
Guadalupe Lizárraga Lunes, 16 de Diciembre del 2024
Jens Herrera, siendo militar, fue detenido el 18 de octubre de 1996 en el estado de Morelos, acusado falsamente junto con sus coacusados Edgar Saúl Montiel Gómez y Tirso Zúñiga.
Por Guadalupe Lizárraga
Jens Herrera Guzmán ha pasado 28 años en prisión preventiva, acusado de secuestro sin pruebas. Una cifra que refleja no sólo el tiempo transcurrido, sino también el drama humano detrás de su caso. Él mismo dice que apenas puede sobrevivir con lo que le ayuda su familia. Siendo militar, fue detenido el 18 de octubre de 1996 en el estado de Morelos, junto con sus compañeros Edgar Saúl Montiel Gómez y Tirso Zúñiga, entre otros. Pero su situación está marcada por una serie de irregularidades jurídicas que aún hoy lo mantienen en prisión sin sentencia.
En una entrevista con Los Ángeles Press, Jens Herrera Guzmán, quien actualmente se encuentra recluido en el penal de Tepexi de Rodríguez, Puebla, compartió su testimonio y las numerosas luchas legales que ha enfrentado a lo largo de estos años. "Han pasado dos años para que me permitieran ir a una audiencia", explicó, refiriéndose a los largos periodos de espera y la falta de atención jurídica a su caso.
En octubre de 2014, Herrera presentó su defensa a través de un incidente de libertad por desvanecimiento de datos. Posteriormente, en un juicio de amparo identificado con el número 593/2023, promovido ante el Juzgado Cuarto de Distrito en materia penal, se determinó que sus coacusados fueran liberados de diversos cargos, ya que las autoridades judiciales concluyeron que no existían elementos probatorios suficientes para acreditar la responsabilidad de los mismos. Sin embargo, el caso de Herrera sigue sin resolverse, a pesar de la falta de pruebas y las inconsistencias en las acusaciones.
"Con todas las pruebas que hay ahora, si no existen las declaraciones ministeriales, si hay varios implicados con acusaciones separadas, si hay un proceso viciado y torturas… ¿por qué seguimos en prisión sin sentencia?", se pregunta con frustración. A lo largo de los años, las pruebas que alguna vez sustentaron su detención han quedado desvanecidas, y el juez cuarto de lo penal, el 19 de diciembre de 2023, declaró nulas y extintas las evidencias por lo que lo mantenían en prisión.
Una de las acusaciones más controvertidas en su caso involucra al testigo clave, como supuesta víctima, Víctor Manuel Montalvo de los Santos, quien identificó a Herrera como el chofer de los secuestradores. No obstante, Montalvo de los Santos fue liberado en abril de 1996, y su última declaración ante el Ministerio Público fue inconsistente. Según Montalvo, Herrera medía 1.80 metros y tenía tez blanca. Pero Jens Herrera no tiene esa estatura y su piel es morena. A pesar de esta discrepancia, las autoridades lo detuvieron con ese señalamiento el 18 de octubre de 1996, y fue presentado por el entonces agente del Ministerio Público Felipe Morales Escamilla. La acusación en su contra se sustentó en la declaración ministerial de Montalvo y en varios testimonios de supuestas víctimas, pero estos medios de prueba fueron considerados ilícitos en los amparos promovidos por sus coacusados, entre ellos Edgar Saúl Montiel.
Entrevista telefónica a Jens Herrera recluido en el penal de Tepexi de Rodríguez, Puebla
La causa penal 240/1996-4 es el caso de Herrera y sus coprocesados que ha sido marcado por graves irregularidades. Las pruebas que lo han mantenido encarcelado por más de 28 años han sido descalificadas por los tribunales. El examen antropométrico practicado a Herrera en el penal de Tepexi de Rodríguez reveló que no coincidía con las descripciones del acusador, lo que pone aún más en duda la validez de las acusaciones en su contra.
En un desesperado llamado a la justicia, Jens Herrera pidió al juez Felipe de Jesús Ventura Hernández que no retrasara más su proceso. "Llevo 28 años, 1 mes y 3 días en prisión preventiva", dijo con voz quebrada. "Dos años aquí en el penal de Tepexi de Rodríguez, Puebla, sin ninguna audiencia". La espera y la incertidumbre se han convertido en una constante en su vida, pero Herrera sigue luchando por su libertad, a pesar de los obstáculos que se le han presentado a lo largo de su proceso.
Mientras tanto, sus coacusados han ganado amparos, pero les han dictado auto de formal prisión por otras causas fabricadas, como el caso de Edgar Saúl Montiel Gómez, quien ha pasado 27 años y 4 meses en prisión preventiva.
El caso de Jens Herrera refleja una tragedia que se repite en muchas cárceles del país, donde 93 mil personas permanecen encarceladas sin una sentencia, según datos oficiales, y son sometidas a procesos judiciales interminables y, en muchos casos, sin que se les otorgue el derecho a una defensa justa. A pesar del desvanecimiento de las pruebas que lo incriminaban falsamente, Jens Herrera sigue secuestrado por el estado de Puebla, sin más justificación.