando el estado combate al crimen organizado, se combate así mismo.

“Lo que la ciudadanía poblana tendría que analizar es si el estado poblano se está combatiendo así mismo o si simula combatirse así mismo, o si utiliza la justicia y la ley para arreglar las cuentas en otras direcciones, porque, ¿dónde quedan todas las denuncias? Esto será la retorica y la simulación, los hechos nos muestran que no ha pasado de las buenas intenciones y en un estado con estas características como Puebla se trata de omisiones y simulaciones”.

La ley de Herodes: Eloxochitlán

Hablar de Eloxochitlán es hablar de pobreza, desigualdad y marginación. Este municipio se encuentra atrapado en el tiempo. Es el municipio más pobre del estado de Puebla; en 1999 ocupó el primer lugar a nivel nacional. Aquí los 14 mil habitantes hablan la lengua materna: el náhuatl. Las 29 inspectorías y la única junta auxiliar se encuentran en el abandono. Los usos y costumbres se violentan cada día más a partir de la llegada de los nuevos caciques: los hermanos Hernández, dos en el poder y 12 que operan parte del terror en estas tierras del olvido.

Los servicios de drenaje y agua potable no existen; la luz es apenas un suspiro para los pocos que cuentan con este privilegio que enciende y apaga como un breve relámpago. El rezago en la educación es alarmante y en materia de salud el abandono es infame, todos estos factores han coadyuvado a los señores Herodes, los Hernández.

En 2014, Delfino Hernández Hernández entró con la bandera del PRI. Se ganó la empatía del pueblo con el discurso repetido del progreso: luz, drenaje y agua –derecho humano universal que en este municipio no existe–. Desde hace 7 años, el pueblo de Eloxochitlán vive bajo la amenaza de Honor Hernández Hernández –actual presidente municipal– y Delfino Hernández Hernández –exalcalde, ahora por segunda ocasión presidente electo por el PT y PSI–.

A la llegada de Delfino Hernández, la presencia de grupos armados, la venta de drogas y el consumo de cristal ha sido escandaloso. Hace año y medio Joel Cortés, contralor de este municipio, fue detenido por elementos de la policía estatal con un cargamento de cristal, sin embargo, la mano de Honor Hernández intervino con una fuerte cantidad de dinero para que fuera puesto en libertad antes de ser trasladarlo a los separos. El municipio lo sabe y fue un escándalo a voces silenciadas, porque además fue a la vista de muchos testigos, testigos que también fueron amenazados.

El desplazamiento forzado de familias indígenas por el arrebato de tierras bajo amenazas es de igual manera pavoroso, la intimidación y el hostigamiento es el pan de cada día en este municipio. Obligan a los campesinos a malbaratar sus tierras. Su eslogan: construyendo el rumbo. Y así construyen su rumbo: sometiendo a su pueblo.

Eloxochitlán nuevamente vivirá bajo el miedo y la incertidumbre, los Hernández seguirán violentando los derechos humanos de los indígenas. No hay autoridad federal ni estatal que entre a auditar a esta familia y a constatar toda la sarta de atrocidades que aquí ocurren. Las familias han denunciado, pero no hay respuesta de las autoridades.

Los Hernández Hernández fueron de cuna muy pobre, los padres nunca tuvieron riquezas y menos vehículos, hasta hace 7 años los hermanos Hernández vivían en una de las comunidades más humildes, en Atexcapa, al igual que sus padres tampoco tenían propiedades y menos vehículos; en 7 años su riqueza ha crecido de manera descomunal: compra de carros de volteo, maquinaria de trascabos, y pipas; la construcción de tres casas en Atexcapa, una tienda tipo bodega de abarrotes que la administra el padre de los Hernández en esta comunidad, y una tienda más de abarrotes en la cabecera municipal, además de un negocio de utensilios de cocina y una farmacia donde mandan a todas las familias indígenas que solicitan ayuda médica al municipio, allí pagan consulta, pagan medicamentos y también se les condiciona el servicio bajo empeños y prendas o propiedades, depende de la gravedad de la enfermedad. No puede faltar la empresa constructora y bloquera, misma que se autocompra para la construcción de pequeñas obras del ayuntamiento.

