
Los próximos pasos de la administración Trump en política exterior podrían definir el rumbo de las relaciones entre Honduras y Estados Unidos.
Por Mariela Flores
La designación de figuras clave como Marco Rubio y Mauricio Claver-Carone en la administración de Donald Trump ha despertado expectativas sobre posibles cambios en la política exterior hacia América Latina, particularmente en relación con Honduras.
Itsmania Platero, experta en migración en Honduras, destacó a tunota la importancia de Mauricio Claver-Carone y Marco Rubio en la estructura del gobierno estadounidense.
Claver-Carone, de origen cubano, ha ocupado anteriormente cargos relevantes como presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), donde promovió políticas para la reducción de la pobreza, y como director senior del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.
"Él se desempeñó como el director del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca en los Estados Unidos, y también fue senior en el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, además de lobista", indicó Platero.
Al "tener ese conocimiento sobre el tema de la pobreza en América Latina, sobre la seguridad y cómo potenciar la seguridad de los Estados Unidos, me parece que será una tripleta muy fuerte entre Tom Homan, Marco Rubio y Mauricio Claver", agregó Platero.
Rubio y Claver-Carone comparten una visión enfocada en reforzar la seguridad fronteriza y combatir las causas de la migración irregular, mientras que Homan es el nuevo "zar de la frontera" en el gobierno de Trump.
Riña entre Rubio y Reina
La defensora de derechos humanos también enfatizó la influencia de Marco Rubio, quien ha sido crítico de los gobiernos latinoamericanos señalados por violar los derechos humanos y promover la corrupción.
Al mismo tiempo, recordó que Marco Rubio tuvo un encontronazo con el canciller de Honduras, Enrique Reina, en noviembre de 2023.
Rubio le dijo a Reina que "él era un funcionario de baja categoría" y que "estaba violando los derechos humanos de la población hondureña", enmarcado en el tema que él ha manejado, como el derecho al desarrollo de los pueblos y el derecho que tiene la población migrante para no abandonar su territorio.
Senadores republicanos, incluyendo Marco Rubio, condenaron también en 2023 la injerencia del Gobierno de Honduras en asuntos de otros poderes del Estado, como el Congreso Nacional.
"Emití un comunicado junto al @SenatorRisch condenando la continua mano dura de la presidenta @XiomaraCastroZ contra la separación de poderes en Honduras. El reciente asalto violento por parte de 'colectivos' a miembros del Congreso de Honduras es sumamente preocupante", escribió Rubio en X.
Captura de X
El comunicado se refiere a la vigilia que realizó la presidenta Xiomara Castro en 2022 en el edificio del Legislativo en Tegucigalpa, cuando se formaron dos juntas directivas tras la fallida elección del presidente del Congreso Nacional.
Ante las palabras de Rubio, Enrique Reina respondió diciéndole que respetara la soberanía de Honduras y sugirió no mal informarse con la oposición política del país.
"No hay asalto de colectivos al CN, ni mano dura de la Presidenta o del Ejecutivo al CN. Hay respeto a la división de poderes. Ustedes deben respetar nuestra soberanía y dejar de mal informarse con la oposición que es la que destruyó la institucionalidad con Juan Orlando Hernández, a quienes apoyaron cuando Trump convirtió a Honduras en un narcoestado y violó otros poderes del Estado", indicó Reina.
Este roce marcó un mal precedente en las relaciones de política exterior entre EEUU y Honduras.
Deportaciones
Por su parte, Graco Pérez, analista en derecho internacional, señaló que se prevé la firma de órdenes ejecutivas relacionadas con deportaciones, lo cual podría impactar directamente a Honduras.
"Es preocupante que no exista una estrategia gubernamental clara para recibir a los deportados", comentó Pérez.
Además, lamentó que la relación ideológica con países como Venezuela, Cuba y Nicaragua haya deteriorado los vínculos con Estados Unidos, "nuestro principal socio comercial".
Pérez explicó que los Estados Unidos representan un aliado crucial para Honduras en términos de inversión, lucha contra el narcotráfico y combate a la corrupción; sin embargo, advirtió que estos temas parecen no ser prioridad para el gobierno actual.
En busca de un balance informativo, tunota intentó obtener la postura de la Cancillería hondureña sobre el impacto de estas decisiones en las relaciones bilaterales, pero no obtuvo respuesta del canciller Enrique Reina.
Los próximos pasos de la administración Trump en política exterior podrían definir el rumbo de las relaciones entre Honduras y Estados Unidos, un vínculo clave para la economía y seguridad del país centroamericano.