Ataques a centros de rehabilitación en Chihuahua suman 85 muertos

Guadalupe Lizárraga

Compartir

Agréganos como fuente preferida en Google

Foto: cuentario.com

Por Antonio Flores Schroeder/Cuentario

CHIHUAHUA, Chihuahua.- Con la masacre en el Centro de Rehabilitación Uniendo Familias de la ciudad de Chihuahua donde fueron asesinadas 15 personas la noche del pasado 26 de septiembre, suman 85 víctimas en la capital y la frontera en ataques ocurridos entre el 2008 y 2017.

El primer hecho ocurrió en Ciudad Juárez la noche del 13 de agosto de 2008 en el CIAD, localizado en las calles Casa de Janos y Barranco Azul de la colonia Primero de Septiembre. Un comando ingresó al lugar para asesinar a nueve personas con armas de grueso calibre.

El siguiente ataque fue el 2 de septiembre de 2009 en Aliviane, ubicado en la colonia Bellavista con un saldo de 17 víctimas.

En 2010 se repitió la historia. Varias personas entraron a la Clínica de atención a adicciones del Infonavit Ángel Trías para asesinar a 6 personas.

El sábado 11 de junio de 2010 más de 25 hombres armados con rifles AK-47 y R-15 entraron cerca de las 23 horas al centro de rehabilitación cristiano Fe y Vida, localizado en la colonia Villa Nueva de Chihuahua para ejecutar a 19 personas y herir de gravedad a otras dos. Solo seis internos sobrevivieron.

Según reportes periodísticos, este centro no sólo había recibido amenazas del crimen organizado por autorizar el internamiento de presuntos miembros de los «Mexicles». Dos meses antes también fue «levantada» una pareja por un comando armado.

Ante esas amenazas pero la Coordinadora Estatal de las Adicciones ignoró la solicitud de ayuda.

Hasta esa fecha los ataques en centros de rehabilitación sumaban 70 víctimas, según estadísticas oficiales.

El ataque del martes pasado volvió a poner a Chihuahua en la mira internacional. La masacre fue abordada por decenas de comunicación y la noticia le dio la vuelta al mundo en pocas horas.

Tras ésta última matanza, la desaparecida Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SSPE), no tenía claro cuántas personas acudían a recibir atención y cuántas de ellas tenían antecedentes penales, entre otros datos necesarios para tener un control sobre estos centros de recuperación.

En los ataques iniciados en 2008, la entonces titular de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), Patricia González, informó que entre las víctimas de estos ataques se encontraban integrantes de las bandas Los Mexicles y su banda enemiga Los Aztecas. 

Investigaciones de la PGJE reveladas a los medios de comunicación en 2010 involucraban tanto a las bandas del crimen organizado como a las consumidores refugiados en esos centros.

 

Fuente: Cuentario.com

Agréganos como fuente preferida en Google