De acuerdo con los trabajadores cercanos a su administración municipal, en estos siete años han comprado residencias en Tehuacán, una en Puebla y un departamento en la zona de Angelópolis, más tres casas en la cabecera del municipio. Los trabajadores de este ayuntamiento han manifestado a este medio que viven y trabajan con miedo: “En qué andarán metidos, porque ni Andrés Manuel López Obrador anda con tantos hombres armados, aquí tienen en su poder cuatro vehículos tipo Chevrolet con blindaje del 7. A qué y a quiénes le tienen miedo, debería de ver cuántos guaruras andan resguardando a los dos hermanos y ni son guaruras, son sus matones, todos son foráneos, no son de la sierra. La familia de los Hernández es numerosa. Son catorce hermanos y los 12 hermanos restantes se dedican a administrar una flota de taxis piratas en toda la sierra negra, como en Tehuacán”, son taxis que operan como halcones.

Justo en el mes de enero el secretario particular de Honor Hernández, de nombre Carlos Aguas Balderrama, perdió la vida en un accidente por circular a alta velocidad, el vehículo salió de carretera, pero a abordo iba acompañado de un elemento del Ejército del estado de Veracruz, compañeros del militar llegaron al rescate y llevaron al gendarme a un hospital en la ciudad de Puebla. Los testigos manifiestan que dentro del vehículo llegaron a sacar maletas de dinero y armas, mismas que fueron a parar al domicilio particular de los Hernández.

El 6 de junio, fueron evidenciadas dos casas de seguridad donde se tenían acumuladas credenciales para votar, una de esas casas le pertenece al suegro del candidato electo Delfino Hernández Hernández, y de acuerdo a declaraciones de los habitantes, estas credenciales fueron acumuladas mediante engaños. En cada trámite que se gestiona en el ayuntamiento –como actas de nacimiento, constancias de vivienda y demás gestiones–, las autoridades municipales a base de mentiras les retenían las credenciales, de esa manera, antes de las elecciones se les fue a condicionar hasta el domicilio de cada persona la devolución del plástico siempre y cuando comprobaran que el voto iba a ser para Delfino Hernández, la Fiscalía tiene acumuladas varias denuncias por este delito electoral.

Salud privada y falsa educación sin límites, negocio redondo

Educación sin límites para todos los niños de Eloxochitlán es una más de las mentiras de estos caciques. La instalación de dos antenas para el servicio de internet gratuito sirvió para el uso personal de la gente de los Hernández Hernández, hasta el momento los estudiantes siguen esperando el servicio gratuito de internet para tomar clases a distancia. Los aparatos móviles que se entregaron en septiembre del año pasado fueron aparatos de desecho que sirvieron para ser tirados a la basura casi al mes, sin embargo, educación sin límites ha servido para desviar recursos.

Al no haber hospitales ni clínicas en este municipio, se instaló una farmacia municipal con equipamiento y presupuesto público; sin embargo, las consultas, así como el medicamento, se les cobra a las familias indígenas. Los servicios médicos para los caciques ha sido un negocio redondo en esta pandemia.

Y sí, también la empresa minera Autlán tiene presencia en esta parte de la sierra negra de Puebla. Justo en este punto es donde convergen los tres ríos más importantes que pretende entubar el proyecto hidroeléctrico, justo aquí inicia el río Tonto, que podría ser entubado en cualquier momento. La sierra negra peligra y las familias indígenas también.

Persecución política y amenazas de Los Celestinos

De acuerdo con el Censo del Colectivo Nacional Alerta Temprana de Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos, las amenazas a familias de Coyomeapan se potencializaron con el despojo de tierras desde hace dos años; a la fecha, suman 4 mil familias amenazadas y 50 defensores perseguidos y otros encarcelados.

Estos casos ya los atiende la Subsecretaría de Derechos Humanos Población y Migración, a través de la Unidad para la Defensa de los Derechos Humanos, en conjunto con la Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas de México; dichas dependencias elaboran acciones para intervenir y velar por los derechos humanos de las comunidades indígenas en Coyomeapan.

De igual manera, la Fiscalía Estatal de Derechos Humanos fue inmediata en su atención y en la salvaguarda de los defensores amenazados con las medidas de protección. Un número considerable del personal de esta dependencia se trasladó hasta la Casa de Justicia en el municipio de Tehuacán para levantar las denuncias de los defensores, esto derivado de la desconfianza de los indígenas en las autoridades de la región. Lo cierto es que el miedo y el terror prevalece en los defensores y muchos de ellos decidieron denunciar en instancias federales y otra parte en la Fiscalía Estatal en materia de derechos humanos.

