
Rodolfo Soriano-Núñez Domingo, 20 de Agosto del 2023
Verástegui se adhiere a una versión del catolicismo político que promueve una visión apocalíptica y autoritaria del mundo.
La familia más rica de México ha estado detrás de la participación de Verástegui en la política de México y Estados Unidos.
Por Rodolfo Soriano Núñez
Durante las últimas tres semanas he abordado cómo Eduardo Verástegui, el actor de telenovelas mexicano que aparece como uno de los productores de Sound of Freedom, es la cabeza visible de un vasto proyecto para construir teocracias a ambos lados del río Bravo.
Es importante recalcar que la voluntad de construir dichas teocracias existiría con o sin Verástegui, quien en última instancia es sólo la figura visible actual de ese proyecto. Existiría incluso sin Patricio Slim, el más ideológico de los seis hijos de Carlos Slim: Carlos junior, Marco Antonio, Patricio, o Patrick cuando hace negocios en países de habla inglesa, Soumaya, Vanessa y Johana.
El modelo como tal existiría, aunque probablemente no tan articulado como hoy a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos. El cristianismo y el catolicismo nacieron con la aspiración de convertirse en religiones universales, globales, con poca o ninguna consideración por las fronteras políticas y otras barreras similares.
Durante los últimos 150 años, a pesar de la desconfianza y el racismo mutuos, México y Estados Unidos han construido una relación económica cuyo único rival es la que ha construido Estados Unidos con Canadá, su otro vecino.
El catolicismo mexicano finalmente sobrevivió a la catástrofe de la Guerra Cristera de 1926-9 gracias a la intervención activa de los católicos, laicos y jerarquía de Estados Unidos. De igual modo, el crecimiento de la Iglesia Católica al norte del río Bravo fue impulsado durante las décadas de 1980, 1990 y 2000, gracias al crecimiento de las comunidades mexicanas en Estados Unidos.
Pero los obispos de Estados Unidos deben ser conscientes que, a diferencia de los mexicanos que abandonaban Puebla, Oaxaca y otras zonas rurales de México sin motivos políticos o ideológicos, los venezolanos y otros latinos recién llegados a ese país en los últimos años, son profundamente ideológicos.
Incluso se podría argumentar que están en Estados Unidos por su férrea oposición a Hugo Chávez y Nicolás Maduro y no porque sean sólo personas pobres que penetraban una frontera tan porosa como era la frontera entre Estados Unidos y México a fines del siglo XX.
El catolicismo en ambos lados del río Bravo enfrenta una nueva realidad que incluye al movimiento Make America Great Again, el Partido Republicano y los mexicanos conservadores con intereses políticos y comerciales en ambos lados de la frontera, que apuestan fuerte por la combinación que hace Verástegui de política machista, imaginería católica y posturas disparatadas contra todo lo que sea “de izquierdas” o “comunista”.
A diferencia de las viejas fotografías de César Chávez, quien integraba variaciones del águila en la bandera mexicana con imágenes de Nuestra Señora de Guadalupe durante las huelgas de los trabajadores agrícolas de los sesenta y setenta, ahora el activismo político de los católicos latinos en Estados Unidos es tan ideológico como lo ha sido el exilio cubano en Miami durante las últimas seis décadas.
Lamentablemente, eso impulsará en lugar de restringir la peligrosa tendencia a ver cada elección como un evento de todo o nada que define los temas de las llamadas “guerras culturales”: aborto, matrimonio homosexual, etc.
Esta versión del catolicismo político, alimentada por la familia más rica de México, promueve una visión del mundo más bien apocalíptica y autoritaria en la que no hay lugar para acuerdos políticos.
Sólo hay lugar para la más feroz oposición a lo que los líderes de este movimiento vagamente articulado definen como sus enemigos existenciales, vitales: lo “woke” (sin importar qué sea eso), el marxismo, el socialismo y, para el caso, cualquier idea que no les guste o que no quieran aceptar.
La política mexicana también ha ayudado. Por un lado, está la violencia que enloquece a los mexicanos por estos días, con más de 163 mil homicidios desde que Andrés Manuel López Obrador asumió el cargo presidencial en diciembre de 2018, para un promedio diario de 94.5 muertes violentas al día.
