
Empresarios y contratistas temen revelar información por represalias en Guerrero.
Los Ángeles Press
El asesinato de un empresario vinculado con la campaña de Marcelo Ebrard en Guerrero, la semana pasada, dejó al descubierto cómo se ha ido configurando la red familiar de la gobernadora Evelyn Salgado en el control a discreción de la gestión de obra pública, manejando hasta 900 millones de pesos al año.
Los sobrinos de José Guadalupe Fuentes Brito, el empresario asesinado en la Autopista del Sol, el 29 de julio, se han hecho del control discrecional sobre la asignación de obras públicas del gobierno del estado en contraviniendo la Ley de Obras Públicas del estado de Guerrero, una iniciativa que incluso tuvo reformas en 2020 para "lograr mayor certeza jurídica, transparencia y equidad en el concurso licitatorio y calidad en la obra pública así como erradicar el tráfico de influencias y el conflicto de intereses".
De acuerdo con los medios locales, el funcionario más cercano a la gobernadora Salgado en la adjuicación de obra pública es Rubén Hernández Fuentes, quien ocupa el cargo de Coordinador Operativo de la Gubernatura de Guerrero, y fue identificado como el novio de la gobernadora. El otro implicado es Óscar Omar Hernández Fuentes, hermnao del novio de la gobernadora, quien funge como director de Costos, Presupuestos, Licitaciones y Contratos de la Secretaría de Desarrollo Urbano, Obras Públicas y Ordenamiento Territorial.
Según testimonios de contratistas que pidieron permanecer en el anonimato y fueron proporcionados al periódico Reforma, Rubén Hernández Fuentes contacta inicialmente a empresarios interesados en invertir y luego comunica a su hermano, Omar, para que se lleven a cabo las adjudicaciones bajo comisiones.
Estos testimonios también indican que algunos empresarios se mantienen callados por temor a perder oportunidades de obras durante los siguientes cuatro años de gobierno de Evelyn Salgado. Lo que ha generado malestar entre los constructores, según el reporte de los medios locales, quienes señalan a los funcionarios de corrupción y de favorecer a unos sobre otros, con la tolerancia de la mandataria, y el resguardo de su padre, quien a su vez se presume como uno de los amigos cercanos del presidente Andrés Manuel López Obrador.
El asesinato de José Guadalupe Fuentes y su hijo, el pasado 29 de julio en la Autopista del Sol por un grupo armado, ha generado varias pistas de investigación a las autoridades, pero los mismos agentes de la fiscalía saben que tienen las "manos atadas", según la fuente.
En adminsitraciones pasadas, los hermanos Hernández Fuentes, sobrinos del empresario asesinado, fueron proveedores del gobierno estatal a través de su empresa "Compañía Distribuidora y Constructora Zedna", recibiendo obras de sexenios priistas por medio de las Secretaría de Salud, la del Trabajo, la de la Mujer y del Instituto Electoral.
Los empresarios constructores en Guerrero han acusado a los hermanos Rubén y Óscar Hernández Fuentes, de tráfico de influencias y extorsión ahora como servidores públicos, quienes cobran comisión por asignar obras del estado a empresas de sus amigos o de quien les pague la comisión, sin seguir procesos de licitación pública. Y señalaron que existe corrupción y un conflicto de interés debido a la relación sentimental entre coordinador operativo del gobierno de Guerrero y la gobernadora.
Los empresarios demandan que se realice una investigación financiera de la Contraloría del Estado y la Auditoría Superior del Estado (ASE) para examinar la falta de transparencia en la asignación de obras en la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas.
Rubén Hernández Fuentes, ya tenía una cercanía con el senador Félix Salgado Macedonio, padre de la gobernadora Evelyn Salgado, lo que le ha favorecido para la obtención del cargo de coordinador operativo de la oficina de gobierno. El tío de Rubén y Omar, José Guadalupe Fuentes Brito, también tenía una relación cercana con Félix salgado Macedonio.