La tragedia de ser periodista en México
El periodista Francisco Garfias fallece el 11 de octubre de 2026.

José Luis Camacho

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El periodista Francisco Garfias dejó una trayectoria marcada por el oficio reporteril, el análisis político y una lectura crítica del poder en México.

Por José Luis Camacho Acevedo

Ya he consignado en mis redes sociales mi pésame por el sensible fallecimiento del gran periodista que fue Francisco Garfias Antolín.

Los múltiples reconocimientos que le han hecho al entrañable recuerdo de Pancho dan cuenta de la calidad de ser humano que fue.

Gran amigo, periodista valiente, reportero incansable, pero, sobre todo, un ser humano solidario y singular en su carácter de profesional de la comunicación, hizo de Arsenal un punto de referencia obligado.

El título de la presente columna trato de referirlo a la dificultad que tenemos los comunicadores para entablar diálogos constructivos y sinceros con todas las formas de poder que existen en nuestro país.

Vivimos en un país donde la simulación y las verdades a medias son las respuestas que encontramos de la mayoría de los actores públicos y privados.

Esa circunstancia la venció como periodista el gran Pancho, gracias a su fino olfato de comunicador, que sabía lo que esperaban de sus trabajos sus miles de lectores.

“Se dice que fue William Howard Russell, periodista del Times de Londres, quien, al cubrir la guerra entre Inglaterra y Rusia que se desarrollara en Crimea en 1854, inauguró este tipo de periodista: el corresponsal de guerra. Éste tiene una riesgosa y difícil tarea informativa, donde la agilidad y el ‘olfato’ periodístico resultan dos cualidades indispensables. El increíble trabajo periodístico de Ernest Hemingway demostró que no solo su buen ‘olfato’, sino también su agudo poder de observación y su memoria, fueron los que le permitieron, como reportero, dar a sus informaciones el enfoque preciso, en cualquiera de los campos en los que se moviera su quehacer periodístico.”

En el México actual, donde el ejercicio periodístico ya está calificado como de alto riesgo y la suma de comunicadores que han sido asesinados a causa de ejercer el oficio es una de las más altas del mundo, el olfato de Pancho Garfias fue uno de los más reconocidos del medio.

Reporteaba lo mismo en las cámaras de diputados y de senadores que en las sedes de los partidos políticos. Y en sus tareas reporteriles, Pancho sabía cómo desentrañar lo que políticos o legisladores contestaban con verdades a medias para escribir en su leído espacio ARSENAL lo que, en realidad, sus lectores, que fuimos muchísimos, esperábamos conocer de los temas más importantes de la agenda nacional.

Pancho escribía lo que interpretaba como la verdad camuflada por los actores de nuestra vida pública cuando respondían a sus preguntas.

En nuestro último desayuno, en un restaurante cercano al edificio de Fonatur, Pancho me dijo, premonitoriamente, gracias al olfato político al que ya me he referido en las presentes notas, algo que está ocurriendo de manera lamentable para nuestra democracia:

“Mira, José Luis, acostúmbrate a lidiar con la forma de hacer política de los morenos porque seguramente van a gobernar hasta después del año 2030, dado que en nuestro país las oposiciones, tanto el PRI como el PAN, no saben reconstruirse y seguirán siendo testimoniales.”

Pancho ni siquiera mencionó como verdaderas oposiciones a partidos como MC o los paleros de Morena, que son el PT y los mercenarios que, como corsarios, se han adueñado del Verde.

Y hoy recuerdo su advertencia con mucho cuidado porque está camino de convertirse en una verdad política.

Morena, en los comicios del año próximo, podrá perder la mayoría calificada en la Cámara de Diputados e incluso una que otra gubernatura de las 17 que están en juego, pero ello de ninguna manera augura que pueda perder la Presidencia de la República en 2030.

Así que, como decía el gran Pancho Garfias, si el PRI y el PAN no se convierten en 2030 en verdaderas oposiciones, Morena va a volver a ganar la Presidencia con relativa facilidad.

Me imagino como candidatos presidenciales a Alito o a un repetidor como Ricardo Anaya compitiendo con el candidato presidencial de Morena, sea quien sea.

¡El desastre democrático de México!

Yo te llevaré siempre entre las más gratas experiencias de amistad que he tenido en mi vida, Francisco Garfias Antolín.

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