

Jaime Martínez Veloz Miércoles, 08 de Octubre del 2025
México Nuevo, de Álvarez Máynez, abrió un diálogo directo con la juventud universitaria, convocándola a ser protagonista de la transformación ética y democrática del país.
Por Jaime Martínez Veloz
En un ambiente cargado de entusiasmo y reflexión, estudiantes de la Universidad de Durango, campus Saltillo, se reunieron para acompañar la presentación del libro México Nuevo de Jorge Álvarez Máynez, en un acto que trascendió lo académico para convertirse en un diálogo abierto sobre el país que soñamos construir.
La imagen captura más que una firma: es el instante en que la palabra escrita se convierte en vínculo, en que la juventud se apropia de las ideas y las transforma en acción. Rodeado por decenas de estudiantes, Máynez comparte páginas, escucha inquietudes y siembra convicciones. Cada ejemplar firmado es también una promesa de participación, una chispa de pensamiento crítico en manos de quienes están llamados a refundar el futuro.
Saltillo, con su memoria obrera y su vocación universitaria, se vuelve escenario de esta conversación ética y política. Y en ese cruce entre libro y territorio, se reafirma que la organización ciudadana también se escribe, se lee y se vive.
México Nuevo se estructura en tres grandes horizontes:
- Un México con Justicia, donde se denuncia la impunidad y se propone una reforma profunda del sistema judicial, desde jueces hasta ministerios públicos y cárceles.
- Un México Próspero, que apuesta por una transición energética sustentable, con gobiernos locales como protagonistas de la gobernanza democrática.
- Un México de Iguales, que pone en el centro los derechos humanos, la migración digna y la infancia como prioridad de desarrollo.
“La presentación del libro fue un acto de encuentro con la palabra, con la memoria y con la posibilidad de construir un México Nuevo desde la dignidad y la organización. Los estudiantes de la Universidad de Durango, campus Saltillo, no solo escucharon: participaron, preguntaron, se emocionaron. Cada firma fue también una semilla de compromiso ético con el país que queremos refundar.”