Grupo ITM y Port & Destination Management: la trama empresarial detrás del megaproyecto ecocida que atenta contra Mahahual, Quintana Roo.
Documentos notariales y testimonios internos revelan cómo operadores turísticos ligados al puerto Costa Maya facilitaron la expansión territorial del proyecto “Perfect Day Mexico”, mientras comunidades locales denuncian devastación ambiental, colapso urbano y protección política desde el gobierno de Quintana Roo.
Por Diego Gastélum / Guadalupe Lizárraga
Mahahual, Quintana Roo.— La suspensión regulatoria del megaproyecto “Perfect Day Mexico”, impulsado por Royal Caribbean en la Costa Maya, fracturó el discurso con el que Mara Lezama intentó venderlo como símbolo de desarrollo y prosperidad turística. Detrás de la narrativa oficial sobre inversión extranjera y modernidad quedó expuesta una red de operaciones inmobiliarias, intereses empresariales y respaldo político que durante meses avanzó sobre Mahahual mientras crecían las alertas ambientales y el rechazo comunitario.
Documentos notariales y testimonios obtenidos por Los Ángeles Press muestran que el avance del proyecto no ocurrió de manera improvisada. La expansión territorial ya estaba en marcha mientras el gobierno estatal promovía públicamente la llegada de Royal Caribbean como uno de los proyectos insignia del sexenio de Mara Lezama.
En el centro de esa red aparece Grupo ITM y su brazo operativo Port & Destination Management (PDM), encabezados por Fernando Marin, responsables de la operación del puerto Costa Maya. Habitantes de Mahahual identifican a ambas compañías como los principales operadores de la transformación territorial que hoy amenaza manglares, selva y el equilibrio hídrico de la región..
La evidencia documental confirma que las operaciones inmobiliarias vinculadas al proyecto comenzaron mucho antes de que las autoridades ambientales frenaran temporalmente el desarrollo turístico.
Un contrato de compraventa protocolizado ante la Notaría Pública 71 de Quintana Roo confirma la transferencia de un predio estratégico entre empresas ligadas al mismo grupo empresarial.

El instrumento público número 3103, firmado el 31 de julio de 2024, establece que la empresa Promociones Turísticas Mahahual S.A. de C.V., representada por Isaac Hamui Abadi, vendió a Desarrolladora Mais S.A. de C.V. un terreno de más de 54 mil metros cuadrados ubicado en el corredor turístico Costa Maya, en Mahahual. La operación fue pactada en 32 millones 900 mil pesos e incluyó la entrega inmediata de la posesión del inmueble.
El terreno forma parte del área conocida por los habitantes como “El Triángulo”, donde —según denunciaron activistas y residentes consultados para esta investigación— se proyecta construir un complejo habitacional destinado a albergar aproximadamente a 2 mil 200 trabajadores operativos relacionados con Royal Caribbean.
La magnitud del proyecto explica la presión territorial que desde hace meses enfrentan las comunidades de la Costa Maya.
“Perfect Day Mexico” contempla la llegada masiva de visitantes a través del puerto Costa Maya, operado por Grupo ITM. Información recabada por este medio indica que el complejo podría recibir hasta 21 mil turistas diarios, una cifra que organizaciones ambientales consideran incompatible con la capacidad ecológica y urbana de Mahahual.
El impacto no se limita al paisaje turístico. Especialistas locales advierten que el incremento del tráfico marítimo, las descargas residuales, los residuos sólidos y la urbanización acelerada amenazan directamente al Sistema Arrecifal Mesoamericano, el segundo más grande del planeta.

Mientras las inversiones privadas multimillonarias avanzan alrededor del puerto, las zonas habitacionales cercanas permanecen en condiciones precarias.
En el fraccionamiento Nuevo Mahahual, conocido como “Casitas”, residentes denuncian drenaje insuficiente, plantas de tratamiento rebasadas y calles deterioradas, mientras el crecimiento inmobiliario continúa expandiéndose para sostener la operación turística del megaproyecto.
La responsabilidad política del gobierno estatal atraviesa toda la operación.
Durante meses, Mara Lezama promovió públicamente la inversión de Royal Caribbean mientras avanzaban adquisiciones territoriales, movimientos inmobiliarios y gestiones vinculadas al desarrollo turístico. La gobernadora defendió el proyecto incluso cuando organizaciones ambientales y habitantes advertían sobre los riesgos para manglares, selva y recursos hídricos de la Costa Maya.
Uno de los episodios que más cuestionamientos ha generado es la incorporación de Ari Adler Brotman —quien para enero de 2026 fungía como director del Instituto para el Desarrollo y Financiamiento de Quintana Roo (IDEFIN), según registros de Transparencia— a la estructura operativa vinculada al proyecto tras dejar su cargo en el gobierno estatal.
Fuentes cercanas al proceso aseguran que Adler Brotman participó en la interlocución política y mediática para facilitar el avance del megaproyecto en medio del creciente rechazo social y ambiental.
Para organizaciones civiles de la Costa Maya, la secuencia exhibe un patrón que se ha repetido durante años en Quintana Roo: funcionarios públicos que terminan operando en beneficio de grupos empresariales favorecidos por megaproyectos turísticos mientras las comunidades quedan relegadas a absorber los costos ambientales y urbanos.
La preocupación ambiental se concentra particularmente en la posible destrucción de manglares y selva baja costera, ecosistemas que funcionan como barrera natural frente a huracanes y como filtro hidrológico del sistema kárstico de la región.
Ambientalistas advierten que la construcción de vialidades, áreas comerciales, complejos habitacionales y zonas de entretenimiento podría alterar de manera irreversible el flujo natural del agua y acelerar procesos de erosión y contaminación marina.
El contrato notarial revisado por Los Ángeles Press confirma además que el predio vendido por Promociones Turísticas Mahahual se ubica en un punto estratégico del corredor Costa Maya, junto a terrenos privados y áreas vinculadas al IPAE.
Vista aérea de Mahahual y el corredor Costa Maya, zona donde empresas vinculadas al puerto y al megaproyecto turístico de Royal Caribbean impulsan expansión inmobiliaria sobre ecosistemas costeros vulnerables. Foto: red.
La operación inmobiliaria avanzó en paralelo al desarrollo turístico de Royal Caribbean y fortalece las denuncias de habitantes que sostienen que la expansión territorial fue preparada anticipadamente para soportar la operación del parque temático.
Aunque las autoridades ambientales frenaron temporalmente el proyecto, la suspensión no disipó las dudas sobre la red política y empresarial que permitió su avance.
El crecimiento territorial del complejo turístico ocurrió entre autorizaciones cuestionadas, estudios ambientales bajo escrutinio y una presión cada vez mayor sobre los recursos naturales y la infraestructura de Mahahual.
Las comunidades locales advierten que el costo real apenas comienza a dimensionarse: afectaciones al sistema hídrico, presión sobre los manglares, deterioro del arrecife y un crecimiento urbano incapaz de sostener la demanda de agua, drenaje y servicios básicos.
La documentación notarial y las operaciones inmobiliarias revisadas por Los Ángeles Press muestran que “Perfect Day Mexico” nunca fue únicamente una apuesta turística. Detrás del discurso oficial de inversión y desarrollo avanzó una estrategia de reconfiguración territorial respaldada desde el poder político y diseñada para beneficiar intereses empresariales con capacidad de transformar de manera permanente el equilibrio ecológico y social de la Costa Maya.