Acoso sexual de maestros en secundaria de Olinalá Guerrero

Guadalupe Lizárraga

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Imagen ilustrativa de la red.

Por Sergio Ferrer

OLINALÁ, Guerrero.- El 6 de junio de 2013, seis adolescentes denunciaron ante la Policía comunitaria de Olinalá que eran víctimas de acoso sexual por parte de dos maestros de la Escuela Secundaria General Hermenegildo Galeana de esa localidad. La coordinadora regional de la Policía comunitaria, Nestora Salgado García (actualmente presa política del gobierno mexicano) levantó las actas de denuncia ante el secretario del Consejo Social Olinalteco «27 de octubre de 2012», Miguel Zapoteco, sobre la situación que padecieron las estudiantes en el ciclo escolar anterior.

Las adolescentes relataron los casos de violencia psicológica docente perpetrada por los maestros, quienes en diferentes y repetidas circunstancias, les hicieron insinuaciones para tener relaciones o acercamientos sexuales. Una de ellas fue hostigada incluso por los dos docentes denunciados.

Las jóvenes solicitaron no dar a conocer su identidad por temor a represalias, no obstante, ratificaron que luego de que en una firma de boletas en la que la tía de una de las agraviadas increpó a los maestros sobre casos de acoso, fue la coordinadora Nestora Salgado García, quien las indujo a declarar acerca de lo sucedido.

Antes de acudir a la Policía Comunitaria de Olinalá, las jóvenes habían acudido con el director de la escuela -que sólo suspendió a uno de los maestros por tres meses- después fueron al Ministerio Público de Olinalá en donde les dijeron que era hostigamiento sexual que necesitaban pruebas pero finalmente argumentaron que no podían actuar.

Después fueron con una abogada de la Marina, institución que mantiene una base provisional y a efectivos luego de que el pueblo se levantará en armas contra la delincuencia organizada. Les dijo que acudieran con el alcalde para que las apoyara con viáticos para ir a la ciudad con la Secretaría de Educación Pública o a alguna institución de Derechos Humanos porque allí -tampoco- no las podían ayudar.

Las jóvenes acudieron a una reunión con el alcalde priísta Eusebio González y el síndico procurador Armando Patrón, quienes escucharon el problema. El alcalde aceptó “a regañadientes” apoyarlas, dijeron las denunciantes, pero finalmente no proporcionó el apoyo necesario para que pudieran dar a conocer lo sucedido ante las instancias legales.

El problema fue retomado por la Policía Comunitaria de Olinalá (PCO), sin embargo, las jóvenes ya no supieron que ocurrió porque Salgado García fue aprehendida en agosto pero “pensamos que sí habría justicia porque ya habíamos visto que en otros casos la señora si actuaba pero ya no está”, confirmó vía telefónica una de las jóvenes agredidas.

Son diversas las situaciones que se presentaron en contra del sano desarrollo de las adolescentes cuyo testimonio está dentro de sus declaraciones, de los cuales se solicitó parte de esa información a la PCO.

En el caso de una estudiante de 15 años, durante el segundo grado el maestro de Historia e Inglés, Ángel Domingo Sánchez Mendoza, tras decirle que eran bonitos sus ojos, diciéndolo en otra ocasión incluso frente a grupo, a solas le preguntó “qué estaría dispuesta a hacer para no reprobar la materia”. La joven, un tanto confundida, respondió que un trabajo. El maestro entonces hizo referencia directa a acercamientos sexuales, a lo cual la joven se negó.

Este mismo docente, le dijo a otra chica que había “soñado con ella teniendo relaciones sexuales”, enviándole varias cartas en las que le pedía una respuesta al sueño. Poco después el padre de la menor se enteró y reclamó al maestro.

En otro caso, el maestro Sánchez Mendoza, al momento de la entrega de trabajos le pidió a otra joven esperarlo en el salón después de clases. Una vez a solas, le preguntó por qué era rebelde, que si estaba segura de su sexo y le solicitó le contará sus problemas. La joven intentó responder al maestro sin entender bien lo que pasaba. Él le dijo que “debería tener un encuentro sexual con una mujer y con un hombre mayor para definir su sexualidad y que ese tipo de hombre podían darle todo lo que necesitara”.

La esposa del docente que también es maestra en la secundaria, acusó a una estudiante de acostarse con familiares y amenazó a las estudiantes exigiendo su silencio e incluso dinero para no tomar represalias en las calificaciones, aunque en algunos casos si reprobó a las estudiantes.

En los otros casos registrados, adolescentes acusaron al maestro José María Patrón Rodríguez de hacerles preguntas de tipo personal y sexual cuando les ofrecía un aventón, les aseguraba que serían buenas novias de su hijo.

A una de ellas le puso la mano en la pierna y le dijo que la quería mucho. La estudiante se asustó y dejó de hablarle al maestro, quien también le pidió a otra estudiante pagarle unas copias con un beso, por lo que la joven, “ya no quería volver a clases, me atemorizó lo que pasó”, contó en el testimonio, lo denunció con la prefecta pero el maestro argumentó que era una broma.

Las amenazas con los certificados y otras materias por parte de la esposa de uno de los maestros, la desatención del director y la inefectividad de las instancias locales hizo que la cuestión aparentemente se olvidara, sin embargo, víctimas consultadas pidieron que no haya impunidad y “no le ocurra a más chavas”.