
Rodolfo Soriano-Núñez Jueves, 15 de Febrero del 2024
Primero el papa Francisco habría recibido a Xóchitl Gálvez, poco después de las tres de la tarde de Roma. Dos horas después, lo hizo con Claudia Sheinbaum.
Como suele ocurrir en estos casos, la Santa Sede y sus servicios informativos no dieron cuenta de las reuniones celebradas por las candidatas con el papa Francisco.
Por Rodolfo Soriano-Núñez
Este jueves 15 de febrero, quedó en claro que ni la Santa Sede como entidad que representa a la Iglesia Católica a escala global ni el papa Francisco como persona serán un factor determinante en la elección presidencial actualmente en curso en México.
No es que hubiera una declaración expresa en ese sentido en la Nunciatura Apostólica en México o que así lo hicieran público los obispos agrupados en la Conferencia del Episcopado Mexicano.
Es, más bien, lo que se puede deducir de la manera en que, a media mañana de México, las cuentas de redes sociales de Xóchitl Gálvez y de Claudia Sheinbaum, enlistadas aquí en estricto orden alfabético, dieron cuenta a sus miles de seguidores de que, con alguna diferencia, acaso de minutos, cada una de ellas había sido recibida por Jorge Mario Bergoglio en sendas audiencias privadas.
Tan privadas que ni los medios de comunicación de la Santa Sede ni el Dicasterio para las Comunicaciones, responsable de publicar todos los días la agenda con las actividades oficiales del antiguo arzobispo de Buenos Aires, dieron cuenta de la presencia de Gálvez o de Sheinbaum en Roma, como se puede ver en la imagen que aparece inmediatamente después de este párrafo que reproduce el boletín con las audiencias celebradas este jueves 15 de febrero de 2024, en las que no se menciona a ninguna de las dos candidatas. El original del mensaje se puede consultar aquí.
Gálvez fue, hasta donde es posible intuirlo, la primera en ser recibida en Roma. Su cuenta en la red social antes conocida como Twitter publicó un mensaje breve a las 9:15 horas de la Ciudad de México, las 3:15 del día romano, que daba cuenta del hecho. Su mensaje se reproduce inmediatamente después de este párrafo.
Casi dos horas después, a las 11:07 tiempo de la Ciudad de México, la 5:07 PM en Roma, apareció el mensaje de Claudia Sheinbaum, con más texto y menos fotos que el de su rival en la lucha por la presidencia de la República, y que se reproduce inmediatamente después de este párrafo.
Es posible asumir que a la senadora con licencia Xóchitl Gálvez el papa la recibió en una de las salas en las que suele atender a personas que acuden a entrevistarlo, saludarlo o visitarlo, mientras que a la exjefe de gobierno de la Ciudad de México la recibió en la Casa Santa Marta, donde el papa vive y duerme.
Fuera de ahí, como suele ser el caso en situaciones de este tipo, Roma evitó involucrarse en la política interna de un país en el que la cercanía a una figura como la del papa es vista por algunos como un aval, aunque eso no será fácil de hacer en este caso, pues el papa dejó en claro que no le interesa ser el gran elector en México, como no lo fue tampoco en su natal Argentina.