Alcalde e hijo de AMLO encabezan nueva dirigencia de Morena

Ignacio García

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Claudia Sheinbaum, celebró la nueva dirigencia de Morena, confió en que tener buenos resultados y negó que exista un "partido de Estado".

Alcalde será la nueva presidente de Morena, mientras que López Beltrán será secretario de Organización. Ambos se comprometieron a continuar con el legado de López Obrador.

Por Ignacio García

La secretaria de Gobernación (Segob), Luisa María Alcalde, así como Andrés Manuel López Beltrán, hijo del presidente Andrés Manuel López Obrador, encabezarán la nueva dirigencia nacional del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).

Durante sesión cerrada de la asamblea nacional de Morena, la actual encargada de la política interna del país y el hijo del mandatario federal fueron nombrados como los nuevos responsables del partido guinda para los próximos años en sustitución de Mario Delgado, quien será el próximo titular de la Secretaría de Educación Pública federal (SEP).

Alcalde será la nueva presidente de Morena, mientras que López Beltrán será secretario de Organización de su partido. Ambos se comprometieron a continuar con el legado de López Obrador en el movimiento que fundó en 2011.

La nueva presidente presentó un nuevo decálogo que los militantes del partido deberán respetar como priorizar las consultas ciudadanas; informar sobre el uso de los recursos públicos; continuar con el plan de austeridad republicana que impulsó López Obrador.

El representante de México ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Héctor Vasconcelos, propuso a López Beltrán como nuevo secretario de Organización, quien agradeció su apoyo y afirmó que seguirá con los planes gubernamentales que impulsó su padre, aunque lamentó que su llegada al partido ocurra al final del sexenio de López Obrador.

Al respecto, la presidente electa, Claudia Sheinbaum, celebró la conformación de la nueva dirigencia nacional de Morena y confió en que obtendrán resultados positivos en distintos comicios futuros para continuar con el proyecto que denominaron como la cuarta transformación. También negó que pudiera existir en México un nuevo "partido de Estado.

Por su parte, López Obrador, dijo que no se convertirá en cacique, caudillo o líder máximo del partido y aseveró que no intervendrá en las decisiones del partido guinda en los próximos años, ya que se alejará de la vida pública del país.