Está la brutal concentración de ingresos y riquezas, y las mismas dificultades que ha tenido la clase política mexicana para saber qué hacer con Donald Trump. No fue sólo Enrique Peña Nieto quien voluntariamente le prestó la entonces residencia presidencial de Los Pinos a Trump antes incluso de que fuera nominado candidato presidencial, hace siete años, allá por agosto de 2016 .
El mismo López Obrador, así como miembros de su gabinete e incluso algunos de sus aliados más cercanos y leales en la izquierda “radical” mexicana de su partido, quienes también escriben para audiencias de habla inglesa en revistas como Jacobin, comparten la “simpatía por el opresor” que yace profundamente en la relación de muchos políticos mexicanos con Trump.
Además de eso, hay que tener en cuenta una razón más para preocuparse por el deseo de construir una teocracia que existe en un sector del catolicismo mexicano hoy: su carácter oligárquico. No es el “pueblo de Dios” el que, por sí solo, está encontrando a la religión como fuente de inspiración para una renovación de la política. Es un proceso impulsado, liderado, por la familia más rica de México y sus socios comerciales y políticos.
Este proceso tiene una clara relación con una tradición política de Estados Unidos que ha sido un tabú en México durante los últimos 150 años, más o menos: mezclar religión y política. Si en Estados Unidos es casi inevitable que un discurso político de un republicano o un demócrata termine con un “God bless America” o alguna otra referencia teológica, en México eso es casi inaudito.
De la misma manera, sería impensable y quizás ilegal encontrar en México un grupo de expertos en políticas públicas como el America First Policy Institute hablando abiertamente sobre los "fundamentos bíblicos" de sus propuestas de políticas.
En cualquier caso, no hay forma de fingir que esto no ocurre. Mi papel como sociólogo haciendo periodismo es resaltar, enfatizar las contradicciones emergentes que veo y tratar de entender cómo llegaron a existir y cuáles son sus efectos actuales y potenciales.
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Solo agregaré que la mezcla y combinación de religión y política en México y América Latina en general es especialmente peligrosa debido a la naturaleza oligárquica de la política en México y el resto de la región. No es sólo que Verástegui ande con gente con creencias y prácticas antidemocráticas muy arraigadas.
Es que sus impulsores provienen de los que más ganan, los más ricos de la región que comparten poco o ningún interés en abordar problemas reales, mientras promueven la idea de que encarcelar a las mujeres que tienen abortos espontáneos, como Dafne McPherson en Querétaro, resolverá todos nuestros problemas.
El mapa que aquí presento es una posible representación de algunas de las conexiones más relevantes que explican el papel de Verástegui como figura destacada en este intento de construir teocracia a ambos lados de la frontera entre México y Estados Unidos.
He omitido muchas más imágenes recopiladas de las cuentas de redes sociales y sitios web de Verástegui y sus aliados. Las imágenes que presento cuentan parte de la historia de cómo los conservadores radicales en los Estados Unidos y México construyen una narrativa sobre sí mismos, sobre su papel en la vida pública y las "soluciones" que ofrecen a los problemas que nos afectan a todos.
Los orígenes
Este grupo de imágenes trata sobre los orígenes de Verástegui como discípulo de la Legión de Cristo. Durante la serie ya ofrecí una explicación de cómo ocurrió esa relación; sólo agregaría que, además de la relación de Marcial Maciel con Juan Pablo II, él tenía una muy buena relación también con Pablo VI, como se muestra en la foto 1, donde aparecen con Flora Barragán de Garza. Pablo VI dio a Maciel el control de la entonces prelatura de Chetumal, ahora la diócesis de Cancún-Chetumal, ubicada en el destino vacacional.
La foto 2 muestra a Maciel y al cardenal argentino Eduardo Francisco Pironio. Era entonces prefecto de la Congregación para las Órdenes Religiosas y los Institutos Seculares. Estaba, como tal, a cargo de supervisar todas las órdenes religiosas de la Iglesia Católica. La imagen capta el momento en que Pironio autoriza en 1983 las constituciones, una suerte de reglamento de la Legión de Cristo. A la izquierda de Pironio está quien era su secretario, el actual cardenal y miembro de la Legión de Cristo Fernando Vérgez Alzaga.
Muchas narraciones de los abusos de Maciel y de las complejas operaciones para encubrir los abusos suyos o de otros dentro de la Legión de Cristo tienen a Vérgez como el encargado de “repartir la alegría” en Roma, es decir, de repartir sobornos, coimas, a cardenales y obispos que, gracias a ello, volteaban la vista a lo que ocurría en la Legión de Cristo.
