Recorte histórico de altos mandos en las Fuerzas Armadas de EEUU

Los Ángeles Press

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La medida busca reducir la burocracia en las Fuerzas Armadas de EEUU y responder a críticas sobre un exceso de altos mandos.

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Washington, D.C. — El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, ordenó una reducción del 20% en el número de generales y almirantes en las Fuerzas Armadas, tanto en el componente activo como en la Guardia Nacional, según un memorando difundido este lunes.

La medida busca eliminar estructuras redundantes y optimizar el liderazgo militar, en lo que el propio Hegseth calificó como una transformación “histórica” para mejorar la eficiencia operativa y estratégica. En una segunda fase, está prevista una reducción adicional del 10% en los altos mandos militares.

“Mi lema es ‘menos generales, más soldados’”, declaró Hegseth en un video publicado en la red social X (antes Twitter), donde explicó que el objetivo es redireccionar recursos desde los aparatos burocráticos hacia los combatientes en el terreno.

La decisión se da tras una fuerte reestructuración en el alto mando militar, que incluyó el despido en febrero del presidente del Estado Mayor Conjunto, el general Charles "CQ" Brown Jr., y otros altos oficiales, por parte del presidente Donald Trump.

Un ejército con más altos mandos que en la Segunda Guerra Mundial

Durante el anuncio, Hegseth comparó la situación actual con la de la Segunda Guerra Mundial: “En 1945, teníamos 12 millones de tropas y solo 17 generales y almirantes de cuatro o cinco estrellas. Hoy tenemos 2.1 millones de militares en servicio activo y 44 oficiales de ese nivel”.

El secretario de Defensa subrayó que la iniciativa no pretende castigar al alto mando, sino que responde a un análisis conjunto con el Estado Mayor para maximizar la preparación estratégica y la efectividad operativa.

Críticas desde el Congreso

Sin embargo, la medida ha generado escepticismo entre algunos legisladores. El senador Jack Reed (demócrata por Rhode Island), principal figura de su partido en el Comité de Servicios Armados del Senado, cuestionó los criterios detrás de la reestructuración:

“Siempre he abogado por la eficiencia en el Departamento de Defensa, pero decisiones tan importantes no deben basarse en porcentajes arbitrarios”, dijo Reed. “Eliminar cargos ocupados por oficiales altamente capacitados sin una justificación sólida no generará eficiencia, podría debilitar seriamente a nuestras Fuerzas Armadas”.

La reestructuración ocurre en paralelo al nuevo plan de gasto militar impulsado por el presidente Trump, quien ha propuesto un presupuesto de un billón de dólares para el Pentágono, lo que sugiere un cambio significativo en las prioridades de defensa de su administración.