
Guadalupe Lizárraga Sábado, 20 de Mayo del 2023
Enferma, con graves secuelas de la tortura, autoridades del Cefereso 16 ignoran a interna.
Reiteradas denuncias por falta de atención médica y problemas de alimentación en el Cefereso 16.
Por Guadalupe Lizárraga
Dulce María Flor Gómez Flores, de 42 años, presa desde 2009, con delitos fabricados de secuestro y torturada con violencia sexual por varios militares en su detención, denunció en llamada telefónica a Los Ángeles Press, que le han negado la atención médica en el Cefereso Número 16, de Morelos, y se encuentra con problemas graves de salud.
“Tengo problemas en los riñones, ya no aguanto, ni siquiera me han checado la glándula tiroides, no saben si es hipertiroidismo o hipotiroidismo y sólo me habían dado medicamento, pero ahorita ya estoy muy mal”, dice Dulce María Flor.
Señaló que no le hacían caso las autoridades del penal federal, “a todo mundo dan respuesta, y a mí no me hacen caso”, además de que no aguantaba más el dolor, tiene náuseas, vértigo, y desmayos, dice que se confunde y pierde el equilibrio, por lo que ya no puede caminar bien.
Dulce María Flor tenía 28 años cuando fue víctima de violación y tortura sexual por militares en la Ciudad de México. La detuvieron el 14 de octubre de 2009 cuando se resguardaba tirada sobre el suelo de un tiroteo entre militares y civiles. Se arrastró hasta un tráiler para cubrirse de los disparos. Al no escuchar más estruendos intentó retirarse del lugar, cuando fue sorprendida y golpeada por los militares.
En el protocolo de Estambul positivo en tortura, practicado en 2016, Dulce María Flor narra cómo fue violada, torturada y colgada para simular su muerte. Una de las evidencias es el reporte médico realizado horas después de su detención, el 15 de octubre de 2009, a las 2:50 horas, con el número 1747, emitido por la doctora María Yolanda Elizabeth del Sagrado Corazón de Jesús Cuautle Olivares, con maestría forense y cédula profesional 7637196.
En el dictamen, se especifica lesiones de fractura de costilla, violación sexual y sometimiento. “Hematomas varios en cuero cabelludo, equimosis violácea en costal izquierdo y equimosis violácea en ambos glúteos y en ambos muslos”, apunta el diagnóstico y destaca: “Femenino policontundida”.
En un estudio criminológico realizado en 2011, dado por un perito médico reiteró la fractura del arco costillar sexto y séptimo, además de las contusiones en diferentes partes de su cuerpo.
Para la valoración médica y psicológica, Dulce María Flor narra en 30 páginas, de puño y letra, la serie de vejaciones sufridas a manos de militares en su detención. Secuelas que hoy se le manifiestan en problemas de salud, sin que reciba la atención necesaria de las autoridades penitencias.
Denuncia telefónica