
Ignacio García Martes, 06 de Mayo del 2025
Con contradictorios llamados a repudiar los lujos y el nepotismo, en medio de una supuesta austeridad, Morena celebró su Consejo Nacional.
Ausente del Consejo Nacional de Morena, Sheinbaum envió una carta con múltiples destinatarios. Uno de ellos, Pedro Haces, dirigente sindical. Ricardo Monreal, fue otro de los que tendrían que sentirse aludidos.
Por Ignacio García
El fin de semana pasado se llevó a cabo el cónclave del partido oficial. El Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) celebró su Consejo Nacional, en el cual se apuntó la victoria política de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en contra de la cúpula legislativa que está al frente de San Lázaro.
La clase dirigencial de Morena ha retomado las prácticas elitistas y hedonistas del viejo régimen. Sus líderes políticos ostentan camionetas de lujo, múltiples propiedades repartidas tanto en México como en el extranjero, relojes que representan el valor de diez años de salarios de un trabajador promedio, y que cada vez está más cerca de ser lo que tanto reprobaron cuando eran oposición.
La mandataria federal pidió evitar los lujos innecesarios, impulsar una vida austera como la que—supuestamente—los caracterizó, cuando acompañaron a Andrés Manuel López Obrador durante años por las zonas serranas del país. La aprobación de los nuevos lineamientos se apunta como una victoria temporal para la presidenta, pero que está destinada a fracasar.
La carta que envió Sheinbaum tiene varios destinatarios. Pedro Haces—la nueva versión del otrora poderoso líder vitalicio de la Confederación de Trabajadores de México (CTM), Fidel Velázquez—actual legislador federal de Morena, es conocido por su vida llena de lujos y sus constantes fiestas que organiza en su rancho en Ajusco, quien además utiliza helicóptero para viajar de San Lázaro a Toluca. Al viejo estilo del Partido Revolucionario Institucional.
Otro de los destinatarios de la misiva presidencial es el coordinador de la bancada morenista en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, quien también es conocido por su vida opulente, y por su cercanía con el propio Pedro Haces, tras convertirse en uno de los invitados frecuentes en sus fiestas privadas.
También el presidente de la Mesa Directiva del Senado, Gerardo Fernández Noroña, recién inscrito en el padrón de militantes de Morena, se ha convertido en una de las principales contradicciones del discurso de austeridad republicana que tanto pregonó López Obrador. Desde los distintos cargos públicos que ha ostentado, ha presumido una vida llena de lujos, con viajes al extranjero en primera clase, con hospedajes de lujo, que son completamente contradictorios para alguien que supuestamente defiende las causas marxistas.
Pero el dardo presidencial también apuntó al hijo del ex presidente, Andrés Manuel López Beltrán, Andy, quien convertido en secretario de Organización de Morena—encargado de definir las candidaturas en el instituto político—ha sido señalado por llevar una vida de lujos, muy distinta a la que su padre predicó en su sexenio.
La vanidad del hijo del expresidente, que gusta de vestir con ropa de marca, no es única en la familia, pues también José Manuel López Beltrán es conocido por su afición por la vida de comodidad, después de haber vivido en una residencia de lujo en Texas.
La gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle—recientemente molesta por el ingreso de los Yunes a Morena—también debe darse por aludida. Su afición por viajar custodiada por escoltas a bordo de vehículos de lujo es uno de los señalamientos que Sheinbaum pidió evitar, contrario al famoso discurso de López Obrador que se centraba en la extinción del Estado Mayor Presidencial para afirmar que “el pueblo lo protegía”.
Pero probablemente los principales destinatarios de la carta de la titular del Ejecutivo son Félix Salgado Macedonio, Andrea Chávez y Saúl Monreal, quienes buscan las gubernaturas de Guerrero, Chihuahua y Zacatecas, respectivamente, y quienes deberán dejar de utilizar los recursos públicos para promocionarse antes del proceso electoral de 2027.
La senadora morenista ha sido señalada de promocionarse de forma grosera en Chihuahua para buscar la gubernatura, sin embargo, cobijada por el líder del Senado, Adán Augusto López, ha decidido continuar con estas acciones, desafiando a la presidenta.
Si Sheinbaum es la mujer más poderosa del país, Adán Augusto López sabe que es el hombre más poderoso en el Congreso y por ello se ha ubicado como el principal opositor a la mandataria, con lo cual protege a la senadora para continuar con los actos anticipados de campaña en favor de convertirse en una gobernadora contraria a la presidenta.
Aunque los morenistas aseguraron que mantendrán la unidad, es claro que tanto Monreal como Salgado cabildearán para modificar estas nuevas reglas contra el nepotismo, con el fin de que el llamado “Toro” pueda suceder en el cargo a su hija, Evelyn Salgado, como gobernador de Guerrero, mientras que Monreal, al viejo estilo del priismo, pueden operar políticamente para desarticular a Morena en Zacatecas y con ello postularse por otro partido político.
Los morenistas saben que si bien la carta de buenas intenciones de Sheinbaum fue avalada, la jefa del Estado no es la dirigente del partido, ya que incluso públicamente la mandataria ha rememorado la vieja expresión de su ahora adversario político, Ernesto Zedillo, con respecto a “la sana distancia” entre el partido y la presidencia.
Resulta risible que después de aprobar estas modificaciones en el Consejo Nacional de Morena, la mayoría de los ahí presentes salieran en las mismas camionetas de lujo que supuestamente ya no emplearían, y tan cómico fue el asunto que el propio Fernández Noroña dijo que su unidad estaba en el taller y que le habían prestado una.
López Obrador decía que podía sobrevivir con 200 pesos en la cartera y un par de zapatos. Su discurso de austeridad pretendía diferenciarse de la clase política tradicional que se enriqueció a costa del erario, pero sus hijos de forma inexplicable se convirtieron en millonarios.
Sheinbaum, en tanto, no tiene casa propia, y su liderazgo moral se basa en jamás haber sido señalada de ostentosidad en su vida pública, pero aunque la mandataria sea distinta, la clase política morenista—llena de ex priistas y ex panistas—ha emulado el mismo modelo de lujos que formaron parte de las prácticas del viejo régimen.
Quizás otro de los aludidos sería el propio Manuel Bartlett, el exdirector de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), quien se convirtió en uno de los personajes que más se enriqueció en el sexenio pasado, y que durante su trayectoria política adquirió diversas propiedades que son contrarias al discurso austero de López Obrador.
Así, muchos de los “nuevos cuadros” morenistas, lleno de “nepobabys”, desconocen lo qué verdaderamente es la izquierda, ni siquiera tienen un marco referencial para separar las diferencias ideológicas de la perspectiva política y mucho menos un marco conceptual basado en un enfoque teórico que sustente su adherencia a un proyecto ideológico.
Para muchos de estos personajes ser de “izquierda” es formar parte de Morena y darle dinero a los pobres, lo que en sí es una propia contradicción ideológica y política, que evidencia la profunda ignorancia de esta clase política que sigue siendo la misma neoliberal.
Nota aparte: Nuevamente las personas que conocen y se asumen como parte de la izquierda ideológica y política están en el naufragio, ya que no existe en la actualidad ninguna fuerza política que incluya un marco de acción desde esta óptica sin incurrir en una visión nacionalista populista como lo es Morena.