Foro Público: Kirk, la polarización política norteamericana que crece

Ignacio García

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Foro Público

La semana pasada el activista e influencer conservador, Charlie Kirk, fue asesinado en un campus universitario en Utah, Estados Unidos, durante un discurso que emitía en las instituciones educativas para promover el discurso racial, xenófobo, clasista y discriminador que ha caracterizado a la ala más dura del partido republicano.

Su muerte, lamentable como la de cualquier ser humano, es el resultado de la polarización política que vive Estados Unidos desde que Donald Trump arribó a la Casa Blanca por primera vez en 2017. Con un discurso radical caracterizado por el rechazo a las minorías y a los derechos humanos, Trump rápidamente se convirtió en el líder populista más relevante para la Unión Americana en el presente siglo.

Su rechazo a los migrantes, a los afroamericanos, a los derechos de las mujeres, a las personas con discapacidad y a cualquier grupo racial ganaron adeptos entre los sectores más conservadores de Estados Unidos, principalmente entre la sociedad caucásica desposeída con bajos niveles de estudios que atribuyeron el fracaso de la política económica neoliberal a la migración.

Entre los principales adeptos de Trump surgió Charlie Kirk, un joven conservador que desde temprana edad se unió al movimiento ultra conservador “Tea Party” que rechazó las políticas sociales de Barack Obama, al considerar que sus programas gubernamentales tendrían que estar acotados y tendría que promover el libre mercado con un gobierno cada vez más pequeño.

Con la irrupción de Trump, Kirk utilizó los medios digitales para difundir propaganda política a favor del empresario. Para el joven activista, el republicano era la opción idónea para retomar la grandeza perdida de Estados Unidos a consecuencia de la globalización, el incremento del flujo migratorio y la ausencia de los valores sociales.

Tras la derrota de Trump en 2020 ante Joe Biden, el activista político decidió publicar un libro en el que destacó el famoso eslogán de su mentor político, “Make America Great Again”, con la cual aseveró que en el primer cuatrienio se habían recuperado empleos para la población local y se había logrado un crecimiento económico inédito para Estados Unidos.

Aunque las cifras oficiales evidenciaron que esta propaganda fue mentira, pues no hubo un mayor crecimiento económico y Estados Unidos fue uno de los países que peor atendió la crisis sanitaria provocada por la pandemia de Covid-19, por el desprecio de Trump a las medidas preventivas, millones de personas confiaron en el discurso “MAGA” que impulsó Kirk.

Las nuevas generaciones conservadoras

El famoso ex presidente chileno Salvador Allende solía referir que ser “jóven y no ser revolucionario es una contradicción hasta biológica”, en alusión a que las nuevas generaciones suelen tener una visión más progresista, abierta y plural.

Sin embargo, en los últimos años los jóvenes han tendido a inclinarse hacia el conservadurismo. Aunque en el inicio de este siglo se rompieron paradigmas sobre lo socialmente aceptable para garantizar la inclusividad de los sectores más vulnerables como la comunidad de la diversidad sexual, las personas con sobrepeso u obesidad, así como por su color de piel, recientemente las ideas xenófobas, machistas, discriminadoras y clasistas han vuelto a tener cábida en el espectro público.

Las ideas conservadoras han retornado hacia sectores que desprecian al feminismo, inclusividad y progresismo. Ante la incertidumbre que ha dejado a las nuevas generaciones los efectos de la pandemia de Covid-19, el fracaso de las políticas económicas con escaso ascenso social y económico y la ausencia de garantías, muchas personas han optado a buscar lo que les daba esa certeza como es el conservadurismo.

Así, esta situación provocó que el discurso de Kirk tuviera cada vez más seguidores, quienes valoraron los principios cristianos y familiares que pregonó, a la par que negó los avances sociales que se habían alcanzado para reducir las brechas de desigualdad de género, las ausencias de mecanismos de inserción laboral y académica de las minorías raciales.

La visión conservadora está relacionada con la ausencia de la conciencia social y por ello Kirk solía hacer referencia a la nostalgia al pasado, en la cual supuestamente toda la sociedad estaba mejor, pero sólo las personas blancas hubiesen tenido derechos y las minorías serían perseguidas.

Es por ello que no resulta extraño que Kirk alcanzara la misma cantidad de seguidores en redes sociales que el gobernador demócrata de California, Gavin Newsom, y fue clave para que Trump alcanzara la mayoría de votos de los jóvenes en el proceso electoral del año pasado en entidades que el republicano había perdido en 2020.

Trump tuvo un crecimiento de 16 por ciento en los sufragios de jóvenes en estados como Arizona, Texas y Nuevo México, debido a la influencia de Kirk, por lo cual el propio republicano reconoció el peso electoral que tuvo el influencer y su posible ascenso político para posicionarlo como aspirante del partido republicano a la presidencia de Estados Unidos en un futuro.

El propio vicepresidente JD Vance agradeció que Kirk lo impulsara para su campaña presidencial en 2028, dada la amistad que mantuvieron. El actual vicepresidente es considerado como el principal aspirante del partido republicano para suceder a Trump, en caso de que la visión de MAGA tenga éxito.

La polarización se extiende

La muerte de Kirk generó una nueva confrontación entre conservadores y progresistas. Trump, Vance y la principal camarilla de la Casa Blanca acusó a la “izquierda comunista” de Estados Unidos de propiciar la muerte del activista conservador.

Aunque los ex presidentes demócratas Barack Obama y Joe Biden expresaron sus condolencias por el asesinato político de Kirk y consideraron que no debe existir cábida para este tipo de expresiones violentas, para los seguidores de Trump, los culpables son todos los “comunistas” que rechazan al movimiento MAGA.

No obstante, es evidente que el resultado de esta violencia es la polarización que vive Estados Unidos. La bala que se utilizó para ejecutar al activista político conservador tenía la leyenda “Hey, facista, atrápala”, una muestra de la disputa ideológica que predomina en la sociedad norteamericana, pero que de ninguna forma puede ser justificada.

Kirk, famoso por impulsar sus discursos “demúestrame que estoy equivocado” en las universidades del país, repudiaba a la población migrante, los mexicanos, los musulmanes, los afroamericanos, a las feministas, a las personas discapacidtadas, a la comunidad de la diversidad sexual y negaba el cambio climático. Con estas declaraciones, se prendió la llama que causaría inevitablemente un incendio que extendería alguien tan extremista como quien lo propició.

Nota aparte: La población joven en Estados Unidos está polarizada, mientras que quienes tienen un mayor nivel educativo tienen una noción más progresista, los de un menor perfil académico son más conservadores. Aunado a ello, la burbuja de consumismo digital marca los estereotipos que deben servir como parte de los valores sociales que deben seguir los jóvenes.