Claudia Sheinbaum litigó las elecciones de 2006 y 2012 para afirmar su derecho a tomar decisiones de la manera que lo hace.
Sheinbaum también celebró el que Televisa haya comprado los activos de AT&T en México.
Los Ángeles Press
La actividad de este jueves 15 de octubre en Palacio Nacional estuvo centrada, al menos en sus primeros minutos, en celebrar como un mérito las cifras en materia de turismo logradas por México en este año.
Aunque Claudia Sheinbaum y Josefina Rodríguez Zamora, su secretaria de Turismo, quisieron presentar las cifras como un avance significativo, la expectativa causada por la participación de México como una de las tres sedes del torneo deportivo celebrado a mediados de año, están lejos de hablar de una explosión de las visitas al país.
Según lo dicho por las dos funcionarias, sólo ocurrió un aumento de 1.3 por ciento en el número de viajeros internacionales. En lo que hace al número de turistas internacionales, el aumento fue aún más reducido de sólo 0.5 por ciento. La única cifra en la que podría hablarse de un aumento significativo es la de la así llamada “derrama económica” que, según el gobierno federal, habría reportado un aumento del orden de siete por ciento.
Incluso de cara a las celebraciones del Día de Muertos, los estimados que presentó el gobierno son de un incremento, una vez más, marginal del orden de 1.2 por ciento respecto a 2025, en el entendido que el grupo de ese incremento, cerca del 74 por ciento, sería resultado de desplazamientos internos, el llamado turismo nacional, que acaso aumentaría gracias al hecho de que el 1 de noviembre de este año ocurre en domingo, por lo que el 2 de noviembre será un lunes, lo que permitirá un “puente” o fin de semana “largo”, algo que no ocurrió el año previo, en que el 2 de noviembre ocurrió en domingo, por lo que no hubo la posibilidad de que se hiciera un “puente”.
Las cifras de ocupación hotelera dadas por la propia Rodríguez Zamora respecto de 2025, hablan de un aumento marginal de sólo 0.8 por ciento, a pesar de lo cual tanto ella como Sheinbaum celebraron tanto como pudieron lo que ellas presentaron como un éxito.
Las cifras en materia de turismo sirvieron como trampolín para que Sheinbaum presentara a su gestión como capaz de conducir la economía mexicana. Los medios más dóciles a su gobierno presentaron la idea de un “súperpeso”, un “peso fuerte” como un acierto, cuando la realidad es que a una economía exportadora como la mexicana le convendría, en todo caso, un peso más barato que facilitara la venta de productos mexicanos.
Sin embargo, en el Salón Tesorería nadie de quienes son autorizados a hablar plantean preguntas que contradigan los puntos de vista de Sheinbaum. Se habló de notables disminuciones en el número de personas en situación de pobreza, que no siempre coinciden con la realidad y que dependen en gran medida de la interpretación extremadamente generosa que hacen organismos del propio gobierno federal que perdieron los márgenes de autonomía que tenían hasta hace unos años cuando, en nombre de la austeridad, Andrés Manuel López Obrador los centralizó.
Sheinbaum incluso asumió durante la actividad de este jueves el tono que uno esperaría de un orador en un acto de campaña para defender las decisiones que toma su gobierno, aunque en distintos momentos dijo que “sí escuchan” voces que no sean las propias, para justificar sus decisiones volvió a abrir el litigio de la elección de 2006 a la que, al estilo de su predecesor en el cargo, volvió a calificar como fraudulenta como también lo habría sido la de 2012, a pesar de que no haya evidencia de ello.
En distintos momentos Sheinbaum incluso alzó la voz para afirmar su derecho a tomar decisiones como lo hace, incluidas sus reuniones privadas con los familiares de desaparecidos que, a pesar de lo dicho hoy, que se puede escuchar en el vídeo que aparece después de este párrafo, han sido calificadas como poco productivas por distintos colectivos de personas que buscan a sus familiares.
Según Sheinbaum, la Secretaría de la Defensa Nacional responderá próximamente a los pedidos de esos familiares por casos del periodo de la llamada “Guerra Sucia”, desde finales de los sesenta a finales de los setenta. Aunque Sheinbaum dijo tener la disposición a que se reconozca la responsabilidad del Estado como tal, no hubo mayores detalles sobre cuando ocurriría alguna respuesta sustantiva.
El asunto es más delicado pues hay al menos una petición concreta de un juez que pide a la Secretaría de la Defensa Nacional abrir sus archivos que sigue sin recibir respuesta alguna.
Otros asuntos
En otros temas, Sheinbaum informó que ayer se reunió con los directivos de la Comisión Nacional del Agua para resolver el problema del abasto de ese líquido en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Según la titular de la presidencia: “Ayer tuve una reunión con la Comisión Nacional del Agua. Hay dos proyectos que se están analizando y me los presentaron ayer. Todavía les pedí que pudieran hacer una revisión mayor, para que una vez que tengamos claro el proyecto, ya podamos, hablar con el gobernador”.
Sheinbaum reconoció que hubo problemas en la más reciente manifestación en la capital de Jalisco y aunque se dijo dispuesta a dialogar con Pablo Lemus, el gobernador de ese estado, también dejó ver su molestia con la represión ocurrida en aquella ciudad, de lo que dijo se debe investigar.
Según Sheinbaum, espera contar esta semana con “todo el análisis”, de modo que sea posible “dar información a los habitantes de Jalisco”.
Se habló brevemente también de la decisión anunciada en las últimas horas de Televisa de incursionar en el mercado de la telefonía celular en México con la compra de los activos de AT&T en el país.
Aunque no hubo mayores detalles, Sheinbaum celebró la compra e insistió en que su gobierno busca que exista competencia e inversiones en el sector de las telecomunicaciones.
Finalmente, reconoció que hubo ocho fallecidos por los huracanes que golpearon la costa del Pacífico mexicano en los últimos días y que continuará la Secretaría de Marina al frente de las tareas de apoyo a las poblaciones afectadas por Rachel y Simon.
La actividad concluyó con el reconocimiento de un aumento en los derechos que deberán pagar las personas que soliciten al Instituto Nacional de la Migración la tarjeta de no residente que será de 175 pesos.
