
Licenciado en derecho, Luis Alberto Silva, víctima de un dicho sin pruebas, sostiene que su caso refleja fallas estructurales del sistema penal y advierte sobre los riesgos de condenas sin evidencia sólida.
Los Ángeles Press
San Luis Potosí, México — Tras más de ocho años privado de la libertad, Luis Alberto Silva Zamarrón, licenciado en derecho, ha decidido contar su historia desde dentro del sistema penitenciario. Lo hace a través de su libro La verdad no basta — “Cuando el sistema decide tu destino”, una obra testimonial que denuncia la fabricación de culpabilidad y una larga cadena de fallas estructurales en la administración de justicia.
Silva Zamarrón fue detenido en marzo de 2018 en circunstancias que, según su propio testimonio, estuvieron marcadas por irregularidades: la ausencia de una orden judicial al momento de su detención, el uso de violencia por parte de agentes del Ministerio Público y una acusación que construyó su culpabilidad sin pruebas. Un patrón que, en México, se repite en miles de casos dentro del sistema de justicia, normalizando la fabricación de culpables y la corrupción judicial.
El caso de Silva Zamarrón se inscribe en esta lógica. Desde entonces ha enfrentado un proceso penal por homicidio calificado que, sostiene, vulneró la presunción de inocencia y su derecho a una defensa adecuada.
“He entendido que este proceso no me define; una acusación no determina mi esencia ni una sentencia mi dignidad. No fui condenado por evidencia científica incuestionable, sino por un señalamiento que creció sin control”, escribe el autor en su obra.
El libro expone, además, lo que describe como una práctica irregular dentro de su proceso judicial. “Fui juzgado y condenado bajo una doble función judicial, una práctica que la propia Constitución prohíbe expresamente, pero que aun así se ejerció sobre mi proceso”, señala.
Silva sostiene además que su caso no es aislado, sino que es un reflejo de un sistema que permite que errores, omisiones o decisiones institucionales definan el destino de las personas. “No soy culpable por haber cometido delito alguno; soy ‘culpable’ ante la ley por una deficiente administración de justicia. Fui sentenciado por las fallas del sistema, no por mis acciones”, afirma en las primeras páginas de La verdad no basta.
El testimonio también describe condiciones de vulnerabilidad para atender su proceso judicial. Una de ellas es la falta de acceso pleno a la carpeta de investigación, pese a que es un derecho constitucional, se le ha negado. Lo que lo ha limitado para preparar su defensa ante un señalamiento directo como presunto agresor sin más pruebas. A ello se suma, según el propio autor, la existencia de una “doble localización” al momento de los hechos, argumento que considera clave para demostrar su inocencia.
La verdad no basta no solo documenta su experiencia personal, sino que busca abrir una discusión más amplia sobre el funcionamiento del sistema penal en México. La obra, disponible en formato digital distribuido por Amazon, expone el abuso de poder, la fragilidad de la verdad jurídica y los riesgos que enfrenta cualquier ciudadano ante un sistema de corrupción judicial.
El proyecto editorial fue impulsado por su esposa, la maestra Beatriz Adriana Barrientos Romero y familiares, quienes lograron llevar el manuscrito fuera del centro penitenciario y publicarlo en plataformas digitales, con el objetivo de visibilizar el caso y abrir el debate público sobre la fabricación de culpables en México.
Para Silva Zamarrón, el libro es, ante todo, una forma de resistencia: un intento por documentar su versión de los hechos y dejar constancia de lo que considera una injusticia prolongada. Su caso, como otros similares, pone en el centro del debate la capacidad del sistema judicial para garantizar procesos equitativos y basados en evidencia.
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