Después de que el papa Francisco lo nombrara cardenal en agosto de 2022, muchos expresamos nuestro pesar con ese nombramiento. También es el actual presidente de la Comisión Pontificia para el Estado de la Ciudad del Vaticano y, como tal, es una figura clave en la curia romana de Francisco, ya que también es miembro del Consejo de Cardenales.
La foto 3 muestra a Verástegui junto al obispo Pedro Pablo Elizondo Cárdenas, último prelado de Chetumal y primer obispo de Cancún-Chetumal. Elizondo es miembro de la Legión de Cristo y, como prelado, fue nombrado en 2004 por Juan Pablo II a sugerencia de Marcial Maciel, entonces superior de la Legión.
La foto 4 proviene de un video que circula en las redes sociales sobre el 20 aniversario de la boda de Marco Antonio Slim Domit, el segundo hijo de Carlos Slim. La boda se celebró allá por febrero de 1999 el propio Maciel y el entonces obispo de Ecatepec, en el Estado de México, Onésimo Cepeda Silva, presidieron la celebración.
Cepeda fue abogado de Carlos Slim padre y muchos relatos de su legendaria fortuna propia lo tienen como socio, no como empleado del imperio financiero de Slim. Incluso, Maciel también presidió la boda de Carlos Slim padre allá por 1966. Maciel también fue un actor clave en un homenaje ofrecido a Slim en la ciudad de Nueva York el 9 de junio de 2004 por algunos de sus amigos más ricos en México, Estados Unidos y otros lugares.
La Imagen 5 captura el ahora infame momento en el que Verástegui se reunió con el papa Juan Pablo II en Roma en 2004. En la primera entrega de esta serie, proporcioné un relato detallado del origen y las implicaciones de esa imagen.
La foto 6 muestra a Verástegui y al entonces arzobispo de la Ciudad de México, Norberto Rivera Carrera, durante la promoción en 2015 de la película Little Boy de Verástegui.
Rivera y Maciel fueron aliados extremadamente cercanos desde el nombramiento de Rivera como obispo de Tehuacán, en el estado de Puebla. Cuando las acusaciones surgieron en los medios mexicanos como traducciones y/o adiciones a los informes de Jason Berry en los medios estadunidenses sobre los abusos que ocurrían en la Legión de Cristo, Rivera fue uno de los defensores más vocales de Maciel. Una vez exigió a un periodista mexicano a revelar quién pagaba sus reportajes sobre los abusos de Maciel.
Misión mundial
Las imágenes etiquetadas 7a, 7b y 7c provienen de una misma misa en la catedral católica de Miami, Florida. Ése fue el día en que esa ciudad fue consagrada a la Misión del Amor en el Todo el Mundo, el 30 de mayo de 2013, como narré en la primera entrega de esta serie.
Esa misión, que veo como un punto de inflexión en el desarrollo del proceso del que doy cuenta del papel de Verástegui en la vida pública mexicana y estadounidense, fue lanzada por John Rick Miller, quien aparece en la imagen 7d cuando asistió a la consagración del Poder Judicial de Panamá. Proporcioné algunos detalles de ese episodio en la tercera entrega de esta serie. La foto es de 2011.
La imagen 8 es de 2012 y muestra a Verástegui y, entre otros, al actual arzobispo de Boston, el cardenal Sean O'Malley. Verástegui publica con frecuencia fotos con el cardenal O'Malley, quien es el jefe de la comisión vaticana para la protección de los menores, la llamada Tutela Minorum, cuyo secretario recién nombrado, es el padre Andrew Small. Recientemente escribí un texto de esta serie sobre los problemas de Small en Tutela Minorum por la manera en que financió esa entidad responsable de lidiar con los casos de abuso en la Iglesia.
En la misma imagen se puede ver al excardenal Theodore McCarrick. No puedo entrar en detalles de los muchos problemas que enfrenta McCarrick como exsacerdote hoy en día, baste decir que la Santa Sede emitió un informe completo sobre él y su papel en la crisis de abuso sexual a escala global sin precedentes en la historia de la Iglesia. Lamentablemente, el texto oficial del informe sólo existe en inglés e italiano.
