Foro Público: Todos los frentes de Trump

Ignacio García

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Trump se ha enfrentado permanentemente a los demócratas, siendo el gobernador de California, Gavin Newsom, el principal blanco de sus ataques.

Foro Público

Donald Trump ha irrumpido como un torbellino en la geopolítica internacional. Desde su arribo a la Casa Blanca en enero de 2025 el presidente de Estados Unidos ha impulsado una hostil política internacional que ha tensionado alianzas y roto acuerdos económicos de forma grosera.

El mandatario republicano ha presumido en reiteradas ocasiones que su regreso a la Casa Blanca obedece a la exigencia estadounidense de volver a América grande otra vez. Desde la óptica del empresario, la Unión Americana perdió esa hegemonía política y económica a través de los débiles gobiernos encabezados por los demócratas.

Por ello, ha decidido dedicar cada día de su administración a irrumpir en la escena internacional con declaraciones estridentes y amenazas que han convulsionado al mundo. Desde la agresiva política arancelaria que impuso a sus aliados comerciales hasta la guerra contra Irán, las acciones del republicano están alineadas en una desalineación.

El empresario convertido en presidente del país más poderoso del mundo ha decidido enfrentar a Estados Unidos con el resto del planeta. A sus aliados comerciales ha decidido someterlos con amenazas y aranceles, mientras que a sus adversario ha amagado con iniciar guerras que evidenciarían la supremacía militar de los norteamericanos.

Para ello, decidió enfrentarse con el ex primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, quien fue una de sus primeras víctimas, pues Trump aprovechó la baja popularidad del canadiense para amagar con una anexión de su país a la Unión Americana y con ello obligar a su renuncia del gobierno.

No obstante, Trump causó que los liberales retuvieran el poder, pues logró impulsar el nacionalismo canadiense que se opuso a las amenazas de un anexionismo estadounidense y por ello llegó al gobierno Mark Carney, quien ha sido uno de sus principales adversarios mediáticos.

De forma paralela, Trump decidió imponer a los países miembros de la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN) un aumento obligatorio en la inversión a sus fuerzas armadas, dado que afirmó que Estados Unidos no está interesado en seguir protegiendo a la comunidad europea.

Además, anunció sus intenciones de anexarse Groenlandia, propiedad de uno de los miembros de la OTAN, Dinamarca, al considerar que se trata de una isla estratégica para los intereses norteamericanos y evitar la injerencia de Rusia y China en el hemisferio norte del planeta.

Estas amenazas tensionaron las relaciones entre Estados Unidos y la Unión Europea, debido a que el propio republicano amagó con disolver a la OTAN, al considerar que los europeos se habían aprovechado históricamente de su país desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Este enfrentamiento también produjo fricciones con España, dado que el presidente Pedro Sánchez se negó a elevar al cinco por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) el presupuesto para el rearmamiento militar, debido a que acusó que esto podría provocar un problema de inflación para su nación.

También Trump se enfrascó en un conflicto con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, a quien acusó de encabezar una organización destinada al fracaso, pues era incapaz de resolver los problemas de migración que enfrenta el continente.

La versión más colérica de Trump se enfrentó a China, al acusar que el gigante asiático se beneficiaba de la economía estadounidense y por ello impuso aranceles a los productos chinos, situación que derivó en la intensificación de la llamada guerra comercial que el propio republicano comenzó en 2017 durante su primer periodo presidencial.

Sin embargo, la dinámica económica de China causó estragos en la economía estadounidense y por ello el propio Trump tuvo que recular y disminuir las tasas arancelarias a los productos chinos para reducir la inflación.

El republicano increpó al presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, a quien acusó de intentar mantener la guerra con Rusia a cambio de mantenerse en el poder, mientras que con el mandatario ruso, Vladimir Putin, se emberrinchó, pero finalmente desistió de sus amenazas.

En América, Trump se enfrascó en discusiones con el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a quien acusó de comunista, así como con el mandatario de Colombia, Gustavo Petro, de quien refirió que se trata de un narcotraficante.

A Venezuela decidió invadirla, después de que el dictador Nicolás Maduro se rehusó a negociar con él, y por ello causó la primera intervención armada de Estados Unidos en el continente en este siglo, evidenciando que para Trump no importa el derecho internacional.

El éxito de la invasión a Venezuela envalentonó más a Trump, quien decidió replicar ese ejercicio en Irán, al acusar al régimen de los Ayatolás de intentar construir armas nucleares como en su momento supuestamente lo pretendió el dictador iraquí Sadam Hussein y que derivó en la guerra que emprendió George W. Bush.

Los más recientes adversarios de Trump

La guerra que emprendió Trump en contra de Irán resultó un fracaso total para el republicano. No sólo no logró el derrocamiento del régimen de los Ayatolás, sino que tuvo que aceptar las condiciones de los iraníes para iniciar las negociaciones de paz, debido a que la comunidad internacional le dio la espalda.

El republicano también arremetió contra el presidente de Francia, Emmanuel Macron, por negarse a prestarle las bases aéreas francesas para continuar con su guerra en medio oriente, mientras que otros de sus nuevos enemigos ha sido el régimen de Cuba, encabezado por el Castrismo.

Trump ordenó la mayor asfixia económica a la isla desde que comenzó el bloqueo comercial en 1962, con la intención de obligar a Miguel Díaz Cannel a someterse a sus disposiciones, lo que ha obligado al régimen castrista a encaminarse paulatinamente al capitalismo.

Para el republicano la resistencia de los castristas derivaría en una invasión militar similar a la que ocurrió en Venezuela, pues tanto Rusia como China no están dispuestas a intervenir en el continente para proteger a Cuba.

Otros adversarios para Trump son los cárteles de las drogas mexicanos, a los que catalogó como organizaciones terroristas y por ello amagó con intervenciones militares en México que vulnerarían la soberanía nacional.

Según el republicano, el gobierno de Claudia Sheinbaum no ha hecho lo suficiente para combatir a los cárteles de las drogas y aunque públicamente no ha criticado a la presidenta, implícitamente ha cuestionado su capacidad de gobernar al referir que teme al narcotráfico que controla diferentes regiones del país.

Por ello, ha atacado directamente a narcopolíticos mexicanos, de quienes ha exigido su extradición, mientras que Sheinbaum se encuentra en un punto de vulnerabilidad política que ha causado que el ex presidente Andrés Manuel López Obrador suplique por el retorno de la versión más mesurada de Trump.

En el ámbito nacional, Trump se ha enfrentado permanentemente a los demócratas, siendo el gobernador de California, Gavin Newsom, el principal blanco de sus ataques, después de las redadas contra migrantes que ha emprendido, pues ha acusado a los migrantes de ser los responsables de los principales males que padece la sociedad estadounidense.

Sus redadas que emulan a la Gestapo de la Alemania Nazi han evidenciado una fractura central en el modelo de vida estadounidense, lo que ha desembocado en el desplome de su popularidad y ubicarse como el presidente menos querido en la historia reciente de Estados Unidos, con una amplia probabilidad de perder la mayoría en la Cámara de Representantes en las elecciones de medio término.

Así, las disputas de Trump lo han aislado, pues su demagogia y delirios de grandeza han causado un encono generalizado hacia Estados Unidos, que sólo es aplaudido por algunos personajes sin dignidad política y pública como los presidentes conservadores de América Latina y el presidente de la Federación Internacional de Futbol Asociación (FIFA), Gianni Infantino.