Narcoestado Sinaloa: protección de lujo a precio de ganga

Hazael Sayavedra

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Un caso que coloca a Sinaloa en el centro del debate sobre crimen organizado, poder político y responsabilidades institucionales.

Por Hazael Sayavedra

El 29 de abril de 2026, el Departamento de Justicia de Estados Unidos acusó al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y a nueve altos funcionarios de trabajar directamente para Los Chapitos. Les pagaban sobornos mensuales que iban desde mil seiscientos hasta dieciséis mil dólares, a cambio de filtrar información de operativos, liberar detenidos, venderles munición y garantizarles impunidad total. Al final, toda esa protección a un cártel tan poderoso les salía ridículamente barata, con muy poquito dinero.

Todos enfrentan los mismos cargos principales: conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer esas armas. Solo Juan Valenzuela Millán tiene cargos adicionales por secuestro y asesinato.

Cargos en el gobierno y acusaciones:

  • Rubén Rocha Moya: gobernador de Sinaloa. Acusado de recibir apoyo electoral violento a cambio de protección institucional.
  • Enrique Inzunza Cázares: senador, exsecretario general de Gobierno. Enlace político con el cártel.
  • Enrique Díaz Vega: exsecretario de Administración y Finanzas. Coordinaba favores políticos.
  • Dámaso Castro Zaavedra: vicefiscal de Sinaloa. Recibía unos 11 mil dólares mensuales por avisar de operativos.
  • Marco Antonio Almanza Avilés: exjefe de la Policía de Investigación. Cobraba 16 mil dólares mensuales.
  • Alberto Jorge Contreras Núñez, alias “Cholo”: exjefe de la Policía de Investigación. Mismos cargos.
  • Gerardo Mérida Sánchez: exsecretario de Seguridad Pública. Filtraba información de redadas.
  • José Antonio Dionisio Hipólito, alias “Tornado”: exsubdirector de la Policía Estatal. Vendía munición al cártel.
  • Juan de Dios Gámez Mendívil: alcalde actual de Culiacán. Recibía más de 10 mil dólares mensuales.
  • Juan Valenzuela Millán, alias “Juanito”: excomandante de la Policía Municipal de Culiacán. Participó en secuestro y asesinato de una fuente de la DEA y un familiar.

La presidente Claudia Sheinbaum respondió que México investigará, pero que no han recibido "pruebas contundentes" por parte de Estados Unidos y que no actuarán sin ellas.

Lo preocupante es que esto es solo Sinaloa. Tenemos 32 estados, y si en uno solo ya cayeron un gobernador y nueve altos funcionarios, uno se pregunta cuántos más tendrán acusaciones similares en el resto del país. Tarde o temprano, ese bombardeo constante va a terminar debilitando la coraza de la negación.