En esa imagen se puede encontrar también al arzobispo Carlo Maria Viganò, entonces nuncio en los Estados Unidos y ahora uno de los enemigos declarados del papa Francisco. Don Carlo María se ha adentrado en el agujero negro de las teorías conspirativas. Esa imagen la publicó el padre Small en sus redes sociales cuando Viganò comenzó su actual campaña de ataques contra el papa Francisco para disipar la idea de que Francisco estaba protegiendo a McCarrick, pues según los dichos de Viganò, el papa Benedicto XVI había impuesto a McCarrick un castigo que, como demostró el reporte publicado en 2020, nunca existió.
La imagen proviene del blog del cardenal Sean O'Malley y está disponible aquí. Verástegui estaba en ese momento promocionando su entonces reciente película sobre la Guerra Cristera (1926-9) en México. El cardenal O’Malley escribe esto sobre su encuentro:
Uno de los invitados especiales de la velada fue Eduardo Verástegui, a quien algunos de ustedes quizás conozcan de la ‘Bella’ y protagoniza la nueva película ‘Cristiada’. Me alegró mucho poder conocerlo.
Viajeros frecuentes
La imagen 9 es una viajera frecuente en las redes sociales. Retrata al cardenal Raymond Burke y al propio Verástegui. Ha sido utilizada en reiteradas ocasiones por los seguidores de Verástegui a ambos lados de la frontera para demostrar lo “ortodoxo” que es Verástgui. Las posiciones de Burke no son tan radicales como las de Viganò, pero están más cerca entre sí que cualquiera de ellas con el papa Francisco, cuya autoridad es desafiada con frecuencia por ambos.
Cabe mencionar que Verástegui expresó su apoyo a través de sus cuentas de redes sociales a la posición de Viganò contra las vacunas durante la pandemia de coronavirus.
La foto 10 también es una viajera frecuente en las cuentas de redes sociales de Verástegui. Fue tomada cuando el papa Benedicto XVI vino a México a principios de 2012. Además del papa Ratzinger y Verástegui se puede ver al entonces nuncio en México y actual nuncio en los Estados Unidos, el arzobispo francés Christophe Pierre, quien presentó a Verástegui al entonces papa en una de las reuniones más íntimas que suceden durante las visitas papales a México y cualquier otro país del mundo. Aunque esas reuniones más íntimas son frecuentes, no es fácil ser invitado a ellas y mucho menos ser presentado al papa por el nuncio en funciones.
En el otro lado del mapa, la imagen 11 presenta a Verástegui y Carlos Slim Helú. La foto fue tomada, que yo sepa, en la Ciudad de México el 14 de junio de 2015 y fue compartida por Verástegui.
La foto 12 es una de las pocas fotos disponibles de Patricio Slim o Patrick Slim como aparece en los créditos de la película Sound of Freedom, y Verástegui. Fue tomada en el Auditorio Nacional de la Ciudad de México en junio de 2016 y publicada por Verástegui.
Las fotografías 13a a 13d son de algunos de los operadores políticos más cercanos a Patricio Slim en México. En la foto 13a aparece Slim junto a Guillermo Ferrer allá por 2019. Entre ambos se puede ver a Jolette H. Navarrete. La imagen fue publicada por Ferrer en sus cuentas de redes sociales. Es uno de los miembros más activos del equipo de Slim.
Otro miembro de ese equipo es Vicente Segú Marcos, que aparece solo en la Imagen 13b. La imagen fue recortada de una imagen más grande. Aparece como productor de Little Boy en Internet Movie Data Base y medios en el estado mexicano de Sonora brindaron un relato de su papel como parte del movimiento antiaborto de Slim en México en 2020. Segú desempeña un papel importante en algunas de las fundaciones impulsadas por Slim.
Allá por 2017, luego de que el diario español El País publicara una noticia sobre Slim, surgieron algunos datos sobre las donaciones a dichas fundaciones con Margarita Zavala, la exprimera dama de México como una de sus donantes. Más recientemente, figura como socio de una firma de abogados corporativos en la Ciudad de México.
La imagen 13c proviene de una de las publicaciones de Verástegui en las redes sociales. Allí comparte un enlace al podcast de Mario Romo. Romo también pertenece al equipo de operaciones políticas de Slim.
Finalmente, en lo que se refiere a esta subcategoría, la imagen 13d muestra a Verástegui y al exdiputado estatal del Partido Acción Nacional en el Estado de México, Rodrigo Iván Cortés Jiménez.
