
Ignacio García Lunes, 16 de Febrero del 2026
Foro Público
La autollamada “cuarta transformación” vive un momento de disputas internas cada vez más visibles. Los recientes enfrentamientos entre Julio Scherer Ibarra contra el movimiento encabezado por Andrés Manuel López Obrador se suma a la confrontación entre Ricardo Monreal y Layda Sansores.
Las fisuras en la “4T” no son nuevas. En los primeros meses de la administración de Claudia Sheinbaum se evidenció el conflicto entre los coordinadores parlamentarios del Movimiento Regeneración Nacional (Morena) en la Cámara de Diputados federal y el Senado de la República, Ricardo Monreal y Adán Augusto López, respectivamente.
En esa ocasión, ambos legisladores federales se enfrascaron en una serie de declaraciones en las que se acusaron mutuamente de actos de corrupción, lo que representó el primer conflicto abierto y público entre dos de los morenistas más poderosos en el posobradorismo.
La secretaria de Gobernación (Segob), Rosa Icela Rodríguez, tuvo que intervenir para limar asperezas y finalmente los legisladores federales aceptaron una tregua que garantizó la revisión de la agenda legislativa que propuso Sheinbaum.
No obstante, las fracturas en el interior de Morena se han observado en otros espacios. Recientemente el ex consejero jurídico de la Presidencia de la República en la primera mitad del sexenio de López Obrador, Julio Scherer Ibarra, publicó un polémico libro en el que evidenció las redes de complicidades que se establecieron en el gobierno anterior.
Aunque la prensa ya había filtrado la confrontación que mantenía con el ex fiscal General de la República (FGR), Alejandro Gertz Manero, el hijo del reconocido periodista decidió apuntar a más personajes cercanos a López Obrador como el ex vocero presidencial, Jesús Ramírez Cuevas, quien en la actualidad funge como coordinador de asesores.
La bomba mediática que lanzó Scherer Ibarra reveló los mecanismos de corrupción que se establecieron y se ampliaron durante el primer piso de la cuarta transformación, con una clara alusión a la configuración de poderes internos que se conformaron al amparo de Palacio Nacional.
El ex consejero jurídico de la Presidencia acusó a Jesús Ramírez de vínculos con Sergio Carmona, alías “el rey del huachicol”, y supuestamente haber encabezado el desvío de más de 27 mil millones de pesos tras la liquidación de Luz y Fuerza del Centro.
La dinastía Monreal por el poder
Otra factura fue evidente cuando el senador de Morena, Saúl Monreal, anunció sus intenciones de buscar la candidatura a la gubernatura de Zacatecas, cargo que ya han ostentado dos de sus hermanos mayores, Ricardo y David, y que violaría los acuerdos establecidos por el instituto político guinda para evitar actos de nepotismo.
El legislador federal se envalentonó y afirmó que “el pueblo” quiere que se convierta en gobernador de Zacatecas en 2027, sucediendo inmediatamente a su hermano, David Monreal, lo que de inmediato encendió las alarmas dentro de Palacio Nacional por el evidente acto de desobediencia del menor de la dinastía Monreal.
La presidenta Sheinbaum ha dicho que el senador debe esperar seis años para postularse como candidato a la gubernatura de Zacatecas, ya que de lo contrario violaría los acuerdos de Morena, y esto podría provocar una fractura evidente en el movimiento en esa entidad.
Rápidamente el coordinador de la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, Ricardo Monreal, dijo que hablaría directamente con su hermano menor para que desista en sus intenciones de buscar la candidatura a la gubernatura de Zacatecas el próximo año, pues esta situación podría provocar una ruptura en la 4T.
Pero para el mayor del clan Monreal se abrió un nuevo frente, pues decidió intervenir en la disputa interna que mantiene la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, con los diputados locales que se rehusaron a aprobar una deuda pública de más de mil millones de pesos para esa entidad.
El legislador federal dijo que esta situación podría provocar que Morena perdiera la gubernatura de Campeche en 2027, ante los escándalos en los que ha estado involucrada la gobernadora, que ha decidido actuar como una cacique para perseguir a opositores y silenciar a periodistas.
Esto causó una nueva reacción de la mandataria estatal, quien desde la salida de Andrés Manuel López Obrador de la presidencia de la República, se ha radicalizado con una serie de acciones cada vez más degradantes para el movimiento guinda que pretende revalidar esa gubernatura el siguiente año.
Layda Sansores acusó que Monreal no tendría que violar el principio de respeto de los tres poderes y por ello no tendría que intervenir y posteriormente afirmó que tenía “limpiar el chiquero” en el que se encuentra la Cámara de Diputados, pues afirmó que ha protegido al actual dirigente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para evitar ser procesado penalmente por los hechos de corrupción cometidos en su gestión como gobernador de Campeche.
Arriaga vs Delgado
El viernes pasado un nuevo escándalo volvió a suscitarse en las filas de la 4T, en esta ocasión se trató de Marx Arriaga, quien fue destituido de la dirección de materiales educativos de la Secretaría de Educación Pública federal (SEP) presuntamente por negarse a incluir una mayor representación de mujeres en los libros de textos gratuitos para el siguiente ciclo escolar.
El polémico ex funcionario federal saltó a la fama nacional al convertirse en el responsable de la elaboración de los nuevos libros de textos gratuitos que forman parte del programa “La Nueva Escuela Mexicana”, mismos que fueron criticados por su falta de rigor técnico y fallas pedagógicas, así como la reducción en los contenidos de matemáticas.
El ex servidor público se rehusó a abandonar las instalaciones de la SEP y decidió atrincherarse en sus oficinas el fin de semana al acusar que no había sido notificado de su despido, por lo cual llamó al magisterio a unirse a una resistencia en contra de los neoliberales que están en el interior de la 4T, al referirse implícitamente al titular de la dependencia educativa, Mario Delgado.
El escándalo que ha protagonizado Arriaga ha causado una mayor degradación para el partido gobernante. La forma tan patética y vergonzosa en la que ha decidido no abandonar su puesto ha generado burlas por parte de la ciudadanía, debido a su decisión infantil de permanecer en el cargo a toda costa.
Anteriormente Arriaga había llamado a una insurrección dentro de la SEP, debido a que aseguró que estaba secuestrada por neoliberales que se habían incrustado en el movimiento de la 4T, pero no consiguió ningún apoyo real y desde entonces se trató de un personaje cuya permanencia en la institución educativa estaba determinada.
Así, los enfrentamientos entre los diferentes personajes de la cuarta transformación son cada vez más recurrentes, situación que no sucedía en el sexenio de López Obrador, quien había alineado a todos dentro de la estructura del movimiento, mientras que Sheinbaum no ha logrado la obediencia total de todos los personajes implicados en Morena.
Nota aparte: Aunque Sheinbaum trate de negar que existan fisuras en el movimiento, lo cierto es que las declaraciones vertidas mutuamente entre distintos personajes de la 4T han causado una fragmentación real en las estructuras internas de Morena, mismas que podrían agudizarse ante la designación de candidaturas para 2027.