Foro Público: El Plan B es Sheinbaum

Ignacio García

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Sheinbaum busca capitalizar su nivel de aprobación para incidir directamente en los resultados electorales y contener el desgaste de Morena en entidades clave.

Foro Público

Después del fracaso legislativo que representó la iniciativa de la reforma constitucional en material electoral que propuso la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, la mandataria anunció un Plan B, el cual, ante la negativa de sus propios aliados, se modificó y únicamente contempla integrar el ejercicio de la revocación de mandato en las elecciones concurrentes de 2027.

La presidenta ha decidido aparecer en la boleta electoral el próximo año. La intención de Sheinbaum es aprovechar su amplia popularidad para atajar las críticas que existen sobre el Movimiento Regeneración Nacional (Morena), principalmente en aquellas entidades en donde los gobernadores emanados del partido guinda están desacreditados.

Sheinbaum se concibe como un activo para el movimiento de la “Cuarta transformación” y por ello pretende volver a aparecer en la boleta electoral mediante la revocación de mandato, misma que evitará que Morena tenga una caída en los sufragios con respecto a la percepción a la baja que se ha observado en los últimos años.

De acuerdo con la jefa del Ejecutivo federal, con esta propuesta se pretende reducir el presupuesto que representan los congresos estatales y los cabildos en los ayuntamientos, al considerar que significan un gasto excesivo para la administración pública, y por ello se busca la reducción del número de regidores y síndicos en las asambleas municipales.

El Plan B pretende posicionar a Sheinbaum como el principal instrumento electoral de Morena para mantener la mayoría tanto en la Cámara de Diputados como en las gubernaturas en disputa, principalmente en aquellas zonas donde la “4T” ha perdido fuerza política local, pero la percepción de la mandataria federal es positiva.

La propuesta final es una versión descafeinada que no representa las intenciones reales que planteaba Sheinbaum como la modificación del sistema de las legislaturas por la vía de representación proporcional, pues ni siquiera contemplaba la reducción de regidurías ni sindicaturas en el ámbito municipal.

A través de esta modificación, Sheinbaum pretende que los ayuntamientos tengan un máximo de 15 representantes locales, así como sólo un síndico por cada municipio, mientras que los congresos estatales sólo podrán tener hasta el 0.7 por ciento del presupuesto de egresos de cada entidad.

Las modificaciones adicionales del Plan B son someras. El principal cambio es la incorporación de la revocación de mandato en las elecciones del próximo año, al igual que la elección judicial, cuya primera versión se efectuó el año pasado y fue un fracaso con apenas el 13 por ciento de la lista nominal que acudió a las urnas.

Sheinbaum quiere proteger a los gobernadores

En 2027 se llevarán a cabo elecciones concurrentes a nivel federal y subnacional. En el país se disputarán 17 de las 32 gubernaturas del país, de las cuales 13 son encabezadas por Morena y sus aliados, pero en al menos en cinco de ellas está en duda la continuidad de la 4T por los pésimos resultados que han entregados sus gobernadores.

Los casos más evidentes son en Sinaloa con Rubén Mocha, en Michoacán con Alfredo Ramírez Bedolla, en Guerrero con Evelyn Salgado, en Baja California con Marina del Pilar Ávila y en Campeche con Layda Sansores, la continuidad de Morena está en duda, debido los problemas de violencia que se han intensificado en esas entidades en los últimos años.

Desde Palacio Nacional reconocen las debilidades de sus gobernadores y para ello la aparición de Sheinbaum en la revocación de mandato podría tratar de evitar las derrotas de Morena en esos estados y con ello intentar conservar la mayoría de los estados que en la actualidad gobiernan.

Asimismo, la intención de Sheinbaum es arrebatarle a la oposición los estados que Morena no ha ganado como Chihuahua, Aguascalientes, Nuevo León y Querétaro, los cuales se han convertido en bastiones del Partido Acción Nacional (PAN) y de Movimiento Ciudadano (MC), por lo cual es poco probable que la 4T gane en esas entidades.

Además, si Morena pierde esas gubernaturas es más probable que los nuevos gobiernos inicien investigaciones penales en contra de los mandatarios salientes, lo cual también podría agudizar el descrédito al movimiento que busca conservar la presidencia de la República en 2030.

Así, la estrategia de Sheinbaum es intentar contener los daños que represente una debacle de Morena en el ámbito subnacional, sin embargo, a nivel municipal, las estructuras morenistas son más endebles, por lo cual también podría perder varias alcaldías que en la actualidad son encabezadas por la 4T, principalmente las capitales estatales o las ciudades más grandes.

Para ello, la presidenta deberá negociar con sus propios aliados, principalmente con los partidos Verde Ecologista de México (PVEM) y del Trabajo (PT) para evitar una fragmentación mayor del movimiento, así como entre sus propios militantes, específicamente aquellos que se han caracterizado por operar en su contra como ocurrió con Ricardo Monreal en los comicios de 2021 en la Ciudad de México.

Una elección sin AMLO

Las elecciones federales de 2027 no sólo serán las más grandes—hasta el momento—de la historia, sino que también serán las primeras en las que la responsabilidad política de la 4T recaiga públicamente en la presidenta Claudia Sheinbaum sin la intervención, al menos pública, de Andrés Manuel López Obrador.

La mandataria federal tiene la responsabilidad como lideresa real del partido de tratar de evitar una caída significativa de Morena en las elecciones federales intermedias, debido a que suelen representar comicios incómodos para los presidentes.

En 2003 el Partido Revolucionario Institucional (PRI) recuperó diferentes espacios públicos que había perdido en los comicios de 2000, por lo cual el tricolor representó una loza pesada para Vicente Fox en la segunda mitad de su mandato, mientras que en 2009 Felipe Calderón no pudo evitar la derrota electoral de los blanquiazules ante el Revolucionario Institucional.

En 2015 el PRI no pudo tener la mayoría en la Cámara de Diputados ante el avance del PAN, mientras que en 2021 Morena si bien mantuvo la mayoría simple, no pudo ganar la mayoría calificada y tuvo que fortalecer sus alianzas con el PVEM y el PT.

Así, el escenario para Morena y Sheinbaum en 2027 puede representar un nuevo desafío para tratar de mantener la agenda electoral que impulsó la 4T, en medio de un desgaste natural que tiene el partido gobernante a nivel nacional y el descrédito creciente en unas entidades por la labor de sus gobernadores.

El peso específico que tuvo López Obrador le permitió a Morena extenderse y convertirse en la primera fuerza política del país, sin embargo, abiertamente el ex presidente no realizará campaña y por ello la responsabilidad pública se circunscribe en Sheinbaum.

El vacío electoral que dejó López Obrador deberá ser ocupado por la presidenta, quien si bien cuenta con una percepción social positiva, incluso por encima del tabasqueño, no tiene la carga política ni el liderazgo que ejercía el ex presidente para tratar de evitar disputas internas en el movimiento y que podrían acelerarse ante la búsqueda de los distintos cargos electorales.

Nota aparte: Con la propuesta de Sheinbaum, existirían zonas del país, donde cada ciudadano recibirá hasta siete boletas electorales, para elegir alcalde, gobernador, diputaciones locales, diputaciones federales, magistrados, jueces y hasta la presidenta para la revocación de mandato, lo que también podría desincentivar la participación ciudadana.