Admisible ante CIDH, caso de Antonio Barragán, víctima de tortura

Los Ángeles Press

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Antonio Barragán, víctima de tortura por parte de Eduardo Gallo, abre una nueva etapa internacional en su defensa tras 24 años de prisión injusta.

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Ciudad de México / Washington D.C. — La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) admitió a trámite la petición presentada en favor de Antonio Barragán Carrasco, víctima de tortura y sentenciado injustamente tras ser incriminado falsamente por el empresario Eduardo Gallo y Tello con el apoyo del exsecretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna.

De acuerdo con el oficio fechado el 9 de septiembre de 2025, la CIDH notificó que la denuncia fue enviada al Estado mexicano para que presente sus observaciones en un plazo de tres meses, prorrogable hasta cuatro. En esta etapa de admisibilidad, la Comisión evaluará si el caso cumple con los requisitos para avanzar al análisis de fondo conforme a la Convención Americana sobre Derechos Humanos.

El caso de Antonio Barragán estuvo viciado desde el inicio. Fue detenido de manera arbitraria e ilegal por el propio Eduardo Gallo, acompañado de un policía del estado de Morelos. Durante la detención, en Ensenada, Baja California, Barragán fue sometido a golpizas, asfixia y amenazas de muerte, para luego ser trasladado sin orden de aprehensión a Morelos y encarcelado en el penal de Atlacholoaya, donde lo obligaron a firmar declaraciones autoinculpatorias por el secuestro de Paola Gallo, hija del empresario. Este, con apoyo de un comando vinculado a Genaro García Luna, ejecutó a los verdaderos secuestradores de su hija y, posteriormente, fabricó culpables para justificar las muertes perpetradas en venganza.

Los Ángeles Press ha documentado las agresiones de Gallo y Tello, quien operaba en colusión con funcionarios federales bajo órdenes de Genaro García Luna, entonces secretario de Seguridad Pública, y que su modus operandi consistía en presionar a las autoridades para fabricar culpables y sostener narrativas mediáticas que fortalecieran su papel de “activista” mientras cometía abusos sistemáticos.

Contexto internacional y siguientes pasos

La CIDH recordó que, de no recibir respuesta del Estado en los plazos establecidos, podrá aplicar la Resolución 1/16 y diferir el examen de admisibilidad para acumularlo directamente al fondo del asunto. También ofreció la posibilidad de un procedimiento de solución amistosa, siempre que exista voluntad de ambas partes.

La admisión del caso de Antonio Barragán abre la puerta a que un organismo internacional examine de manera independiente un patrón de fabricación de culpables y uso de la tortura que caracterizó la actuación de Gallo y Tello y su red de aliados en el aparato de seguridad federal.

De avanzar a la etapa de fondo, el expediente no solo podría derivar en medidas de reparación para Antonio Barragán, sino también en un precedente clave que evidencie la responsabilidad del Estado mexicano en la tolerancia de la tortura y en el amparo a actores privados con poder político y mediático.