En esta región algunos defensores que encabezaron luchas ejemplares, han mandado mensajes a los que lideran la defensa de la tierra en el sentido de que se deben alinear porque los van a matar, advierten mensajes catastróficos. “Hay vidas de por medio”, y es que algunos de estos defensores en tiempos de campaña recibieron canonjías de Araceli Celestino Rosas, por eso es que se escudan y lanzan advertencias en el intento de controlar a los defensores de estos pueblos, incluso se ha comenzado a hacer una campaña negra en contra de los que en este momento están trabajando en favor de las comunidades indígenas de la sierra negra. Mensajes como “ los van a matar”, son avisos que finalmente son amenazas. Lo terrible es que los mismos defensores se presten a ser portavoces o mensajeros de “Los Celestinos”, Araceli Celestino se encargó de amarrar también las luchas de defensores a través de compadrazgos.

De Coyomeapan a Palacio Nacional

Era domingo seis de la tarde, habitantes de las comunidades indígenas bajaron a pie para llegar en punto de las diez de la noche a Coyomeapan, hora marcada para la salida a la Ciudad de México con dirección a Palacio Nacional y arribar a las 5:30 am. La Urvan blanca cargaba en el techo las lonas con consignas en contra de los caciques de Coyomeapan. Todos apretujados y abordo, tomaron camino por la sinuosa carretera de la sierra.

Con la oscuridad que aún no ve el clarear del alba, llegaron a Palacio Nacional, la esperanza de ver al presidente Andrés Manuel López Obrador los despertó en cuanto pusieron el primer pie en la capital. Inseguros, tímidos y con mucha pena comenzaron a colocarse frente a Palacio Nacional, estirando sus lonas; por fin alguien se animó y comenzó a gritar: “¡Fuera los caciques de Coyomeapan! Y la gente se pregunta, y esos quiénes son: somos campesinos defendiendo la nación. Y la gente se pregunta y esos quiénes son: ¡somos campesinos exigiendo solución! ¡Obrador, escucha a tu pueblo!”.

Los paisanos que allí trabajan, al ver en redes sociales que había gente de su pueblo a las afueras de la mañanera, dejó todo a un lado para unirse a las protestas; muchos de ellos pidieron permiso en sus trabajos, otros llegaron con enormes ollas de café y pan para su gente. Habían trascurrido tres horas y media y sus consignas no cesaban: “¡abusados, allí viene la prensa!, que escuchen como se grita justicia en Coyomeapan: ¡justicia, justicia, justicia! ¡Fuera Los celestinos”!

La agenda programada marcaba una rueda de prensa a las once de la mañana para los habitantes de la sierra, al unísono se sumó Los Ángeles Press para ceder el uso de la palabra en su evento que se relacionaba con las víctimas de tortura: “son muchas familias las amenazadas, son campesinos muy humildes a los que les han arrebatado sus tierras, se han aprovechado de la ignorancia de las familias, han encarcelado a algunos, nosotros estamos amenazados”, dijeron en entrevista, “lo único que queremos es que se nos haga justicia y que se vayan ‘Los Celestinos’, le han hecho mucho daño a nuestro pueblo. Nuestra gente es de paz, no queremos violencia”.

 INE y los indígenas de Coyomeapan 

Lorenzo Córdova, consejero presidente del Instituto Nacional Electoral, abrió su agenda para escuchar a la comunidad indígena. Allí en la mesa de diálogo, se expusieron las anomalías: la problemática con cuatro casillas, la constancia que el IEE le había otorgado al candidato de “Los Celestinos” y la toma de las instalaciones del consejo municipal del IEE por el pueblo, así como otras incoherencias en las que incurrió el IEE. Los habitantes sabían de antemano que el INE les diría que no era de su competencia por tratarse de un tema local, pero escucharon lo que necesitaban saber para tomar el camino indicado en torno a sus demandas en el tribunal electoral. De inmediato, Lorenzo Córdova tomó su teléfono para poner a los indígenas en manos de la defensoría de los pueblos indígenas del instituto electoral.

Casi con el corazón de fuera y los ojos cercenados sin dormir, hombres y mujeres permanecieron de pie en espera de la respuesta de la comisión que había entrado con Lorenzo Córdova. A las tres de la tarde, con una sonrisa alentadora resumida en buenas noticias para el pueblo, la comisión se encontró con un nuevo grupo solidario de paisanos que llegaron a sumarse allí afuera del INE, igual de adheridos y con residencia en la Ciudad de México, habían llevado cajas enormes de alimentos y refrescos para que la gente pudiera almorzar y comer.

