Protestant Accountability, un desarrollo auspicioso

Rodolfo Soriano-Núñez

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¿Incluir a Naasón Joaquín García en Protestant Accountability obligará a que el gobierno de México abra una investigación criminal por el abuso en La Luz del Mundo?

Protestant Accountability podría ayudar a comprender y prevenir el abuso sexual, al tiempo que obliga a las autoridades a ofrecer a las víctimas una medida de justicia.

Por Rodolfo Soriano-Núñez

Durante los últimos 40 años, la mayor parte de la atención en lo que respecta al abuso sexual en contextos religiosos se ha concentrado en lo que sucede o no en la Iglesia Católica. Las razones de tal énfasis no se deben, como argumentan con frecuencia las alas más intolerantes de esa iglesia, a que exista una suerte de trama anticatólica.

A menudo, lo que atrae más atención hacia Roma es producto de la estructura de la Iglesia Católica: el hecho de que, a diferencia de las iglesias ortodoxas, orientales, anglicana, luterana y las muchas derivaciones de lo que fue el calvinismo durante los primeros años de la Reforma protestante, con la Iglesia Católica es fácil centrar la atención en un único líder global, el papa y la Curia romana, la estructura más cercana a él para administrar las más de tres mil diócesis y poco menos de seis mil obispos que existen en todo el mundo.

Nada de eso ocurre en el mundo cristiano no católico, y existen patrones similares al tratar con organizaciones religiosas no cristianas que, en general, carecen de la estructura de autoridad relativamente unificada que la Iglesia Católica ha tenido al menos desde el siglo XI de la era actual.

Por eso es importante destacar el esfuerzo del equipo detrás de BishopAccountability.org, una fuente clave de información sobre lo que es desde los ochenta la crisis de abuso sexual en la Iglesia Católica, para facilitar, con la participación de personas no católicas, la aparición de ProtestantAccountability.org (www.protestantaccountability.org), que debuta con un índice base de 2,700 líderes religiosos no católicos acusados, la mayoría de ellos con alguna presencia activa en Estados Unidos.

Desde luego, el título del sitio web generará controversia, pues incluye iglesias u organizaciones religiosas que no se ven a sí mismas como protestantes. Lo importante es que, la semana pasada, ProtestantAccountability.org (contenido en inglés) empezó a operar con una estructura y diseño similares a los de BishopAccountability.org (contenido en inglés) en el ámbito católico, como una base de datos que agrega cualquier información disponible sobre abuso sexual en iglesias cristianas no católicas y no ortodoxas.

En cuanto a las iglesias ortodoxas u orientales que no están en comunión con Roma, es posible acceder a la base de datos pública mantenida por Prosopon (contenido en inglés). Su base de datos da continuidad al trabajo realizado antes por fieles ortodoxos en Pokrov.org, un sitio web ya desaparecido.

Hermina Nedelescu y Katherine Archer tomaron la base de datos original de Pokrov, la enriquecieron con información adicional, lo que permite identificar «para cada depredador presunto o ya acusado, (…) el obispo supervisor ante quien el abusador rinde cuentas en última instancia», como dijo Nedelescu a Religion News Service en 2025 (contenido en inglés). Fue gracias a Prosopon que se pudo arrojar luz sobre el calvario que John Metsopoulos vivió en la Ciudad de México, hace poco menos de un año, en el texto enlazado a continuación.

La transparencia os hará libres

Como ocurrió originalmente con BishopAccountability.org, la base de datos actual en ProtestantAccountability.org tiene un marcado sesgo hacia casos y realidades relacionadas con el mundo angloparlante. Es fácil prever que, dados los amplios intercambios que existen entre las organizaciones religiosas del mundo angloparlante y sus organizaciones hermanas o hijas en los mundos de habla española y portuguesa de América Latina, España y Portugal, se superará el sesgo a medida que la base de datos facilite e incremente los flujos de información y datos.

Aunque BishopAccountability.org todavía ofrece un relato mucho más detallado de lo que sucede en el mundo angloparlante, los frecuentes intercambios entre las diócesis católicas de Estados Unidos y Canadá con sus contrapartes en América Latina permiten ahora rastrear a depredadores y abusadores trasladados de un lugar a otro.

En su menú superior hay una pestaña etiquetada como International, y cuando se ingresa allí es posible acceder a información relativamente detallada sobre casos en Argentina, Chile y Haití en América Latina, así como información de Irlanda y Filipinas, y una categoría llamada simplemente «Casos internacionales», junto con documentación sobre los esfuerzos para involucrar a las Naciones Unidas en el tema.

