Foro Público: La amenaza del millonario outsider

Ignacio García

Compartir

En otras naciones, en el sur y norte globales hay ejemplos de éxito del millonario que juega a ser outsider de la política.

Foro Público

La semana pasada el presidente de Grupo Salinas, Ricardo Salinas Pliego, dejó entrever que coquetea con la posibilidad de buscar la presidencia de la República en 2030, tras acusar al gobierno encabezado por el Movimiento Regeneración Nacional (Morena) de ser “comunistas”, sin comprender la complejidad del término y que no puede ser aplicada prácticamente a ningún sistema gubernamental en la actualidad.

El polémico empresario se ha posicionado en las redes sociales, principalmente en X, con distintos mensajes en los que ha mostrado su machismo, misoginia, clasismo, xenofobia y discriminación, en los que responde a las críticas o cuestionamientos de sus seguidores.

Aunque al principio los medios de comunicación consideraban que la cuenta de Salinas Pliego era falsa por los mensajes completamente alejados de la visión formal que había mostrado en sus canales de TV Azteca en los últimos años, el propio empresario reconoció que personalmente se tomaba el tiempo para confrontarse con sus críticos en redes sociales.

Sus mensajes evidenciaron una perspectiva ultra conservadora, en la cual ha acusado a los integrantes del régimen actual de “gobiernícolas”, y de tratar de impulsar un sistema económico comunista en el que se limite la libertad del mercado, que supuestamente tanto afecta a las inversiones, aunque la ausencia de marcos regulatorios del Estado ha mostrado, científicamente, que esto provoca mayor desigualdad y pobreza.

El empresario, que se había caracterizado por su silencio, durante los gobiernos emanados de los partidos Revolucionario Institucional (PRI) y Acción Nacional (PAN), con los cuales se le ampliaron los plazos de las concesiones del sistema de telecomunicaciones y condonaron sus impuestos millonarios, decidió levantar la voz, una vez que el gobierno morenista le cobró sus obligaciones fiscales.

Sin una oposición partidista articulada, Salinas Pliego busca consolidar un movimiento político ultra conservador que se apoye en la figura de “outsider” de la política mexicana, similar al modelo que se aplicó en Estados Unidos con Donald Trump o en Argentina con Javier Milei.

El discurso del llamado “tío Richie” se ha centrado en devolver los valores familiares, y, sobre todo, el sentido de la propiedad privada al país, al considerar que un Estado más débil, permite desde el punto de vista más neoliberal, el crecimiento de las economías, aunque con la reducción de la participación de los Estados las riquezas se concentran en manos de unos cuantos como nunca antes en la historia de la humanidad.

El ejemplo de Trump y Milei

Los “outsiders” no son algo nuevo en la política. En Italia resultó una extrañeza que un personaje tan polémico como Silvio Berlusconi se convirtiera en primer ministro de esa nación sin una trayectoria política previa, que dejó como legado de corrupción muy marcado, pero recientemente está el caso de Donald Trump en Estados Unidos, quien fue minimizado por la clase política en 2015, cuando anunció sus intenciones de competir por la presidencia de la Unión Americana.

Sin embargo, ante el descontento colectivo sobre la desigualdad que vive Estados Unidos y las fallidas políticas sociales de Barack Obama, el empresario republicano ganó la candidatura para la presidencia y posteriormente se convirtió en el inquilino de la Casa Blanca.

En Argentina, Milei se había vuelto popular por sus entrevistas y comentarios en programas de análisis político, en donde cuestionaba, con especial singularidad, a los gobiernos emanados del peronismo, y ante el agotamiento del discurso de ese movimiento político, ganó la presidencia en 2023.

En todos estos ejemplos se solía despreciar a estos personajes, pero arribaron al poder, por lo cual el caso de Salinas Pliego no se puede desacreditar, e incluso apuesta al descontento creciente que existe sobre los gobiernos emanados de Morena y los recientes escándalos de corrupción que se han dado a conocer.

Además, hay un grupo de comunicadores que abiertamente han postulado a Salinas Pliego para buscar la presidencia de la República, mientras que otros, que también lo respaldan, pero tratan de ser más mesurados, consideran que podría apoyar con toda la maquinaria económica y mediática a algún personaje de su círculos cercano para los comicios de 2030.

La decisión del empresario dependerá de los resultados electorales de 2027, pues si Morena conserva la mayoría en el Congreso de la Unión y mantiene la mayoría de las gubernaturas en disputa, probablemente recule, pero en caso de que el partido oficial tenga una caída significativa en los sufragios, podría intentar posicionarse en los últimos tres años del actual sexenio de Claudia Sheinbaum.

Aunque al inicio de la llamada “cuarta transformación”, Salinas Pliego calificó a Andrés Manuel López Obrador como su amigo, la relación rápidamente se desgastó y ante la necesidad del gobierno de incrementar la recaudación fiscal para la distribución de los programas sociales, optó por intensificar el cobro de los impuestos del empresario, quien se sintió ofendido y decidió arremeter en los noticiarios de TV Azteca en contra de la “4T”, con sensacionalismo y exageración polarizadora, ajena al periodismo.

Los defectos que lo impulsan

El narcicismo, misoginia, desmesura, clasismo, los privilegios y las confrontaciones podrían resultar elementos suficientes para descartar a Salinas Pliego para buscar la máxima magistratura del país, pero estas características no fueron impedimento para que Trump y Javier Milei llegaran a los gobiernos de sus respectivos países.

En una sociedad con una polarización creciente, la intención agresiva de Salinas Pliego lo convierte en la figura disruptiva de la oposición, que no tiene ningún perfil que genere interés colectivo, pues las dirigencias de los partidos están tan desacreditadas que es más probable que Movimiento Ciudadano se convierta en la segunda fuerza política del país.

No obstante, Salinas Pliego no encontrará interlocutor en sus acusaciones, pues a diferencia de López Obrador que se enfrascaba en ataques en contra del empresario en las conferencias de prensa mañaneras, la presidenta Claudia Sheinbaum no se presta para ese tipo de pleitos mediáticos y por ello el empresario ni siquiera se ha atrevido a mencionarla directamente en sus mensajes en redes sociales.

El empresario es señalado por el gobierno de Sheinbaum por rehusarse a pagar sus impuestos que ascienden a más de 74 mil millones de pesos, mientras que en redes sociales se jacta de su vida lujosa y hedonista, en tanto que los miles de trabajadores de sus empresas, principalmente de Banco Azteca y Elektra vive en condiciones de precarización laboral y su riqueza la construyó a partir del regalo del gobierno de Carlos Salinas para cederle un canal de televisión que se compartiera el pastel con Televisa y por los estratosféricos intereses que impone en las líneas crediticias a sus clientes que están imposibilitados a adquirir un producto a contado por la situación de precariedad laboral que vive la mayoría de la población.

Nota aparte: La base de apoyo de Salinas Pliego dependerá de la conformación de un partido político que le garantice la plataforma electoral necesaria para atraer al electorado inconforme con las políticas de la 4T, pero para ello también tendría que competir contra Movimiento Ciudadano, que también buscaría un perfil joven que podría tratar de construirse externo a la clase política tradicional.