España y Latinoamérica también
Las imágenes 14 a 18b tratan de las relaciones políticas de Verástegui en España y América Latina. La foto 14 es una de las muchas fotos suyas con el líder del partido neofascista, neofranquista de España Vox, Santiago Abascal. Verástegui ha sido incansable en mostrar su apoyo a Vox cada vez que hay elecciones nacionales o provinciales en España, y Abascal y su gente corresponden a través de las muchas plataformas que sus equipos operan en España.
Como muestra el mapa, además de Vox, el brazo político del movimiento, hay al menos dos sitios web relativamente conocidos que presentan información sobre la Iglesia católica global y española, Actuall e Infovaticana. Actuall hace un esfuerzo por seguir ciertas normas básicas del periodismo católico de habla hispana, como evitar los ataques personales al papa Francisco. Esas sutilezas no existen en Infovaticana, que con frecuencia entra en el modo de teoría de la conspiración que uno puede encontrar en algunos contenidos de habla inglesa distribuidos por EWTN y más aún en Gloria TV.
Además del partido y los medios, la extrema derecha española opera desde tres plataformas “separadas” que, según mi experiencia, son casi indistinguibles entre sí: Yo Influyo, Hazte Oír y Citizen GO. Tienen operaciones locales en algunos países latinoamericanos y Citizen GO también lo hace en países de habla inglesa. Todos ellos, además de Vox e Infovaticana tienen algún grado de afinidad con el llamado Yunque.
El Yunque es una de las organizaciones más secretas que intenta construir teocracias de inspiración católica en México y España. Allá por 2017, a modo de legitimarse algunos de sus líderes aceptaron por primera vez en público su propia existencia y el papel que han jugado al tratar de articular un catolicismo político tanto en México como en España. Obviamente, se presentaron a sí mismos como víctimas de una perversa conspiración que los obligaba a actuar en secreto.
Las razones para intentar hacerlo no solo en México y España sino en otros países latinoamericanos y en Estados Unidos no requieren demasiado esfuerzo ni imaginación.
La foto 15 es un ejemplo del tipo de campañas que uno de los grupos más radicales de esta variedad de catolicismo político hace en América Latina en estos días. Proviene del sitio web de Voto Católico Colombia y tiene profundas afinidades y vínculos con Voto Católico en los Estados Unidos, así como con la organización del mismo nombre en México que abiertamente promueve el voto a favor de Eduardo Verástegui, al tiempo que descalifica a todos los otros candidatos a la presidencia.
En una de sus campañas más recientes, Voto Católico Colombia imita el estilo de los tabloides colombianos de los años ochenta y noventa cuando informaban sobre la violencia en ese país. Al hablar de una resolución del poder judicial colombiano presentan a los magistrados bañados en sangre, como si fueran asesinos.
También asociado a los capítulos locales de Voto Católico en Perú y Ecuador, las imágenes 16 y 17 muestran a Verástegui junto a Rafael López Aliaga, el alcalde de Lima, la capital de Perú, y Guillermo Lasso, el actual presidente de Ecuador.
Lasso y López Aliaga son miembros de la orden/movimiento religioso español Opus Dei. La foto de Lasso fue tomada en 2022 y la de López Aliaga en agosto de 2023 como parte del bombardeo mediático continental de Verástegui en América Latina para promover Sound of Freedom.
No puedo entrar en detalles de lo que es el Opus Dei, baste decir en este punto que, aunque hay algunas diferencias entre la Legión de Cristo mexicana y el Opus Dei español, comparten una comprensión común de la Iglesia y la historia política de España. y América Latina.
Los Bolsonaro
Las fotografías 18a y 18b muestran a Verástegui con dos miembros de la familia Bolsonaro. En la foto 18b, Verástegui aparece con el expresidente Jair Bolsonaro. No está claro cuándo ni dónde se tomó la foto, pero Verástegui la compartió el 23 de marzo de 2023.
En la foto 18a, Eduardo Bolsonaro, el hijo del expresidente recibe una camiseta de la selección mexicana de fútbol en la reunión del Comité de Acción Política Conservadora celebrada en la Ciudad de México a fines de 2022. Cabe señalar que, en la espalda de Bolsonaro, quien alegremente se prueba la camiseta , aparece en letras muy grandes, y muy luminosas, el logo de Citizen GO.
La relación con los Bolsonaro es relevante también porque proporciona vínculos y asociaciones con el muy poderoso Tradición, Familia y Propiedad, un grupo conservador brasileño, con ramas en Estados Unidos y varios países europeos, y un actor clave en el turbulento mundo de las relaciones entre religión y política en América Latina y en otros lugares.