Cuánto tiempo le tomará a ProtestantAccountability.org desarrollar una base de datos tan densa y detallada como la de BishopAccountability.org es algo que nadie sabe. A pesar de las críticas que muchos obispos católicos de América Latina lanzan, aunque sea en privado, contra BishopAccountability.org como una entidad sostenida por «enemigos activos (y acaudalados) de la Iglesia Católica», el hecho es que ellos, como muchas otras organizaciones sin fines de lucro, dependen en gran medida de donaciones tanto de dinero como de tiempo de personas dispuestas a crear las bases de datos y los sitios web como tales, capaces de escanear y subir documentos legales, noticias y testimonios de víctimas y sus familiares para documentar lo ocurrido en la Iglesia Católica durante las últimas cuatro décadas aproximadamente.

A la izquierda, Margarita Zavala de Calderón, esposa del expresidente Felipe Calderón Hinojosa. A su izquierda, Eva García de Joaquín, la madre de Naasón Joaquín García. 14 de diciembre de 2018. Imagen de la cronología oficial de Movimiento Ciudadano Jalisco en www.flickr.com/photos/dipciudadanos/31392369917/in/photostream/.

Al día de hoy, los esfuerzos combinados de sobrevivientes, sus amigos, defensores y medios de comunicación han permitido que BishopAccountability.org sea la fuente principal cuando se intenta descifrar las trayectorias de sacerdotes y diáconos depredadores y abusadores en la Iglesia católica en los Estados Unidos y en otros lugares. Su sección Abuse Tracker (contenido en inglés) es una herramienta clave para evaluar la escala y amplitud de la crisis, incluso cuando se limita a los casos católicos.

Rastrear las trayectorias profesionales de los obispos católicos es relativamente fácil gracias a CatholicHierarchy.org y GCatholic.org, pero no lo es tanto cuando se trata de sacerdotes, diáconos y otros líderes católicos, más aún los «hermanos religiosos», es decir, frailes o alguna categoría similar, y resulta aún más difícil cuando se trata de los presuntos líderes «laicos» de movimientos como el Opus Dei, Regnum Christi, el Sodalicio de Vida Cristiana y otros movimientos religiosos relativamente nuevos que, a propósito, ocupan categorías liminales en la Iglesia Católica para facilitar la opacidad, el secreto, la impunidad y/o evitar la rendición de cuentas.

En países como Estados Unidos, Canadá, Alemania o Francia, la Iglesia Católica aprendió a golpe de escándalos que las estrategias tradicionales de opacidad, aturdimiento o manipulación psicológica y mentiras intensifican el efecto corrosivo del escándalo en lugar de contenerlo. Así, ahora se tiene acceso a sus nombramientos programados regularmente, así como a los cambios forzados por muerte, enfermedad o acusaciones, como lo demostró el texto enlazado después de este párrafo que compara, entre otros, casos de México y Alemania.

Pero, como esta serie ha demostrado recientemente con casos de toda América Latina, la transparencia, incluso con los nombramientos ordinarios, es un bien escaso en las diócesis católicas, más aún cuando existe una acusación contra un sacerdote o diácono. En esos casos, de inmediato se observa el encubrimiento y el cierre de filas.

En la Ciudad de México, como uno de los muchos ejemplos posibles, es fácil averiguar si un sacerdote cuenta con las licencias requeridas por la Arquidiócesis de México para celebrar misas y otros rituales, pero es casi imposible ubicar dónde ha sido asignado un sacerdote determinado, como sí se puede hacer en arquidiócesis de tamaño similar en Estados Unidos o Canadá, tales como Nueva York, Chicago o Montreal.

Averiguar quiénes son los sacerdotes acusados es necesario para ayudar a que otras víctimas den el paso. Ese es el enfoque que, hoy en día, sigue la mayoría de las diócesis católicas francesas cuando un sacerdote es señalado como un posible abusador. Lamentablemente, en América Latina, tanto en entornos católicos como no católicos, los líderes religiosos aún apuestan por el secreto, buscan evitar la transparencia, como lo demostró el texto enlazado antes de este párrafo en julio.

La necesidad de transparencia en los nombramientos de clérigos ya ha sido reconocida por las autoridades. En Colombia, como demuestra el texto enlazado después de este párrafo, la Corte Constitucional falló a favor de Miguel Ángel Estupiñán y Juan Pablo Barrientos para obligar a las diócesis católicas de ese país a publicar sus bases de datos completas de nombramientos.

