Enérgica condena del papa Francisco a la venta y tráfico de armas
Enérgica condena del papa Francisco a la venta y tráfico de armas

Rodolfo Soriano-Núñez

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El papa Francisco condenó, una vez más, la doctrina de la "Guerra justa".

También el papa Francisco pidió al Consejo de Seguridad respetar y aplicar el estatuto de «Naciones Unidas con transparencia y sinceridad».

Por Rodolfo Soriano-Núñez

En un mensaje preparado antes de la intervención quirúrgica que lo tiene hospitalizado en el Policlínico Gemelli de Roma, el papa Francisco hizo un llamado al Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas a respetar y aplicar el estatuto "de las Naciones Unidas con transparencia y sinceridad, sin segundas intenciones, como un punto de referencia obligatorio de justicia y no como un instrumento para disfrazar intenciones espurias".

El llamado fue acompañado de una severa condena a la venta y el tráfico de armas. De acuerdo con Jorge Mario Bergoglio, "es verdad que, desde el punto de vista económico, la guerra atrae más que la paz, en cuanto favorece la ganancia, pero siempre de unos pocos y en detrimento del bienestar de enteras poblaciones".

Afirmó que "el dinero ganado con la venta de armas es dinero manchado con sangre inocente. Hace falta más valor para renunciar a una ganancia fácil y preservar la paz que para vender armas, cada vez más sofisticadas y poderosas".

La condena de la venta de armas, la unió a una de las críticas más frecuentes que él ha hecho a lo que fue, durante muchos siglos un aspecto clave de la teología católica, la así llamada Doctrina de la Guerra Justa, que fue usada para justificar entre otras muchas cosas, las operaciones militares con las que España, Portugal, Francia, Inglaterra, los Países Bajos, Bélgica y otras naciones europeas construyeron imperios en América, Asia y África.

Hace unos meses, justo el día de su primer ingreso al Policlínico Gemelli, la Santa Sede repudió en todos sus términos y de manera inequívoca la llamada Doctrina del Descubrimiento que usó, a su vez, la Doctrina de la Guerra Justa como uno de sus elementos clave.

 

 

 

La condena la hizo el papa Francisco al advertir que es necesario "salir de la lógica de la legitimidad de la guerra; si esto podía tener valor en tiempos pasados, en los que los conflictos armados tenían una capacidad más limitada, hoy, con las armas nucleares y de destrucción masiva, el campo de batalla se ha vuelto prácticamente ilimitado y los efectos, potencialmente catastróficos".

"Ha llegado el tiempo -agregó- para decir seriamente “no” a la guerra, para afirmar que las guerras no son justas, sólo la paz es justa; una paz estable y duradera, no construida sobre el equilibrio tambaleante de la disuasión, sino sobre la fraternidad que nos une".

Al criticar de manera indirecta la política de los vetos mutuos que caracteriza las interacciones de los países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad, el papa Francisco dijo que "la paz no debe ser débil, inútil y servil, sino fuerte, tanto por las razones morales que la justifican como por el consentimiento compacto de las naciones que la deben sostener".

Además de Estados Unidos y Rusia, como heredera de la antigua Unión de Repúblicas Soviéticas Socialistas, China, Francia y el Reino Unido tienen el poder para vetar cualquier resolución que el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas pudiera impulsar por sí mismo o a petición de la Asamblea General de la misma organización.

Esas dinámicas de veto han sido criticadas por distintos expertos en relaciones internacionales. En 2019, por ejemplo, el internacionalista indio Dilip Shina publicó en Indian Foreign Affairs Journal un texto que da cuenta de la manera en que los cinco países con derecho a veto obstaculizan el desarrollo de cualquier política coherente del Consejo de Seguridad. En uno de sus párrafos dice:

"Los países con veto han conservado celosamente este poder y lo han usado libremente para proteger sus intereses. Es la regla más controversial del Estatuto de Naciones Unidas y la causa principal de frustración con el trabajo del Consejo de Seguridad. Cualquier reforma del Estatuto que no considere el poder de veto carecería de significado aunque, al mismo tiempo, cualquier propuesta para modificarlo estaría muerta desde el inicio" (p. 267).

El economista chileno Augusto López-Claros presidente del Global Governance Forum, también ha expresado severas críticas al funcionamiento del Consejo de Seguridad y llamó en 2022 a que se elimine del Estatuto de las Naciones Unidas.

El texto íntegro del mensaje del papa Francisco al Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas se puede consultar aquí. El mensaje fue leído ante el pleno del Consejo por el arzobispo británico Paul Richard Gallagher, secretario de Relaciones con los Estados de la Secretaría de Estado de la Santa Sede, este 14 de junio de 2023.

El arzobispo británico Paul Richard Gallagher y el papa Francisco.