Madre de culpable fabricada presa en Edomex denuncia falta de pruebas por supuesto secuestro

Ignacio García

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Dulce María Alfaro, madre de Berenice Trinidad Severiano Alfaro, recluida desde el 29 de marzo de 2021 en el Centro de Reinserción Social (Cereso) de Chalco, Estado de México, por el delito de secuestro, denunció la falta de pruebas que acrediten su culpa en los delitos de que se le acusa, por lo cual pidió su inmediata liberación.

Por medio de una misiva, la madre y representante de la madre de dos menores de edad expuso que el día en que su hija fue arrestada, salió de su domicilio en el municipio de Chalco, Estado de México, al oriente de la Ciudad de México, acompañada de sus dos hijos, que entonces tenían tres y cinco años de edad y de su vecina, Michel Alejandra Soto Pacheco, y su hija de dos años de edad y se dirigían al médico por un padecimiento de la infante, sin embargo, en ese momento fue detenida por elementos de la policía municipal.

De acuerdo con la madre de la víctima, uno de los uniformados la golpeó y obligó a descender del vehículo en que viajaban, pues la camioneta tenía placas de un vehículo en el que se cometió un secuestro.

Al llegar al Ministerio Público de Nezahualcóyotl los policías municipales acusaron a Berenice del secuestro de un hombre, aunque no presentaron pruebas sobre ello y la obligaron a firmar una presunta confesión del delito después de ser torturada, golpeada y amenazada.

Después fue trasladada al área Covid-19 del centro de reclusión de Chalco, y posteriormente fue vinculada a proceso por el delito de secuestro, a pesar de que la policía nunca presentó pruebas, sólo con los dichos de los cuatro policías municipales.

De la misma manera, la madre de la víctima refirió que ocurrieron una serie de anomalías durante el proceso para impedir la defensa de Berenice, además de que las autoridades realizaron un allanamiento ilegal en su domicilio, pues nunca presentaron una orden de cateo, además de que sembraron evidencia en su contra.

También los infantes fueron maltratados y fueron entregados en resguardo a la Procuraduría de la Defensa del Menor durante tres meses, por lo cual su abuela acusó de abuso de autoridad y las secuelas emocionales que les provocaron ser testigos del arresto ilegal de su madre y la manera en que fueron entregados a esa procuraduría.

El juicio está por concluir, pero Berenice no ha tenido acceso a una adecuada defensa legal, pese a que la parte acusadora no ha presentado pruebas científicas ni tecnológicas, además de que no hay testigos que hagan veraces las acusaciones contra ella. Es por ello que la señora Alfaro demanda la liberación de Berenice por la falta de pruebas.