Es así, porque es la única forma de averiguar qué ha sucedido con muchos potenciales depredadores en ese país y en otros lugares de América Latina y del mundo; pero, a pesar del fallo, aún no está claro cuándo estarán disponibles los datos ni cómo se pondrán a disposición del público.

Apostar por la opacidad

Lamentablemente, los líderes religiosos de América Latina, católicos o no, buscan eludir la transparencia a pesar de los efectos conocidos de la opacidad en los casos de abuso sexual. Tales efectos van más allá del trauma físico y emocional inmediato; cuando se agregan distintos casos, el abuso sexual degrada severamente el capital social: la confianza fundamental que mantiene unidas a las sociedades.

Cuando las instituciones religiosas responden a las acusaciones con opacidad o con ataques contra denunciantes y periodistas, como hizo el cardenal Norberto Rivera Carrera en México al defender a Marcial Maciel en los noventa, intentan proteger el prestigio institucional a expensas de la confianza, del capital social.

Incluso si, como lo demuestran los textos publicados el año pasado y a principios de este, enlazados antes y después de este párrafo, es imposible sostener que la crisis de abuso sexual sea la única responsable de la pérdida de fieles, católicos y de otras denominaciones en América Latina, está claro que no ayuda y también está claro que daña la credibilidad de y la confianza en los líderes religiosos.

Lo que emerge es la realidad desértica descrita en esas dos entregas, impulsada por una pérdida catastrófica de credibilidad. Hace dos o tres décadas, muchos líderes religiosos no católicos veían a América Latina como una especie de «tierra prometida», toda una región con dos idiomas principales muy estrechamente relacionados, que ofrecía la oportunidad de crecer.

Y crecieron, pero hoy en día el único tipo de práctica religiosa que crece desde Tijuana, México, hasta Ushuaia, Argentina, es la de los sin religión (nones), es decir, aquellos que tal vez creen en alguna idea de un ser superior o vida espiritual, pero no están dispuestos a declararse católicos, pentecostales o bautistas.

La forma en que los líderes no católicos naveguen esta dinámica —ya sea replicando estas tácticas defensivas o aceptando la transparencia pública— definirá si han aprendido algo de sus colegas católicos. ¿Imitarán la defensa que Rivera hizo de Maciel? ¿Reconocerán la necesidad de ser transparentes y rendir cuentas?

En el mundo no católico, estos problemas son más relevantes ya que los límites entre el clero y los laicos son más difusos y porque el número de líderes que no deben rendir cuentas a nadie es mucho mayor que en las iglesias católica, ortodoxa y anglicana.

En la fila superior, con corbata negra, Naasón Joaquín García durante la celebración de 2018 de su liderazgo en la Luz del Mundo . A su izquierda, el entonces gobernador de Baja California, Jaime Bonilla. En la siguiente fila, con un blazer blanco, Eva García de Joaquín, madre de Naasón. En la primera fila, con una corbata morada, Hamlet García Almaguer, hoy exdiputado federal en México. 14 de diciembre de 2018. Imagen en la cronología oficial de Movimiento Ciudadano Jalisco en www.flickr.com/photos/dipciudadanos/32459361988/in/photostream/.

Ese es uno de los principales desafíos que ProtestantAccountability.org enfrentará en el futuro inmediato, ya que muchas iglesias pequeñas funcionan como negocios familiares o incluso personales, con poca o ninguna supervisión y con actitudes sectarias profundamente arraigadas, lo que otorga a sus líderes mayor margen de maniobra al tratar cualquier asunto que afecte a la comunidad.

Esas actitudes no son exclusivas de las denominaciones pequeñas. Están presentes en iglesias más grandes y estables, desde Roma hasta Salt Lake City, con el riesgo permanente de ataques contra quienes denuncian y critican a los jerarcas religiosos.

Tal vez por eso, incluso si allí se encuentran los nombres de individuos ya condenados por el sistema de justicia de Estados Unidos, la plantilla de ProtestantAccountability.org incluye un descargo de responsabilidad para advertir a los lectores sobre las razones detrás de la inclusión de cualquier individuo u institución en la lista.