A las seis de la tarde, la Secretaría de Gobernación abrió las puertas para los coyomeapeños afectados, particularmente a las víctimas de amenazas de muerte y persecución. El cansancio vencía a algunos, pero en cuanto tuvieron a las autoridades frente a sus ojos, un impulso de voluntad y resistencia los volvía a poner en pie; expusieron sobre la mesa todas las injusticias y su preocupación por que las cosas se fueran a salir de control, el miedo se sentía a flor de piel y sus emociones también, algunos fueron vencidos por el sentimiento: la voz se les quebraba y en seguida las lágrimas de sus ojos humedecían sus rostros.

Al salir de la Secretaría de Gobernación, las porras y las palabras reconfortantes para todos los que esperaban afuera se desbordaron en llanto; por fin alguien los había escuchado, por fin las autoridades intervendrían para que la paz nuevamente arropara a los indígenas de la sierra negra. “Pero no hay que confiarnos, falta que cumplan las autoridades, tenemos que darles el voto de confianza, pero también de desconfianza, esperemos que de verdad este gobierno no nos falle”.

Radios disfrazadas de comunitarias al servicio de la minera

Una nueva estrategia para dividir a los pueblos es justamente a través de las radios en poder de los caciques para romper con las verdaderas radios comunitarias de la sierra negra que pertenecen a la RED de Radios Comunitarias de Puebla, Oaxaca y Veracruz. Mientras las radios comunitarias mantienen una programación cultural y educativa, pero también de resistencia en contra de los proyectos de muerte, “Los Celestinos” como el presidente actual de Zoquitlán, Claudio Hernández Cabanzo, y Fermín González, exalcalde de Zoquitlán como los caciques de Eloxochitlán, los Hernández Hernández, le han apostado a la programación radiofónica de la narco-cultura, con corridos y bandas, además de la desinformación para posicionar la entrada del proyecto Hidroeléctrico, Atzalan-Coyomeapan del Grupo Ferrominero Mexicano; estas estaciones tienen la finalidad de golpear a los defensores de la tierra, la división de familias, el resquebrajamiento social y la apología del delito, una de esas estaciones lleva por nombre La Llegadora en Zoquitlán, que se escucha en la 107.1 FM, esta estación le pertenece al expresidente municipal Fermín González, quien además utiliza su propia estación de radio para promocionar a sus candidatos y a la administración de Claudio Hernández Cabanzo. En Coyomeapan, “Los Celestinos” son dueños de la estación de radio La Triunfadora 103.1 y en Eloxochitlan los trabajadores del ayuntamiento tienen conocimiento que con la llegada de Delfino entrará una estación de radio FM. Que de igual manera va operar en favor de la empresa hidroeléctrica.

Rearticulación de defensores de la tierra en Zoquitlán

Este fin de semana, defensores de la tierra en Zoquitlán se rearticularon en Coyolapa, después de tres años de la desaparición de Sergio Rivera Hernández. Habitantes de varias comunidades de la sierra negra denunciaron severas amenazas; la empresa minera ahora está operando mediante funcionarios que se hacen pasar por catedráticos de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y como gente cercana a defensores de otras causas, para entrar a las comunidades con mentiras y promover la consulta en favor de la hidroeléctrica.

Tal es el caso de Zoilo Guzmán, quien se hace pasar por activista en San José Miahuatlán, y Paula Rosales Bravo, representante de BIENESTAR en Zoquitlán, funcionaria que fue denunciada este fin de semana por los defensores luego de que esta mujer ha estado maniobrando en la sierra negra para que se lleve a cabo una consulta, pese a que el pueblo ya fue consultado en 2017 y como resultado fue el rotundo rechazo al proyecto hidroeléctrico; sin embargo, Rosales Bravo continúa promoviendo la consulta de la mano con Zoilo Guzmán, mismo que de acuerdo a la versión de Rosales Bravo, es trabajador del Instituto Poblano de los Pueblos Indígenas (IPPI).

La sierra negra hoy se ve más oscura que en los años porfiristas, el tiempo se encuentra atrapado, la justicia es nula para los indígenas y seguirá siendo así mientras el gobierno no haga algo al respecto.

Los indígenas brillan en esas montañas y en los caudales de los ríos, como luciérnagas nos hacen señales de luz pero nadie los ve.

Agréganos como fuente preferida en Google