Las deportaciones de familiares de militares afectan la estabilidad de las tropas y obligan a algunos soldados a dejar temporalmente sus funciones.
Por Jack Brook y Safiyah Riddle
Los demócratas del Congreso de Estados Unidos indicaron que están investigando los esfuerzos del gobierno de Donald Trump para deportar a militares y a sus familias después de que The Associated Press descubriera que las autoridades migratorias han detenido a más de 50 cónyuges y padres de militares en servicio activo.
Los demócratas indicaron en una carta enviada la noche del domingo al Departamento de Seguridad Nacional, al Departamento de Defensa y al Departamento de Asuntos de los Veteranos que investigarán si el Pentágono y el Departamento de Seguridad Nacional están coordinándose para deportar a miembros del servicio militar y a sus familias.
“Estos esfuerzos ponen en peligro la preparación militar, debilitan la moral de los miembros del servicio y traicionan las promesas de Estados Unidos a las personas que arriesgan su vida por nuestra nación”, señala la carta, firmada por más de 60 legisladores y facilitada a la AP.
El Pentágono declinó hacer comentarios y afirmó que “responderá directamente a los autores de la carta”.
El Departamento de Seguridad Nacional dijo que valora las contribuciones de los militares y que “el servicio militar en Estados Unidos por sí solo no otorga automáticamente un estatus migratorio legal ni exime a los extranjeros de las consecuencias de violar las leyes migratorias de Estados Unidos”.
El Departamento de Asuntos de los Veteranos no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios.
En su carta, los demócratas presentaron una extensa lista de preguntas a las agencias. Señalaron que la aparente colaboración entre el Departamento de Seguridad Nacional y las fuerzas armadas para deportar a las familias de los militares “plantea preocupaciones tanto éticas como legales”.
“Donald Trump está rompiendo las promesas de nuestro país a los militares al desintegrar a decenas de familias militares a las que se les prometieron protecciones migratorias. Eso es sencillamente cruel, y está perjudicando nuestra preparación militar y la moral”, afirmó la senadora Elizabeth Warren, de Massachusetts.
La oficina de Warren encabeza la investigación junto con el senador Richard Blumenthal, de Connecticut; la senadora Tammy Duckworth, de Illinois, y varios demócratas de la Cámara de Representantes.
La investigación de la AP encontró que el gobierno del presidente Donald Trump ha revertido protecciones para las familias militares y se ha apartado de un arraigado consenso bipartidista para llevar a cabo su proyecto de deportaciones masivas. Varios militares se han visto obligados a pedir licencia de sus funciones —incluido retrasar despliegues— para cuidar de sus hijos después de que sus cónyuges fueran detenidos.
Los legisladores presionaron al gobierno para que explique por qué los reclutadores militares siguen hablando de protecciones migratorias.
Al citar los reportajes de la AP, los legisladores instaron al gobierno de Trump a restablecer políticas que anteriormente habían protegido a las familias militares de la aplicación de las leyes migratorias, al tiempo que les permitían ajustar su estatus legal.
“Este informe es espantoso y muestra la crueldad increíble en el centro de la agenda migratoria de Trump. Vamos a exigir respuestas y rendición de cuentas”, declaró Blumenthal, el demócrata de mayor rango en el Comité del Senado sobre Asuntos de los Veteranos.
Los presidentes republicanos de los comités de servicios armados y de asuntos de los veteranos, el senador Roger Wicker, de Mississippi, y el senador Jerry Moran, de Kansas, no respondieron a solicitudes de comentarios.
Trump estableció la semana pasada la Comisión de Cónyuges Militares, presidida por Jennifer Rauchet, esposa del secretario de Defensa, Pete Hegseth, para elaborar políticas y recomendaciones destinadas a mejorar la vida de los cónyuges de los militares.
“Los cónyuges militares están intrínsecamente vinculados al buen orden, la preparación y la retención de nuestras fuerzas armadas”, sostuvo Trump en una carta publicada en el Registro Federal el 6 de agosto. “Su apoyo y sus contribuciones a nuestras Fuerzas Armadas son cruciales para el éxito de las misiones”.
La Casa Blanca no respondió a una solicitud de comentarios.
El Departamento de Defensa señaló en una carta de diciembre a legisladores demócratas, obtenida por la AP, que no había implementado cambios recientes de política para familiares no ciudadanos en las fuerzas armadas y que no ha realizado un análisis sobre cómo las deportaciones afectan la preparación y la moral de las tropas.
Danitza James, presidenta de Repatriate Our Patriots, una organización que brinda apoyo a familias militares y veteranos que enfrentan la deportación, dijo que se está traicionando a las tropas.
“Nuestros miembros del servicio militar son quienes firman en la línea punteada para ir a defender a nuestro país y quizá no regresar”, señaló James. “Confían en que nuestro gobierno cuidará de sus familias, y no lo está haciendo”.