
Ignacio García Martes, 06 de Junio del 2023
Segob acepta trámites de preliberación para víctimas de tortura en prisión.
El trámite de Segob ha sido favorable también para los casos de prisión preventiva con más de dos años.
Por Ignacio García
La Unidad de Apoyo al Sistema de Justicia, de la Secretaría de Gobernación (Segob) acordó la preliberación de Dulce María Flor Gómez Flores, presa desde 2009 en el Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) número 16 de Morelos, que recientemente le negaron los servicios de atención médica que había solicitado por los problemas de salud que le dejaron las torturas.
El organismo federal señaló que la interna puede ser beneficiada con un acuerdo de preliberación de personas sentenciadas que fueron víctimas de actos de tortura, por lo cual su caso será turnado al Comité Permanente de Seguimiento.
Por ello, la Unidad de Apoyo al Sistema de Justicia solicitó a la presa del penal federal que envíe información documental médica que certifique que fue víctima de tortura en un plazo no mayor a los cinco días hábiles, para que el Comité Permanente de Seguimiento atienda el caso. Estos documentos puede ser desde un protocolo de Estambul positivo, o cualquier registro médico con el que se corrobore el delito.
El caso de Dulce María Flor Gómez es parte de una gestión para víctimas de tortura en prisión emprendida por Alejandro López Ponce de León, con el acompañamiento de Los Ángeles Press, bajo los lineamientos del decreto presidencial de agosto de 2021. El decreto también incluye personas en prisión preventiva con más de dos años en espera de juicio.
Dulce María Flor, de 42 años, fue víctima de delitos fabricados de secuestro y torturada con violencia sexual por varios militares durante su detención, según su denuncia y registros médicos, además cuenta con un protocolo de Estambul positivo. A raíz de esas torturas, padece problemas de salud en los riñones además de problemas con la tiroides, y se ja negado atención especializada dentro de penal.
De acuerdo con la interna, padece náuseas, dolor, vértigo, y desmayos, aunado a que constantemente se confunde y pierde el equilibrio, por lo cual requiere de ayuda para caminar.
A los 28 años de edad, Dulce María fue detenida después de ser testigo de un tiroteo entre militares y civiles el 14 de octubre de 2009 en la Ciudad de México, donde fue aprehendida por los militares, quienes la golpearon, torturaron con violencia sexual y la hicieron pasar por muerta, por lo cual en 2016, se documentó a través del protocolo de Estambul las agresiones por parte de los militares.