Foro Público: El delfín de Sheinbaum

Ignacio García

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Foro Público

 

El 4 de octubre de 2019, casi un año después del inicio de la administración de Claudia Sheinbaum, Omar García Harfuch, fue nombrado como nuevo titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), y desde entonces se convirtió en el secretario más visible del gobierno de la Ciudad de México y uno de los colaboradores más confiables para la aspirante presidencial.

Con una postura más abierta y mediática, Omar García Harfuch ganó notoriedad en la opinión pública por informar sobre las acciones de la policía capitalina contra el crimen, mostrando una postura pública más abierta que dio a conocer las acciones de las autoridades capitalinas.

En junio de 2020 el ex funcionario capitalino se convirtió en centro de atención de la opinión pública nacional tras ser víctima de un atentado contra su vida que expuso su integridad física y en la cual estuvo recibió tres impactos de bala, y tres personas murieron, de las cuales dos fueron escoltas y una mujer que caminaba por la zona, por lo que se consideró que los responsables de la agresión fueron el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Tras salir del hospital, García Harfuch aseguró que no dejaría su cargo y se comprometió a reforzar las acciones de seguridad contra las organizaciones delictivas en la Ciudad de México, por lo cual su percepción pública se modificó y fue considerado como “el súper policía” que fue agredido por combatir frontalmente al crimen organizado.

Sin embargo, uno de los aspectos que más se le ha criticado es su presunta participación en la policía federal durante la gestión de Genaro García Luna en el sexenio de Felipe Calderón, por lo que de inmediato sus principales detractores lo acusaron de ser una réplica del ex funcionario federal que en la actualidad está preso por recibir dinero del Cártel de Sinaloa.

Aunque García Harfuch ha negado en reiteradas ocasiones que nunca estuvo en contacto con García Luna, no ha modificado esa percepción respecto a su presunto acercamiento con el ex funcionario federal, aunado a que también ha sido señalado por formar parte de la construcción de la llamada “verdad histórica” sobre la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa el 26 de septiembre de 2014.

Incluso con motivo del noveno aniversario de la desaparición de los normalistas de Ayotzinapa, tanto el subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, como el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, confirmaron que García Harfuch estuvo presente en una de las reuniones sobre la búsqueda de los 43 estudiantes en Iguala.

Esos señalamientos están acompañados de su ascendencia familiar, pues su abuelo fue Marcelino García Barragán, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) involucrado en la masacre de estudiantes del 2 de octubre en la plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco en 1968 durante el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, mientras que su padre, Javier García Paniagua, fue comandante de la extinta Dirección Federal de Seguridad (DFS), la famosa policía política que espiaba y perseguía a opositores, durante el sexenio José López Portillo.

Sus familiares vinculados con los gobiernos más opresores del priismo, lo alejan del electorado de izquierda que está en contra de su candidatura a la jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, sin embargo, es evidente que se trata del consentido de la nueva coordinadora nacional de los comités de defensa de la cuarta transformación para que lo suceda en el cargo.

Con escaso conocimiento sobre la visión de izquierda a la que dice representar, García Harfuch ha arrasado en las encuestas de preferencias electorales, en las cuales la mayoría de la ciudadanía ha destacado sus cualidades físicas, mientras que otro sector de la población pide que la aspirante presidencial sea la alcaldesa de Iztapalapa, Clara Brugada, quien parece que no será competencia para el ex policía.

Así, las viejas prácticas priístas del delfín político se repiten en el supuesto gobierno de la transformación, con un aspirante cuestionado por su trayectoria y árbol genealógico que probablemente se convierta en el próximo jefe de Gobierno de la ciudad más poblada del país, después de la decepcionante experiencia de contar con un policía en la Jefatura de Gobierno como fue el caso de Miguel Ángel Mancera, quien se enriqueció al amparo del poder y promovió el famoso cártel inmobiliario.

Además de Clara Brugada, Omar García García Harfuch compite con otro impresentable en la vida pública, el ex subsecretario de Salud federal, Hugo López Gatell, ampliamente criticado por su gestión de la política de salud contra la pandemia de Covid-19 tras convertir a México en uno de los países con mayor mortalidad por esa enfermedad, y quien al tratar de lavarse la cara en un tour por los medios de comunicación ha tropezado más con sus declaraciones que han causado mayor indignación de la población.

Nota aparte: La Ciudad de México será el segundo premio más codiciado en términos políticos para los partidos, sólo después de la presidencia de la República, y el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) pretende ganarlos ambos, aunque la duración del movimiento no esté asegurada después de sus respectivas gestiones.

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