Cuando se abre la página dedicada a Naasón Joaquín García (contenido en inglés), el líder de la Iglesia La Luz del Mundo, o a cualquiera de los otros seis líderes de esa organización religiosa, hay que leer el descargo de responsabilidad que traducido dice:

  • Protestant Accountability funciona como un servicio de información interactivo que distribuye contenido creado o proporcionado por otros usuarios y proveedores de contenido. Este sitio se basa en noticias públicas e información de acceso público para su contenido. Si se encuentra alguna información incorrecta, contáctenos y con gusto la corregiremos. Nada aquí debe interpretarse como una acusación de culpabilidad. Las personas acusadas de delitos son inocentes hasta que se demuestre su culpabilidad.

En el caso de Naasón Joaquín García, California ya lo declaró culpable, y se encuentra en proceso de recibir un castigo más severo al concluir un juicio federal en Estados Unidos en algún momento del próximo año, por lo que no hay duda de que es culpable.

Sin embargo, al menos en términos de su propia iglesia, no rinde cuentas a nadie más que a sí mismo. Dada la estructura de autoridad en esa organización, heredó el cargo de su padre, quien a su vez lo heredó de su abuelo y, a pesar de estar ya en prisión en Estados Unidos, no hay señales de que haya sido removido de su posición.

Incluso si, de manera oportunista, el gobierno de México finalmente reconoce lo que ha desestimado durante décadas, Naasón Joaquín, el profeta de la Iglesia La Luz del Mundo, también podría ser juzgado en tribunales mexicanos, aunque eso sigue siendo, hasta ahora, una mera posibilidad, ya que la Fiscalía General de la República en México ya estuvo dispuesta a retirar, a finales de 2025, todos los cargos en su contra.

Sólo el costo político de permitir que eso ocurriera llevó a que el gobierno federal buscara salvar las apariencias al resucitar una investigación sobre los múltiples abusos perpetrados por Naasón Joaquín y sus allegados del lado mexicano de la frontera.

De pie, la exprimera dama de México, Margarita Zavala, es aclamada por la multitud que celebra el aniversario de Naasón Joaquín García como líder de la Iglesia de la Luz del Mundo. Detrás de ella, Enrique Alfaro y Naasón aplauden. 14 de diciembre de 2018. Imagen de la cronología de Movimiento Ciudadano Jalisco en www.flickr.com/photos/dipciudadanos/45418829085/in/photostream/

El hecho de que Naasón Joaquín García y seis de sus colaboradores, incluida su madre, ya estén incluidos en ProtestantAccountability.org es sólo uno de los muchos ejemplos de desarrollos auspiciosos que podrían surgir como consecuencia de la existencia misma de ese sitio web.

A pesar de que el proceso judicial contra Naasón Joaquín García en California recibió una amplia cobertura mediática tanto en Estados Unidos como en México, las comunidades de La Luz del Mundo a ambos lados de la frontera aún protegen su condición de profeta de Dios, hijo y nieto de profetas designados de manera similar.

Durante el juicio en California, las redes sociales en español presenciaron desesperados esfuerzos de defensa por parte de los miembros de la Iglesia La Luz del Mundo para presentar el juicio no como una acción policial contra delitos graves, sino como una conspiración dirigida por un «católico malvado» decidido a destruir su iglesia.

El «católico malvado» era el entonces fiscal general de California, Xavier Becerra, quien actualmente es el candidato demócrata a gobernador de California. La difamación de Becerra a manos de los líderes de La Luz del Mundo es un ejemplo de cómo los grupos sectarios fabrican enemigos para evitar la rendición de cuentas.

Lo que es peor, a pesar de la manera en que la Luz del Mundo hace que sus fieles se diferencien tanto como sea posible de los católicos, su defensa en redes sociales de Naasón Joaquín García fue casi la misma que usó, a principios de este siglo, la Legión de Cristo, cuando sus miembros amenazaban a quien compartiera en la Internet de la época noticias sobre los abusos de Maciel en blogs, Messenger y correo electrónico.

¿Hermosa Provincia?

Si uno presta atención a lo que ocurre en México, es difícil esperar un cambio por parte de los líderes de La Luz del Mundo. Lejos de reconocer cualquier error de Naasón Joaquín García, su madre y los otros cinco colaboradores ya incluidos en ProtestantAccountability.org, parecen decididos a convertir de manera más explícita lo que queda de su capital religioso en un partido político local en su cuna, el barrio llamado Hermosa Provincia, en Guadalajara, Jalisco, en el occidente de México.

Aún no está claro si la autoridad electoral local les dará el visto bueno, pero es imposible ignorar cómo sus antiguos aliados en las elecciones nacionales, el actual partido gobernante a escala nacional, Morena, ya se ha opuesto a su registro como partido político local, tal vez porque Morena quiere presentarse como un «partido humanista mexicano» y los líderes de La Luz del Mundo están empeñados en etiquetar a su organización como «Partido Humanista».

