
Rodolfo Soriano-Núñez Martes, 04 de Junio del 2024
Biden anunció su decreto este martes al mediodía en Washington, DC, en un intento para evitar que la migración se convierta en un tema para las elecciones.
Antes del anuncio de Biden, los demócratas en la Cámara Baja habían denunciado en la mañana la política de obstrucción constante de los republicanos
Por Rodolfo Soriano-Núñez
El presidente Joe Biden restringirá por medio de un decreto el número de los solicitantes de asilo que podrán ingresar a su país desde México a dos mil 500 personas.
Biden informó que el decreto busca controlar la frontera con México, que cuenta con el apoyo del gobierno de México y que forma parte de una política para evitar que la migración sea usada como un arma.
Aunque no lo dijo de manera explícita, distintos observadores de la escena política en Estados Unidos señalan que se trata de un intento para que su gobierno no se convierta en blanco de los ataques de Donald Trump y el Partido Republicano en la ruta a las elecciones de noviembre próximo.
El presidente de Estados Unidos dijo, de manera explícita, como se puede ver en el vídeo que aparece inmediatamente después de este párrafo que trata de evitar que la migración se use como un arma.
Biden pronunció un breve mensaje en la Casa Blanca, rodeado de funcionarios de los gobiernos federal, de los estados y de distintos condados cercanos a la frontera con México.
El presidente dejó ver su molestia al tener que actuar así e insistió en reprochar a Donald Trump por haber saboteado el intento de llegar a un acuerdo en materia de migración a finales del año pasado que hizo imposible llegar a acuerdos con los legisladores republicanos en el Capitolio, quienes rechazaron la propuesta de Biden.
“La frontera no es una cuestión política que deba usarse como arma”, dijo Biden, e insistió en que prefiere una acción más profunda y duradera a través de la legislación, pero que “los republicanos no me dieron otra ruta”.
La parte medular de la medida anunciada por Biden limita la acogida de solicitantes de asilo a un máximo diario de dos mil 500 personas.
Fragmento del anuncio hecho por Joe Biden este 4 de junio en la Casa Blanca.
Según Biden, ello permitirá “recuperar el control de nuestra frontera y restablecer el orden en el proceso”.
La medida debería entrar en vigor de inmediato, pues ya ahora se presentan más casos que ese límite superior de dos mil 500 solicitantes al día.
De manera más precisa, la restricción establece pausas en la recepción de migrantes por hasta dos semanas, una vez que el número de ingresos diarios de solicitantes sea “igual o inferior a mil 500 por día entre puertos de entrada, en un promedio de siete días” según informó The Associated Press el lunes.
Los demócratas en la Cámara Baja del Congreso habían denunciado este mismo martes por la mañana el obstruccionismo de sus colegas republicados en el tema de la migración.
Una vez que el decreto presidencial entre en vigor los solicitantes de asilo que lleguen a la frontera, pero no demuestren que enfrentan peligro de vida si regresan a sus países de origen estarán sujetos a una expulsión inmediata de Estados Unidos en cuestión de días o incluso horas. Esos inmigrantes enfrentarían castigos que podrían incluir una prohibición de reingresar a Estados Unidos por cinco años, así como un posible proceso penal.
Mientras tanto, quienes puedan probar que enfrentan un peligro así de regresar a su país de origen, serán atendidos por un funcionario de Estados Unidos, pero con criterios más severos que los que se usan en la actualidad.
Si aprueban la evaluación, pueden buscar formas más limitadas de protección humanitaria, incluida la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura.
El decreto del Ejecutivo de Estados Unidos se promulga en momentos en que el número de inmigrantes en la frontera ha disminuido desde diciembre, pero altos funcionarios del gobierno en Washington estimaron que el decreto responde a una realidad en la que la cifra de solicitantes sigue siendo muy elevada y podría elevarse en el futuro inmediato.
Biden se refirió de manera explícita al presidente de México, que había dicho que tendría una llamada telefónica durante su actividad en Palacio Nacional en la Ciudad de México.
Biden celebró el acuerdo que tiene con México por el que Andrés Manuel López Obrador ha aceptado recibir de manera temporal hasta 30 mil ciudadanos al mes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela una vez que Estados Unidos les rechaza, luego de lo cual deben tomar una decisión respecto de si buscan asilo en México o regresan a sus países de origen.
López Obrador ha hablado de acuerdos, por ejemplo, con el gobierno de Nicolás Maduro en ese sentido, a pesar de lo cual distintas comunidades del Sureste de México reportan la presencia de migrantes de ese y otros países que buscan llegar a la frontera con Estados Unidos, como se puede ver en la nota que aparece después de este párrafo.
Biden basó su decreto, según informó The Associated Press en el artículo 212 inciso f de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que permite al presidente limitar las entradas de ciertos inmigrantes si se considera “perjudicial” para el interés nacional.
A su vez, Trump usó sus cuentas de redes sociales para insistir en sus ataques al presidente Biden de quien dijo “ha entregado totalmente nuestra frontera sur”, a pesar de que en los hechos restringe el número de solicitantes de asilo recibidos.