Paco Ignacio Taibo II y la demagógica cuota de género en el FCE

Alberto Farfán

Compartir

La polémica sobre el poemario volvió a situar a Paco Ignacio Taibo II en el centro de las críticas feministas sobre los criterios editoriales del gobierno de Sheinbaum.

Por Alberto Farfán

Interesante conmoción causaron las palabras de Paco Ignacio Taibo II, director del Fondo de Cultura Económica, en semanas pasadas, al comparecer en la conferencia matutina de la presidente Claudia Sheinbaum Pardo (CSP), al hablar de privilegiar la calidad editorial versus la cuota de género en la próxima colección de escritores por publicarse.

Al abordar las razones de haber incluido a más varones que a féminas en la colección 25 para 25, proyecto con 2.5 millones de libros gratuitos para jóvenes menores de 30 años, que se distribuirán en México y en varios países de América Latina y cuyo lanzamiento se tiene programado para el 17 de diciembre de este año, el editor, escritor e historiador emitió una frase por demás lapidaria en estos tiempos de corrección política.

Palabras más, palabras menos, aseveró: “También tienes que inventar un poco qué es lo que hay por ahí que tenga calidad. Porque, si partimos de la cuota (de género)… si un poemario escrito por una mujer, horriblemente asqueroso de malo, por el hecho de ser escrito por una mujer, no merece que se lo mandemos a una sala comunitaria en mitad de Guanajuato; que por qué hay que castigarlos con ese libro de poesía...”.

Por esta frase, feministas radicales e intransigentes —fanáticas, pues— al unísono injuriaron al escritor, tanto en medios de comunicación corporativos como en redes sociales, exigiendo inclusive su renuncia de inmediato. Los epítetos en boga cayeron uno tras otro sobre Taibo II: “machista”, “misógino”, etcétera.

El fanatismo de estas mujeres les impide entender que la calidad literaria se tiene o no se tiene, y nada tiene que ver si se es hombre o mujer. Y para un editor la calidad es fundamental, y más si se trata de obras literarias, pues dicha calidad implica gran conocimiento, dominio pleno de los géneros y subgéneros de la poesía o narrativa que se piensa desarrollar; se requiere de un uso artístico del idioma y de una gran capacidad temática y de expresión, con la condición de realizar una creación genuina, amén de un gran manejo de la multivocidad lingüística que lleve a la reflexión y al goce estético.

Por otro lado, la demagogia se desprende al conocer, por boca de Taibo II, que un 70% de mujeres ocupan niveles de dirección y subdirección en librerías, clubes y salas de lectura, en tanto que los hombres no figuran en cargos relevantes, debido a lo cual colegimos que sólo en asuntos de muy baja importancia se les ubica, tanto en la estructura del Fondo como en publicaciones. Pero esto no es de trascendencia para las críticas de Taibo II ni para nadie.

Mejor aún, llama la atención que nadie ha destacado la hiperbólica sonrisa de CSP al escuchar la ahora famosa frase “poemario escrito por una mujer horriblemente asqueroso de malo”. Aunque la mandataria cándidamente quiso salvar el seudo-rompimiento de la paridad de género diciendo: “Pero vamos a hacer una colección de mujeres”. Y yo me pregunto: ¿y una colección de hombres, como para cuándo?

La presidenta, con “A”, sabe perfectamente bien que no existe la paridad de género, no sólo en el FCE, sino tampoco en su gabinete y en muchos otros entes gubernamentales del régimen. Se margina al hombre como política institucional. Pero, como debe cumplir con su frase de que al llegar ella al gobierno, como mujer, también llegaron todas las mujeres, por ello les da prioridad.