
Más de 15 millones de ciudadanos en Chile eligen entre la continuidad del proyecto de Gabriel Boric o el ascenso de José Antonio Kast, en la primera elección con voto obligatorio desde 1990.
Por Nayara Bastchke y Mayra Pertossi
Santiago de Chile.- Más de 15 millones de votantes están convocados este domingo para elegir al nuevo presidente de Chile, quien sucederá al izquierdista Gabriel Boric en el período 2026-2030. Si ningún candidato obtiene más de la mitad de los votos válidos, se realizará una segunda vuelta el 14 de diciembre.
En la papeleta figuran ocho aspirantes, aunque las encuestas previas concentran la competencia en cuatro nombres: Jeannette Jara, representante de la izquierda oficialista, y los conservadores José Antonio Kast, Johannes Kaiser y Evelyn Matthei, con opciones reales desde la derecha.
Además del nuevo mandatario, los chilenos renovarán la totalidad de la Cámara de Diputados y la mitad del Senado, en un proceso que marca un hito: es la primera elección presidencial con voto obligatorio desde el retorno a la democracia en 1990.
Los centros de votación abrieron con normalidad, en medio de una campaña dominada por el debate sobre la violencia creciente, la inmigración irregular y la crisis económica. La jornada pondrá a prueba si el electorado respalda la continuidad del proyecto progresista de Boric o se inclina hacia un giro ideológico hacia la derecha.
En la región norteña de Antofagasta, se formaron largas filas en las comisarías de votantes que buscaban excusarse de sufragar. La ley permite evitar la multa —que puede alcanzar los 100 dólares— sólo a quienes se encuentren a más de 200 kilómetros de su lugar de votación, o bien estén enfermos, tengan discapacidad o pensión por invalidez. En caso de enfermedad, es necesario presentar un certificado médico.
Con el voto obligatorio reinstaurado y la participación ciudadana bajo la lupa, Chile enfrenta unos comicios decisivos para definir si mantiene su rumbo progresista o se suma a la ola conservadora que avanza en la región.