Respecto de las movilizaciones en Los Ángeles, Sheinbaum tomó distancia de consejeros de su partido que lejos de evitar conflictos los alientan.
Sheinbaum llamó, al presentar avances de la Copa Mundial FIFA 2026 a celebrarse en Canadá, Estados Unidos y México, a que no ocurran nuevas redadas en Los Ángeles durante actividades deportivas.
Los Ángeles Press
Aunque este viernes 13 de junio la actividad en Palacio Nacional estaba diseñada para que Claudia Sheinbaum se centrara en los temas de turismo y la promoción de la Copa Mundial de Futbol varonil 2026 a celebrarse en Canadá, Estados Unidos y México, en los hechos fueron los temas de la supuesta violencia en las manifestaciones en Estados Unidos los que dominaron.
Esto, junto con las referencias a los efectos de las intervenciones —todas ellas desaseadas— de Isabel Miranda en la vida pública de México durante poco más de 25 años, periodo en el que se convirtió, sin mérito alguno, en un referente de la discusión sobre seguridad pública con el respaldo siempre del exsecretario Genaro García Luna.
La sombra de Miranda irrumpió en la conversación de la inquilina de Palacio Nacional luego de una pregunta acerca de la liberación de Juana Hilda González Lomelí, luego de 19 años presa, acusada del falso secuestro y homicidio de Hugo Alberto Wallace.
De ese caso en particular, Los Ángeles Press presentó ayer un resumen puntual de lo que implica y de cómo encaja en la más compleja red de construcción de falsos culpables y, sobre todo, de impunidad por el diseño que tejió Genaro García Luna e Isabel Miranda con la obediencia de una red de funcionarios de los gobiernos desde Vicente Fox hasta el presente.
También hemos dado cuenta a lo largo de muchos años de los efectos devastadores que tuvo la amistad y complicidad de Miranda con distintas figuras públicas en partidos cuyos líderes decían odiarse a muerte entre ellos pero que tenían en Miranda a una suerte de común denominador. Una consulta a nuestro motor de búsqueda puede ayudar al lector a encontrar la información de la cobertura del caso desde mayo de 2014.
En lo que hace a Isabel Miranda de Wallace, Sheinbaum no tomó una posición clara. Lejos de ella hizo ver que no ha hablado con el fiscal general, Alejandro Gertz Manero sobre los distintos casos que la involucraban, pero que siguen lastimado a sus víctimas todavía ahora.
El vídeo que aparece a continuación y el video completo de la actividad de este viernes en Palacio Nacional dejan ver, gracias a los largos silencios que ocurren en cada respuesta, los problemas que enfrenta la titular del Ejecutivo para dar alguna solución creíble a los problemas, nudos judiciales, creados por Miranda y sus distintos cómplices.
Es más grave porque Sheinbaum señala como el factor clave a Genaro García Luna, sin reconocer que, junto con él, como funcionario federal, había muchos otros funcionarios de gobiernos estatales, algunos de ellos que se decían de izquierda y que ahora militan en Morena que comparten la responsabilidad con panistas y priístas por lo hecho por Miranda.
En todo caso, luego de algunos minutos de dificultad para articular sus ideas acerca de Miranda y su relación con la clase política mexicana, Sheinbaum regresó al tema de la relación con Estados Unidos y, de manera más específica, a insistir en que ella no ha llamado a que se hagan manifestaciones violentas en Los Ángeles o en alguna otra ciudad de Estados Unidos.
Sheinbaum se desmarcó de las declaraciones de Melissa Cornejo, consejera de Morena, del estado de Jalisco. Ya antes, la presidente nacional de ese partido, Luisa María Alcalde había tomado distancia de los dichos de Cornejo.
En todo caso, debería quedar claro que los mexicanos y mexicoamericanos que viven en Los Ángeles no dependen de Morena. Morena no organizó las manifestaciones en Los Ángeles ni en ningún otro condado de California, porque los mexicanos que viven en California saben perfectamente de qué es capaz Morena en Baja California.
Quien en la Ciudad de México o en Washington, DC, o en Nueva York crea que los mexicanos y/o mexicoamericanos de California son peones de un partido político en México simplemente no conoce la vida de quienes viven en Los Ángeles, San Diego y muchas otras ciudades y condados de California.
Como sea, en ese punto Sheinbaum, al evocar a César Chávez como símbolo de lucha, evitó identificarse como la representante directa de las comunidades mexicanas en el exterior que, en última instancia, se han refugiado en California porque no había las condiciones que garantizaran su desarrollo en México.
Sheinbaum tuvo el tino de invocar la memoria de César Chávez y la lucha de él con los trabajadores agrícolas de California en los sesenta y setenta, pero debe quedar claro que César Chávez nunca fue un alfil de los políticos mexicanos. Al contrario, en la Ciudad de México se le veía con desconfianza, por los problemas que pudiera causar en México si él hubiera decidido seguir el mismo modelo para organizar a los trabajadores en el campo mexicano.
Sheinbaum no tuvo el cuidado, sin embargo, para evitar politizar el problema, pues usó las movilizaciones para insistir en su versión maniquea de la historia reciente de México en la que sólo ella y Andrés Manuel López Obrador representan algo bueno y quien quiera que no coincida con ellos son sospechosos de ser antipatriotas.
Respecto de la relación con Donald Trump insistió en que es posible llegar a acuerdos con él. Ofreció, en ese sentido, algunas ideas que podrían formar parte del diálogo que tenga con él en Canadá en el marco de la reunión del G-7.
A pesar de ello, hizo un llamado al gobierno de Estados Unidos a no realizar redadas en el marco del partido de futbol de la Copa de Oro que habrá de celebrarse mañana sábado en un estadio de la zona metropolitana de Los Ángeles entre México y República Dominicana.
En ese sentido, se dijo confiada en que la Copa Mundial que habrá de celebrase el próximo año podrá ocurrir sin contratiempos a pesar de los evidentes conflictos y diferencias entre los tres países huéspedes de ese certamen.
Fue acerca de esa actividad deportiva que habló, al inicio de la actividad, la secretaria de Turismo del gobierno federal, Josefina Rodríguez Zamora quien estimó en 24 mil empleos temporales el efecto para la economía mexicana de su participación en el certamen que, en todo caso será subordinada, pues el partido final ocurrirá en un estadio de Estados Unidos.
