Foro Público: JD Vance, el nuevo Trump

Ignacio García

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Foro Público

La carrera presidencial en Estados Unidos ha comenzado. A más de dos años de las elecciones en las que se renovará el Poder Ejecutivo norteamericano, se asoma un personaje que hasta hace unos años carecía de importancia nacional, el ahora vicepresidente J.D. Vance.

El político republicano nacido en Ohio ha construido una meteórica carrera política, impulsado por su alineación recalcitrante al movimiento “Make America Great Again” que encabeza el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

El ex senador ha llamado la atención en los últimos meses por emular el perfil estridente y confrontativo que ha caracterizado a Trump. El vicepresidente norteamericano ha dejado de ser un satélite para consolidarse como un perfil presidenciable para los comicios de 2028.

Debido a que Trump está limitado constitucionalmente para volver a postularse como candidato presidencial—aunque ha coqueteado con la idea--, el ex congresista republicano se ha ganado rápidamente el apoyo de los sectores más conservadores de la sociedad estadounidense.

Aunque en 2016 Vance se pronunció en contra de Trump e incluso lo comparó con el líder del Tercer Reich, Adolfo Hitler, la postura del político republicano cambió radicalmente a partir de 2023, cuando se consagró en una de las piezas claves del movimiento MAGA para obtener los votos necesarios para ganar los comicios presidenciales de 2024.

Vance fue una pieza clave para la campaña de Trump, pues logró convencer a los jóvenes conservadores y también garantizar el voto de los católicos, luego de que el propio vicepresidente estadounidense se convirtió al catolicismo y lo evidenció públicamente.

El populista posliberal

J.D. Vance se ha considerado a sí mismo como un populista posliberal. El vicepresidente estadounidense ha sido un férreo defensor de la postura cristiana para establecer principios morales en la política internacional y criticó a la llamada cultura “woke” para acusarlos de responsables de los principales males de la sociedad norteamericana.

Desde temprana edad Vance fue un fiel seguidor del partido republicano y por ello defendió enfáticamente al gobierno de George W. Bush, e incluso se adhirió a las Fuerzas Armadas para combatir en la guerra de Irak contra el régimen de Saddam Hussein.

En ese momento, Vance estaba convencido de la imperativa guerra contra el terrorismo que emprendió Bush, no obstante, después de la crisis económica de 2008 bautizada como el efecto del Subprime, los republicanos perdieron el apoyo social y los demócratas recuperaron el poder de la mano de Barack Obama.

Esa situación lo desalentó y decidió terminar su carrera en Ciencias Políticas Filosofía en la Universidad de Ohio State para después seguir sus estudios en la Universidad de Yale, donde conoció a varios miembros del partido republicano, con quienes colaboró como asistente legal.

Con la victoria de Trump en 2016, Vance aseguró que el nuevo mandatario republicano era un peligro para el país, sin embargo, en 2018 denunció participar por un cargo público para buscar la senaduría de Ohio, pero finalmente obtuvo la candidatura en 2022, cuando ganó el escaño.

En ese momento Vance mostró una nueva faceta. Esta vez se inclinaba abiertamente a favor de la postura de Trump y aseguró que el líder republicano era el único que podría garantizar el desarrollo pleno del país, con lo cual ganó tanto las elecciones primarias como las federales por el estado de Ohio.

Pero aún no se había ganado la confianza del grupo más radical del movimiento MAGA que consideraba que Vance sólo utilizaba la retórica conservadora para obtener sufragios, pero que distaba de mantener la misma dinámica de Trump.

Públicamente Vance aseguró que se había equivocado y que el mejor camino para el país lo encabezaba Trump, con lo cual los colaboradores más cercanos al ahora presidente estadounidense le aconsejaron que nombrara como aspirante a la vicepresidencia a un joven que también aseguraría el voto de los jóvenes conservadores y de los católicos.

Una vez integrado a la campaña electoral, Vance emuló el estilo de Trump, criticó a las familias que habían decidido no tener hijos y ejemplificó que el gobierno de Viktor Orbán en Hungría había logrado una reconfiguración demográfica distinta a la que prevalecía en Europa.

Un Trump 2.0

Vance acusó a los migrantes de “sucios” y respaldó la propuesta de Trump de construir un muro en la frontera para evitar el paso de los indocumentados, además de ser uno de los principales críticos del apoyo de Estados Unidos a Ucrania en la guerra que sostiene contra Rusia.

Como vicepresidente, Vance regañó al presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, a quien increpó por no agradecer a Trump el apoyo económico que le dio en la guerra, mientras que acusó a los países de la Unión Europea por rehusarse a incrementar el gasto militar y depender de la Unión Americana.

Sin embargo, Vance ha defendido el apoyo económico norteamericano a Israel en el genocidio que ha causado en la Franja de Gaza, y también ha advertido que todos los comentarios en contra de la campaña militar israelí deben ser considerado como un acto antisemita.

Con todas estas expresiones, la prensa estadounidense ha considerado que Vance pretende seguir los pasos de Trump para obtener la candidatura presidencial en 2028, pues incluso ha sido respaldado públicamente por el republicano, por sus similitudes.

El mandatario federal ha perdonado cualquier afrenta de Vance al aplaudir las declaraciones que ha vertido en contra de la migración y el apoyo económico de Estados Unidos a la comunidad internacional, pues busca priorizar una política de sanciones que ha establecido desde que inició su segundo mandato con las medidas arancelarias.

Para Trump no puede existir mejor perfil para que sea un colaborador que un converso, porque se trata de una persona que entregará su absoluta lealtad, y por ello Vance se ha ganado el apoyo público tácito del inquilino de la Casa Blanca, incluso por encima del secretario de Estado, Marco Rubio, otro de los presidenciables.

Vance vs Rubio

El vicepresidente estadounidense se enfrentará en la contienda interna del partido republicano con el secretario de Estado, quien también se ha posicionado como otro perfil para suceder a Trump en la presidencia en 2028, pero con menor estridencia.

A diferencia de la emocionalidad de Trump, Rubio es considerado como un perfil menos transgresor, por lo cual las cúpulas de los moderados en Estados Unidos apoyarían al secretario de Estado, mientras que entre los más radicales se inclinan por la opción de Vance, a quien ven como una figura incluso más revulsiva que el propio Trump.

Sin embargo, Trump mantiene el apoyo público hacia Vance, pero el espaldarazo dependerá del comportamiento político en los siguientes meses, principalmente después de los comicios intermedios de noviembre, en los cuales se renovará la Cámara de Representantes y que probablemente los republicanos perderán ante los demócratas.

Vance ha sido uno de los personajes más disruptivos en la política estadounidense en los últimos años, pero también deberá competir contra el aspirante presidencial de los demócratas, que podría estar representado en el actual gobernador de California, Gavin Newsom, quien se ha ubicado como el principal opositor de Trump y que alinearía el voto generalizado anti Trump que representaría Vance.