
Cinthya Alvarado Enriquez Martes, 16 de Enero del 2024
Los pobladores cercaban sus comunidades en la zona frailesca de Chiapas para defenderse de los cárteles de la droga, cuando fueron agredidos por el Ejército.
Por Cinthya Alvarado Enríquez
“Nos están desplazando. El gobierno de Andrés Manuel López Obrador mandó al Ejército mexicano a correr a la gente de Nueva América y todas las colonias de alrededores. Miren, señores, la gente que está aquí está huyendo de sus hogares”, grita una persona de edad avanzada en un video enviado a Los Ángeles Press para informar el desplazamiento forzado que están sufriendo los pobladores de Nueva América, Corona del Rosal, Benito Juárez del Chicomuselo, Chejel y Puerto Rico del municipio de Socoltenango, y Nuevo Resplandor, del municipio de Concordia.
El Ejército mexicano y la Guardia Nacional causaron el desplazamiento forzado de estas comunidades de la zona sierra y frailesca de Chiapas ayer martes 16 de enero. Los militares lanzaron gases lacrimógenos al tiempo que amenazaban a los pobladores, empujándolos a salir por miedo. Las víctimas difundieron videos y un comunicado en las redes sociales en el que informaron que se han organizado para colocar cercas y piedras, con el objetivo de evitar que los cárteles que se disputan la plaza ingresen fácilmente a las comunidades.
Los pobladores también buscan evitar ser reclutados a la fuerza o ser extorsionados con el "cobro de piso". Sin embargo, ahora el ejército está destruyendo sus cercos y expulsándolos de las comunidades. “Van de avanzada del Cártel Jalisco”, dicen los pobladores desplazados, que compartieron videos de la situación de tensión y el comunicado en redes sociales. Según los residentes, el ejército es acusado de actuar a favor del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
En el comunicado, las víctimas cuestionan por qué las fuerzas armadas realizaron el desalojo de comunidades, mientras toleran a los grupos criminales, manteniendo al pueblo bajo control. Cuestionan por qué solo actúan contra la población que resguarda sus comunidades, en lugar de enfrentar a aquellos que las desalojan, asesinan y secuestran a los pueblos en otros municipios como Chicomuselo, Comalapa, Siltepec y Amatenango.
101 Batallón de Infantería agrede a los pobladores
En un video enviado a Los Ángeles Press, el comandante a cargo del operativo insulta y amenaza a los pobladores, generando tensiones adicionales. Los pobladores se defienden argumentando que buscan diálogo y proteger sus comunidades.
"Nos vamos porque no podemos más"
En medio de la crisis, un poblador muestra la desesperación de la situación, alegando agresiones por parte de la Guardia Nacional. Con ojos inflamados y enrojecidos, relata que se ven obligados a abandonar sus hogares debido a la violencia desatada.
Los campesinos intentaron resistir al ejército con piedras, palos y machetes cuando se retiraron las barricadas destinadas a proteger las comunidades. Se reportaron enfrentamientos desde el 9 de enero en La Grandeza, extendiéndose a otras áreas como Chicomuselo, donde se habla de más de 20 muertos en enfrentamientos entre cárteles.
La violencia en Chiapas además ha llegado a afectar incluso a instituciones religiosas. La Arquidiócesis de Tuxtla emitió una carta expresando su profundo dolor y preocupación por los recientes incidentes, incluyendo disparos cerca de una parroquia.
Aludió al peligro que corren los habitantes al transitar por las calles, quienes pueden ser alcanzados por los disparos. Así mismo enfatizó que esta ola de violencia que vive Chiapas también se da en la región norte Zoque del estado.
Según informes de los pobladores, en Chicomuselo, el Cártel Jalisco Nueva Generación también se ha asociado con la minera canadiense Blackfire, generando tensiones debido a la explotación de barita. La población se oponía a esta actividad por sus impactos ambientales, pero la minera persiste, utilizando la fuerza y el miedo para mantener el control sobre la región.