Grupo armado ataca a policías estatales en Frontera Comalapa, Chiapas

Argenis Esquipulas

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El reciente ataque armado contra fuerzas estatales en Chiapas pone a prueba la promesa del nuevo gobierno de restablecer el orden y hacer valer el Estado de derecho.

Por Argenis Esquipulas

Chiapas, México — Una nueva ola de violencia golpeó al estado de Chiapas este lunes, luego de que elementos de la Policía Estatal fueran emboscados en el ejido Sabinalito, municipio de Frontera Comalapa. El ataque, que ha sido calificado como un acto artero contra las fuerzas del orden, provocó la inmediata reacción del gobernador del estado, Eduardo Ramírez Aguilar, quien aseguró que habrá “una respuesta clara y contundente” con la aplicación irrestricta de la ley.

A través de sus redes sociales oficiales, el mandatario chiapaneco condenó públicamente el atentado contra los uniformados. Desde el municipio de Las Rosas, Ramírez Aguilar envió un mensaje directo: “No hay miedo a aplicar la ley”. En un video difundido por su equipo, reiteró que no habrá espacio para la impunidad en el estado y que este hecho no quedará sin castigo.

“El ataque a nuestros policías no quedará impune. Habrá justicia para las víctimas y sus familias. La ley se hará respetar en Chiapas”, puntualizó el gobernador.

Por su parte, la Fiscalía General del Estado emitió un comunicado oficial confirmando el inicio de una investigación formal por la agresión contra los elementos de la Secretaría de Seguridad del Pueblo. El fiscal general Jorge Luis Llaven Abarca ordenó el despliegue inmediato de personal especializado en la zona para esclarecer los hechos.

“El compromiso de esta institución es claro: llegar hasta las últimas consecuencias. No habrá impunidad”, señaló la Fiscalía en su boletín informativo.

El ejido Sabinalito, ubicado en una zona estratégica de Frontera Comalapa, ha sido objeto en los últimos años de diversas operaciones de seguridad debido al tránsito de grupos armados vinculados a actividades del crimen organizado. Sin embargo, la emboscada a las fuerzas estatales representa una nueva escalada en el desafío a la autoridad estatal.

El ataque revive las preocupaciones sobre la capacidad del Estado para garantizar seguridad en la región y pone a prueba el discurso de mano firme del nuevo gobierno chiapaneco. En medio de un contexto social tenso, el llamado del gobernador a no temer a la aplicación de la ley representa una señal política fuerte, aunque la ciudadanía espera que las promesas se traduzcan en acciones concretas.

Se espera que en las próximas horas el Gabinete de Seguridad del estado proporcione mayores detalles sobre el número de víctimas, el armamento utilizado, posibles responsables y avances en las investigaciones.