Cuatro jóvenes cantantes durante la celebración del liderazgo de Naasón Joaquín García en la Iglesia de la Luz del Mundo en 2018. 14 de diciembre de 2018. Imagen de la cronología oficial de Movimiento Ciudadano Jalisco en www.flickr.com/photos/dipciudadanos/45608068334/in/photostream/.

El asunto es aún más relevante dado que Jalisco es uno de los pocos estados mexicanos que se ha resistido a votar por Morena, y La Luz del Mundo se hizo de un nombre en la política local de la Zona Metropolitana de Guadalajara por ser capaz de entregar bloques enteros de fieles muy leales, dispuestos a mantener los pactos secretos alcanzados por sus líderes con el viejo Partido Revolucionario Institucional desde los setenta y, más recientemente, con Morena.

Y de manera similar a la de cualquier diócesis católica mexicana, La Luz del Mundo hace poco o nada por informar sobre sus nombramientos ordinarios o especiales para cualquier cargo en la estructura de esa organización en México o en otros países.

Blindados por la noción de que son una minoría elegida que lucha contra un entorno adverso decidido a destruir la pureza de su fe, los líderes de La Luz del Mundo resisten los llamados de los sobrevivientes mexicanos a responder por agresiones que se remontan a los días en que Samuel Joaquín Flores, padre de Naasón, era el profeta.

En ese sentido, un desafío clave que ya se presenta para ProtestantAccountability.org es si podrán o no ayudar a las víctimas de abuso a ambos lados de la frontera a descifrar las trayectorias profesionales de los líderes depredadores de la Iglesia La Luz del Mundo y, tal vez de manera más significativa, a identificar cómo los laicos de esa organización ayudaron a esos líderes depredadores a lograr sus fines y a imponer el silencio, incluidos los familiares de las víctimas.

Como ocurre en los contextos católicos, las víctimas suelen provenir de los entornos más cercanos a la organización, a sus estructuras y prácticas, pues las posibilidades de ejercer control total sobre ellas son mayores que con quienes no pertenecen o son incapaces de calibrar cuán poderoso es el depredador dentro de la organización.

Esa es la narrativa que surge de los testimonios de las cinco sobrevivientes que, según la tradición jurídica de Estados Unidos, se identifican sólo como “Jane Does” en la investigación penal en California. Sin embargo, aunque el juicio y la condena estatal de Naasón Joaquín García son muy útiles, son apenas la proverbial «punta del iceberg», como demuestra la evidencia reunida en la acusación federal, cuya versión "sellada", la que está disponible al público, aparece en el cuadro previo a este párrafo como PDF.

Si uno presta atención a lo que está disponible ahora, existen cargos que van desde la delincuencia organizada (racketeering) hasta el tráfico sexual y la explotación infantil. Lo que es peor, también hay evidencia de abuso a lo largo de varias generaciones que involucra a docenas de menores y mujeres jóvenes identificadas en California y Texas en Estados Unidos, y en Jalisco en México, a lo largo de varias décadas.

Aunque han sido cautelosos para evitar daños a sus clientes, los abogados que representan a las víctimas que se valen ahora de las llamadas ventanas retroactivas en California (contenido en inglés) y grupos de defensa como Survivors of Apostolic Abuse (SoA, Sobrevivientes de Abuso Apostólico) estiman el número de víctimas durante los liderazgos de Samuel Joaquín Flores y su hijo Naasón, entre cientos y potencialmente miles.

Como ocurre en entornos católicos, mormones y de otros grupos religiosos, el abuso en La Luz del Mundo no se reduce a casos aislados o “lobos solitarios”; son sistemas institucionalizados de captación y manipulación o grooming de víctimas.

Dado que las mujeres jóvenes eran asignadas al servicio directo de Naasón Joaquín, como las «Siervas» o el Grupo Incondicional, las víctimas describen un entorno de abuso generalizado, multigeneracional y reforzado por el secreto institucional y prácticas sectarias de lealtad a La Luz del Mundo, a Naasón y sus cercanos.

Esas prácticas sectarias, que recuerdan lo que ocurre todavía ahora en el Opus Dei, la Legión de Cristo o los restos del Sodalicio, permiten a los líderes declarar enemigos vitales de la organización y de Dios mismo a quien quiera que los critique o denuncie los abusos que ocurren en sus filas.