Estados Unidos conservador
Las fotografías 19a a 19d muestran a Verástegui con miembros clave del establecimiento político conservador en los Estados Unidos. Comparte el marco con todas las personas adecuadas: Steve Bannon, Donald Trump, Clarence Thomas y el actual presidente de la Cámara Baja del Congreso de Estados Unidos, Kevin McArthy, respectivamente.
Además de estas cuatro imágenes, pude recolectar muchas más con personas como Kari Lake de Arizona, la representante del Partido Republicano Marjorie Taylor Green y, para mi sorpresa, el dinosaurio político Roger Stone. Si bien Stone es un recordatorio constante de la locura del Watergate allá por los años 70 en Estados Unidos, es prácticamente un desconocido en México.
Uno tiene que ser un adicto a la política estadounidense para saber quién ha sido Stone en los últimos 50 años para elegirlo y tratar de tomarse una foto con él, además de compartirla. Me queda claro que alguien con un conocimiento muy profundo de la historia del conservadurismo político en Estados Unidos le susurra a Verástegui los nombres de personas como Stone. No puede perderse de vista que Verástegui sólo asistió a clases de inglés y actuación mientras vivió en Estados Unidos.
Es difícil para mí creer que decisiones como la de buscar una foto con Roger Stone sean espontáneas o hechas por "un tipo" que está aprendiendo sobre la marcha mientras navega por las aguas tumultuosas del conservadurismo político en los Estados Unidos.
Lo mismo hay que decir de una serie de fotografías que Verástegui se tomó a sí mismo imitando los retratos de los presidentes John F. Kennedy y Ronald Reagan. ¿Por qué esos dos y no otros? Nuevamente, mi percepción es que obtiene pistas muy precisas y profesionales sobre el tipo de mensajes que debe ofrecer a sus seguidores mientras actúa como operador político en los Estados Unidos.
Riqueza e influencia
En la esquina inferior izquierda del mapa hay cinco fotos de Verástegui con políticos mexicanos. A diferencia de los de los Estados Unidos, donde Verástegui no intenta involucrar a demócratas, en México se mueve con relativa facilidad de aparecer con miembros del Partido Acción Nacional, a miembros del “izquierdista” Movimiento Nacional de Regeneración o del antiguo Partido Revolucionario Institucional, como en el caso del exgobernador del estado de Hidalgo, Omar Fayad (Foto 20b).
Incluso posa con quienes defienden el aborto como una decisión de las mujeres como la exsecretaria de Gobernación y actual senadora Olga Sánchez Cordero, y con funcionarios electos de partidos menores como el actual gobernador del estado de Jalisco, Enrique Alfaro Ramírez (20c).
En la última imagen de ese grupo, 20e, Verástegui aparece con Carlos Slim Domit, la esposa de Slim, María Elena Torruco (vestido azul), la exprincesa británica Sarah Ferguson (la pelirroja en vestido verde), y en el extremo izquierdo, con Felipe Calderón Hinojosa, miembro del PAN y expresidente de México (2006-12).
Torruco es relevante también, entre otras razones, porque es hija del actual secretario de Turismo de México, Miguel Torruco Marqués, uno de los aliados más cercanos del presidente López Obrador en proyectos clave como el así llamado Tren Maya.
Puertas legionarias
Finalmente, la imagen 21 muestra a Verástegui con una profunda reverencia mientras recibe la bendición del papa Francisco. No creo que Verástegui sea cercano a Francisco, ya que la mayoría de sus asociaciones en la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos son con obispos abiertamente confrontados con Francisco.
Sin embargo, mi sensación es que precisamente debido al tipo de desafíos que Francisco enfrenta repetidamente por parte de los obispos estadounidenses que desprecian su agenda, necesita mantener esa puerta abierta. Es una puerta asociada en última instancia a la Legión de Cristo que tiene dos de sus miembros en la Curia romana.
Además del ya mencionado cardenal Vérgez, está el obispo Brian Farrell, secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.
También, estrechamente asociado con la Legión de Cristo, está, como señalé en una entrega anterior de esta serie, el cardenal Kevin Joseph Farrell. Kevin, hermano del obispo Brian, fue obispo de Dallas, Texas, y fue auxiliar de Washington, DC, donde compartió protagonismo con el defenestrado excardenal Theodore Edgar McCarrick, quien lo consagró obispo en 2001.