La hipocresía de la familia de AMLO

Francisco Rodríguez

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La fiesta de la hijastra de José Ramón fue más difundida que el 5º informe de Gobierno de AMLO.

Las redes sociales critican a AMLO por la ostentosa vida de su hijo.

Por Francisco Rodríguez

Ha tenido mayor difusión social, en redes, la ostentosa fiesta, el pasado jueves 31 de agosto, de celebración de los 17 años de la hija de Carolyn Adams y su padrastro José Ramón López Beltrán, el mayor de los hijos del falso asceta Andrés Manuel López Obrador, que el Quinto Informe –el constitucional– del propio Presidente de la República, celebrado a la mañana siguiente en Campeche.

Amparado en aquel “al parecer la señora tiene dinero” que, como famosas últimas palabras dijese AMLO en una de sus matinés en referencia a la mansión que la pareja y sus hijos habitaban en uno de los más caros barrios de Houston, Texas, el festejo se llevó a cabo en una suntuosa propiedad de Culiacán y, de acuerdo con los videos difundidos por la propia sede del evento, contó con un espectáculo de malabaristas muy parecidos a los que monta en sus shows el canadiense y transnacional Cirque du Soleil.

Fiesta de cumpleaños de la hijastra de José Ramón López. Detalle de video.

Y serán malabares, precisamente, los que en Palacio Nacional tendrán que hacer para responder a las no pocas preguntas que han surgido al respecto:

¿Por qué en la capital sinaloense que es la matriz del también transnacional negocio de las drogas y de la violencia criminal?

Oiga usted, ¿pues quién fue “el padrino”?

¿Por qué José Ramón López Beltrán, que no tiene oficio ni beneficio, puede costear tales extravagancias?

¿Por qué “la señora tiene dinero”?

¿De la venta de chocolates que nadie compra se obtiene tanto dinero?

¿“Chocolates Rocío” es, en realidad, ¿una “lavandería”?

¿El dinero de la señora proviene de las comisiones por los contratos que celebra Pemex con empresas del sector petrolero en Estados Unidos y se entregan sin licitar?

¿No le bastaba al mayor de los vástagos con cerrar la calle de su domicilio con autos como barrera y organizar ahí una pachanga, con un sonidero, como hace la mayoría del “pueblo bueno y sabio”?

¿Y la “honestidad valiente”?

Lo que más lastima es la hipocresía.

Esa de los 200 pesos en la bolsa. La de “un solo par de zapatos”. La del “vochito” destartalado…

… la del conformismo y la pobreza para los demás…

… y, para la hipócrita familia de AMLO, los estudios del “benjamín” en Londres, los viajes en jets privados a los más caros resorts turísticos del planeta, las naquérrimas fiestas y celebraciones…

Ya sólo falta que salgan en la portada de la revista Hola!

Lo que, por cierto, no les recomendaría el ex cercano César Yáñez.

Ya ve usted como le fue.