Además de estas características comunes a otras víctimas de abuso, las víctimas de La Luz del Mundo reclutadas en México eran con frecuencia atraídas con promesas de acceder a visas y permisos de residencia para vivir en Estados Unidos.

Incluir a Naasón Joaquín García en ProtestantAccountability.org no es sólo un registro más en una base de datos; es una oportunidad para que las víctimas de otros líderes en esa organización sean escuchadas, sea que vivan en Estados Unidos, México o en cualquier país donde esa denominación ha actuado en las últimas cuatro décadas.

Como ocurre en otras iglesias afectadas por estas prácticas, la idea de que el abuso es un mito promovido por los enemigos de la iglesia aún es clave para disuadir a las víctimas sobre la validez o la credibilidad de sus testimonios.

Lamentablemente, hasta ahora, la única información disponible en esa base de datos es la que proviene de la investigación penal en California, pero pronto se tendrá acceso a la investigación penal federal en Estados Unidos y tal vez eso ejerza alguna presión sobre las autoridades mexicanas para que hagan algo por ayudar a las víctimas de abuso en esa organización religiosa, así como a quienes han pasado por experiencias similares en entornos católicos o de otros tipos.

Uno debe tener en cuenta que, cuando se comparan los efectos de las acusaciones en materia de abuso sexual de clérigos en México y Estados Unidos, está serie ha encontrado al menos tres ejemplos de cómo lo que importa no es qué tan dispuesto estaba el papa Francisco o qué tanto está León XIV a atender los reclamos concretos de víctimas mexicanas o de Estados Unidos de esa plaga en contextos católicos.

Como los cuatro textos que comparan a Texas con Chihuahua y a California con las Baja Californias en México vinculados antes y después de este párrafo prueban, la clave es qué medidas específicas han tomado las autoridades de Texas y California para castigar a los depredadores sexuales cuando se compara con la calma que uno observa en Chihuahua, las Baja Californias y México en general.

Si uno analiza con más cuidado, en los hechos, la instrucción del papa Francisco de 2019 de que todas las diócesis católicas crearan al menos una comisión para prevenir el abuso sexual de clérigos ha sido acatada y cumplida por las diócesis católicas de California, Texas y en casi todo Estados Unidos, mientras que ni la arquidiócesis de Tijuana, Baja California ni la diócesis de Ciudad Juárez, Chihuahua, lo han hecho.

No hay razón para esperar un comportamiento distinto de La Luz del Mundo. En ese sentido, lo que sea que ocurre en Estados Unidos, sea en el caso de Naasón Joaquín y sus juicios en California y el federal en Nueva York o en la forma de su inclusión en la base de datos de ProtestantAccountability.org obliga a los gobiernos federal y estatales de México a explicar por qué nada ocurre al sur del río Bravo.

Finalmente, debe destacarse que existen otras bases de datos específicas para distintas denominaciones disponibles a través de BishopAccountability.org y ProtestantAccountability.org. Una es específica para la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días y sus muchas escisiones en México, Estados Unidos y Canadá.

Hay dos para los Testigos de Jehová disponibles aquí además de aquí. Hay una para las diversas expresiones de la fe judía aquí, otra para quienes se identifican como budistas, una más para practicantes de yoga en Siddha Yoga y una identificada de manera genérica como dedicada a "Cultos". Lamentablemente todos estos sitios sólo están disponibles en inglés.

Combinadas con la mencionada Prosopon para las iglesias ortodoxas y orientales que no están en comunión con Roma, ofrecen una prueba palpable de que el abuso sí ocurre en contextos religiosos, pero de ninguna manera prueban que sea inevitable, aunque sí demuestran que la práctica religiosa moviliza recursos simbólicos y materiales que facilitan el abuso y que es necesario mantener una mirada vigilante sobre los líderes religiosos para prevenir el abuso sexual a manos de clérigos.

El coro que cantó durante la ceremonia de 2018 para celebrar el liderazgo de Naasón Joaquín García en la Iglesia de la Luz del Mundo. 14 de diciembre de 2018. Imagen de la cronología oficial de Movimiento Ciudadano Jalisco en www.flickr.com/photos/dipciudadanos/31392362517/in/photostream/.

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Un resumen de este texto está disponible en audio después de este párrafo.

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Nota de producción: El texto del resumen, como el principal, fueron escritos y editados sólo por el autor. La grabación de la lectura del audio se hizo con una herramienta de texto-a-habla (Microsoft Word vía Web). La IA se usó sólo para generar la voz y no para la creación del contenido.